Wagner plantea sudamericanizar las instituciones financieras de la CAN y los trabajos de armonización de políticas macroeconómicas

Lima. 22 jun 2005.- Trabajar el tema de la armonización y convergencia de políticas macroeconómicas en un ámbito sudamericano y en el contexto de una inserción internacional competitiva y con inclusión social, que además tome en cuenta las necesidades de nuestro propio proceso de integración, planteó hoy el Secretario General de la Comunidad Andina, Embajador Allan Wagner Tizón.

Tras instar a reflexionar sobre cómo la CAN podría realizar esa convergencia en el ámbito sudamericano, destacó que el Fondo Latinoamericano de Reservas y la Corporación Andina de Fomento -las dos instituciones financieras del Sistema Andino de Integración- ya se están encaminando a una sudamericanización de su membresía y de sus actividades, con lo cual “nos están señalando el camino hacia donde debemos avanzar”.

Subrayó que esto le dará a los trabajos de la CAN en materia de armonización macroeconómica una nueva dimensión, que dará una riqueza adicional a los trabajos futuros en esta materia.

El planteamiento fue formulado por el Embajador Wagner en la inauguración de la reunión del Grupo Técnico Permanente (GTP) para el seguimiento de las metas de convergencia macroeconómica de la CAN, que cuenta con la participación de altos representantes de bancos centrales y ministerios de Economía de los países andinos y expertos de la Corporación Andina de Fomento, Fondo Latinoamericano de Reservas, la Unión Europea y la CEPAL.

Wagner resaltó el papel fundamental que puede cumplir el GTP en ese proceso de armonización más amplio e informó que se está identificando las áreas de trabajo para este nuevo tipo de relación, que incorpore a todos los países sudamericanos sobre la base del principio de la convergencia entre la Comunidad Andina, Mercosur y Chile.

Señaló, asimismo, la necesidad de avanzar una serie de medidas de armonización que realmente permitan una libre circulación de bienes y servicios y de capitales en la región.”Este objetivo de lograr un mercado único es sin duda muy importante para nuestro propio proceso de integración, pero también es indispensable para una inserción internacional más eficiente, más beneficiosa para nuestros países”, puntualizó

“Más allá de los objetivos que nos planteamos para nuestro proceso de integración en función de nuestros beneficios al interior de ese mercado, es hoy día una exigencia de nuestra inserción internacional competitiva y con inclusión social”, recalcó.