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Habitada por diversas y curiosas especies, evocando a las deidades
griegas que en lugar de cabellos llevaban serpientes en su cabeza,
se encuentra este hermoso paraíso natural Isla Gorgona. Más allá, la
soberanía nacional se envanece con Malpelo, santuario de flora y
fauna y patrimonio natural de la humanidad, en medio del mar.
La
isla de Gorgona esta ubicada en el océano Pacifico colombiano. Se
encuentra en el límite de la plataforma continental, rica en corales
por el este y al borde de profundos abismos oceánicos por el oeste.
Esta característica geomorfológica le da especial condición al
desarrollo de sus biomas marinos, combinando ecosistemas de
superficie y arrecifes coralinos, con las profundidades marinas.
Pero
su riqueza no se encuentra solamente en las aguas, también es
prodiga en especies terrestres características de este bosque
tropical muy húmedo, que por su aislamiento resultan ser curiosos
endemismos, como el lagarto azul, la rata espinosa - especie de
puercoespín – y algunos murciélagos propios del lugar. También es el
hábitat de muchas especies de serpientes, que pueden ser conocidas y
estudiadas en la sede científica de este parque.
Al
norte de la isla de 24 km. cuadrados, en un escarpado sector llamado
El Horno, anidan variadas especies de aves migratorias y por el
este, sus tranquilas playas blancas son visitadas por delfines,
tortugas, marsopas y yubartas -ballenas jorobadas- que llegan hasta
sus tibias aguas para aparearse o parir sus ballenatos entre los
meses de agosto y octubre, constituyéndose un observatorio
científico y natural de esta curiosa especie.
Desde
el año de 1959, la Gorgona fue una temible prisión, que
paradójicamente mantuvo su población carcelaria en medio de este
paraíso natural, a la custodia de grandes grupos de tiburones
presentes en sus aguas. Allí se pueden visitar las antiguas
instalaciones del penal, que aunque desmontadas casi en su
totalidad, dejan ver la clase de vida que pudieron llevar los
penados, según lo testimonian además algunos graffiti en sus muros.
La
isla prisión fue entregada a las autoridades ambientales y en 1985
recibió la declaratoria de parque nacional natural, reconocido por
sus grandes atributos de flora y fauna estableciéndose para esta
unidad un plan de manejo y conservación. Entre sus atractivos
culturales cuenta con la Casa Payán, sede científica de la isla y
antigua construcción de la familia que detentó su propiedad desde la
época de la independencia.
En
la actualidad el parque ofrece una sencilla infraestructura
constituida por un centro de visitantes con capacidad para sesenta
personas, área de comedor, oficina de comunicaciones y salón de
conferencias-charlas ecológicas- orientadas por funcionarios del
sistema de parques y científicos biólogos y ecólogos.
El Parque está integrado por la
isla principal con una altura máxima de 330 m.s.n.m. en el Cerro La
Trinidad, isla Gorgonilla, que es más pequeña, con alturas hasta de
90 m.s.n.m. densamente habitada por pelícanos, y tijeretas y algunos
islotes como El Viudo, presencia rocosa que lleva su nombre desde
que el terremoto de 1980 hundió otras formaciones pétreas similares
que le acompañaban.
La playa Yundigua (Pizarro) es un
excelente escenario para el buceo mostrando entre sus corales
curiosas y variadas especies de pólipos y peces que conforman un
verdadero acuario natural. Las fuentes de agua dulce, numerosas por
demás, son un verdadero privilegio para el visitante, ya que por lo
menos veinticinco corrientes de aguas puras y cristalinas corren por
doquiera en medio de la manigua y no se les encuentra semejantes en
tierra firme.
Para llegar hasta la isla de
Gorgona es necesario embarcarse desde Buenaventura, primer puerto en
el litoral Pacifico colombiano, en un viaje de diez horas en barcos
de cabotaje, recorriendo puntos como Timbiquí y punta Mulatos, se
llega después de navegar a lo largo de 55 kilómetros desde el la
línea de costa.
También se puede llegar en lancha
rápida desde Buenaventura a cuatro horas de viaje, o desde el puerto
de Güapi, en recorrido de tres horas de duración. Para visitar el
parque se debe contar con permiso de la Unidad Administrativa de
Parques Nacionales Naturales del Ministerio de Ambiente, Vivienda y
Desarrollo Territorial, tramitándolo desde Bogotá o desde Cali,
cerca de Buenaventura.
En el océano Pacifico a 400 Km. de
la costa, se encuentra Malpelo, pico rocoso de hasta 376 m.s.n.m.
emergido de la cordillera volcánica submarina, por cuya riqueza
ictiológica y faunística en general, recibió recientemente la
declaratoria de Patrimonio Natural de la Humanidad por parte de
UNESCO. Esta isla es el hábitat de tiburón ballena y del tiburón
martillo entre otras especies acuáticas. Se llega allí después de
cuarenta horas de travesía y se debe permanecer en las embarcaciones
durante la visita al parque (Santuario de Flora y Fauna del Sistema
de Parques Naturales) ya que allí no hay instalaciones para el
alojamiento.
La actividad principal en este
lugar es el buceo y la observación de aves marinas que anidan en sus
picos rocosos. Para la comunidad científica es un verdadero
laboratorio, que permite conocer más de las especies que la habitan,
y participar de los programas de investigación y conservación de
este rincón oceánico.
La Colombia insular del Pacífico es
un exclusivo destino para el turismo de naturaleza en donde la
ciencia y el deporte especializado encuentran la aventura de
explorar y descubrir un mundo casi intocado.
Ricardo Cifuentes Cuadros
Dirección de Turismo
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