Paniagua destaca el carácter político de la integración andina y aboga por mayor participación de la sociedad

Lima, 28 de mayo 2001. El Presidente de Perú, Valentín Paniagua, y el Secretario General de la Comunidad Andina, Sebastián Alegrett, coincidieron hoy en destacar el carácter político de la integración y la necesidad de una activa participación, no sólo de los gobiernos y los empresarios, sino también del conjunto de la sociedad.

Paniagua y Alegrett efectuaron el planteamiento al intervenir en los actos conmemorativos del XXXII aniversario del proceso de integración subregional, que contó con la presencia de altas autoridades del gobierno, jefes de misiones diplomáticas, representantes de organismos internacionales y del Sistema Andino de Integración (SAI), en la sede de la CAN, en Lima.

Frente a las posibilidades y riesgos de la globalización, el presidente Paniagua reafirmó el compromiso de Perú “que jamás rehuirá” en consolidar y profundizar la integración que debe convertirse, al igual que la democracia, en una “necesidad y aspiración profundamente sentida de nuestras sociedades”.

Paniagua consideró que es preciso “fortalecer la presencia y la proyección externa de la Comunidad Andina (CAN) como reflejo y expresión de la unión y solidaridad de destino de nuestros pueblos”.

En tal sentido, destacó como logros importantes el diseño de una Política Exterior Común, el “viejo sueño de integración sudamericana”, a través de las negociaciones entre la CAN y el Mercosur, la incorporación ” en términos justos y equilibrados en el Area de Libre Comercio de las Américas” y el eventual acuerdo de asociación con la Unión Europea para obtener “libre comercio y un mayor flujo de inversiones”.

El presidente peruano estimó que el cuadro institucional de la CAN “asegura una apropiada participación y conducción del proceso”, tras destacar que “ninguna garantía es más sólida que el pleno imperio de la democracia y del estado de derecho”.

Por ello, coincidió con el presidente colombiano Andrés Pastrana en su reciente visita a la sede de la CAN, en la necesidad de “garantizar el cumplimiento de las decisiones de todos los órganos de la Comunidad y, en especial, de los fallos del Tribunal Andino” porque “sólo así se fortalecerá la cooperación entre los países con el pleno respaldo del ordenamiento jurídico comunitario”.

Paniagua advirtió que a lo largo de las tres décadas de existencia de la CAN “se ha creado un espacio que empieza a tener significado en la economía y en el comercio de nuestros países” y abogó por su profundización a través del establecimiento del Mercado Común Andino para el año 2005 que implicará la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.

“Es perentorio – dijo- una activa prédica ideológica y política que gane conciencias y voluntades” para que la integración implique una “forma de vida” y un “proyecto sugestivo” que priorice la lucha contra la pobreza, garantice la “justa distribución del saber” y ofrezca oportunidades de empleo.

Por su parte, el Secretario General de la CAN señaló que la participación del Perú, a través del gobierno de transición, fue decisiva en el impulso político que profundizó la integración y transformó a la Comunidad “en un interlocutor de peso en los diversos escenarios de negociación internacional”

Ante los desafíos de construir el mercado común, Alegrett destacó la importancia de las propuestas que se presentarán en el próximo Consejo Presidencial Andino, previsto para el 23 y 24 de junio, relativas a la Libre Circulación de Personas y a las Políticas de Integración y Desarrollo Fronterizo, así como a la Política Agrícola Común y al nuevo Arancel Externo Común que permitirá cimentar la unión aduanera sobre “bases modernas y más adecuadas”.

En relación con este último aspecto, informó que se han propuesto niveles de protección más bajos que los actuales y se reduce considerablemente la dispersión tarifaria, con lo cual se estimula la productividad y se favorece la competitividad de la producción subregional, tanto en mercados propios como frente a terceros.

Alegrett aseguró que la Comunidad Andina “madura y se afirma en un desarrollo compartido en lo económico, social y político, con equidad y sentido de realidad”. A su juicio, el “único ismo que practicamos es el del regionalismo abierto, distinguiéndonos de todo extremo político y económico como el neoliberalismo o el proteccionismo”.

Destacó también que el libre comercio subregional “registra una notable expansión, sustentada en la solidez jurídica de la normativa comunitaria” y consideró que este año puede alcanzar la cifra récord de 6.000 millones de dólares, de los cuales el 90 por ciento es de productos de alto valor agregado.

El Secretario General se mostró partidario de mantener la cohesión política para “insertarnos en condiciones más favorables en la globalización, enfrentar las demandas sociales cada día más urgentes de nuestros pueblos y asegurar la participación de los ciudadanos en la integración”. Solo así, concluyó, “estaremos cumpliendo con el mandato de la historia y con el sueño unitario del Libertador Simón Bolívar”.