En reunión regional: Plantean acciones para que los conocimientos tradicionales, los recursos genéticos y el folclore apoyen desarrollo de países andinos

Lima, 24 abr. 2007.- La necesidad de “unificar criterios” en el ámbito internacional para que los recursos genéticos y los conocimientos y expresiones culturales tradicionales contribuyan al desarrollo integral de los países megadiversos, multiétnicos y pluriculturales, como los de la Comunidad Andina, planteó ayer en Lima el director General de la Secretaría General de la CAN, Alfredo Fuentes.

El planteamiento lo hizo durante la inauguración de la Reunión Regional de Expertos sobre conocimientos tradicionales, expresiones culturales tradicionales (folclore) y recursos genéticos conexos: “Hacia un acuerdo internacional”, en la que también hizo uso de la palabra el Presidente del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI) del Perú, Jaime Thorne.

Fuentes destacó la contribución que ha hecho en esta materia la Comunidad Andina al adoptar las Decisiones 391 y 486 destinadas a asegurar que la protección conferida a los elementos de la propiedad industrial se conceda salvaguardando y respetando el patrimonio biológico y genético andino, así como los conocimientos tradicionales de sus comunidades indígenas, afroamericanas o locales.

“El acceso a recursos genéticos debería enmarcarse en políticas de conservación y uso sostenible, tales como inventarios de biodiversidad, sistemas de manejo e intercambio de información, e inversión en ciencia y tecnología”, puntualizó.

Añadió que sería oportuno dejar clara la posición de los países megadiversos en los escenarios de armonización legislativa, en el sentido de que la concesión de los derechos de propiedad intelectual ha constituido históricamente y debe continuar constituyendo un instrumento para promover el desarrollo industrial, científico y tecnológico, especialmente para los países en desarrollo.

La reunión regional, que se prolongará hasta mañana, es organizada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en cooperación con el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI), la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y la Secretaría General de la Comunidad Andina.