En
medio de la belleza de sus junglas, la riqueza
de sus ríos, la grandeza de sus cordilleras y la
majestuosidad de sus valles, Colombia tiene
mucho que contar sobre los pueblos y culturas
vivas que la habitan.
Y es que en Colombia, donde
nació el mito de El Dorado, el oro y las
esmeraldas son insignificantes junto a la gente
que habita este territorio lleno de tradiciones,
costumbres y dioses.
Esto se debe a que la
población de Colombia, al igual que la de otros
países que conforman la Comunidad Andina de
Naciones, es el resultado del encuentro de las
razas indígenas, blanca europea y negra.
En esta gran diversidad,
los indígenas representan el 2 por ciento del
total de la población, sin embargo, son pueblos
muy ricos en identidad y costumbres.
En el territorio
colombiano existen decenas de grupos indígenas
donde se destacan los arahucos, koguis y
guajiros en la región del Caribe. En la frontera
con Panamá habitan los indios cuna y chocó. En
el litoral Pacífico se encuentran los emberá y
waunana. En el Amazonas los ticuna, yaguas y
witoto. En la región andina los guambiano, páez,
inga y coreguaje.
Los wayuús
En esta ocasión, como
parte del Viaje Andino de Turismo, sólo
hablaremos de los guajiros o wayuús, un pueblo
que está distribuido tanto en Colombia como en
Venezuela.
Este pueblo está
asentado en el Departamento de la Guajira,
principalmente, en el municipio de Uribia, donde
en mayo se realiza el festival de la cultura
wayuú
En este acto se resaltan
las costumbres ancestrales, tradiciones y
folclor de la cultura guajira, cuyas gentes
mantienen sus artesanías, rituales, cultura,
foros, expediciones y juegos tradicionales, como
parte de su identidad.
A diferencia de sus
hermanos de Venezuela, los wayuús colombianos
prefieren estar apartados de los avances
tecnológicos y aún mantienen sus cabañas o
rancherías tradicionales.
Pese a esto, han logrado
que el Gobierno de Colombia reconozca su derecho
a una educación que permita mantener su cultura.
Por eso en el
departamento de la Guajira no es nada extraño
encontrar escuelas y colegios bilingües en que
se enseña el castellano y el wayunaiki por
igual.
El baile de las aves
El baile o "yonna" en
esta cultura muestra el poder que tienen las
mujeres en el ordenamiento de su sociedad.
En la danza, las mujeres
se visten con prendas de colores vistosos. Los
vestidos son largos y se asemejan mucho a los
que usan las mujeres en el África. Con ellos,
las wayuús representan el ‘galanteo’ o las
danzas de apareamiento que sus antepasados
aprendieron de las aves y otros animales.
Así, se ejecutan el paso
del gallinazo, del caricia, de la mosca, de la
perdiz y hasta de la hormiga.
Estas danzas se
transmitieron de generación en generación hasta
la actualidad.
Tomando los vestidos con
las manos las mujeres realizan círculos frente a
los hombres, a quienes persiguen hasta hacerlos
caer en el suelo demostrando su poder.
Según los wayuús, la
yonna se celebra unas veces por motivos
especiales de la vida material y espiritual
tales como: Ofrecimiento, revelaciones y hasta
por curaciones.
La importancia del
tejido
Cuenta la tradición
Wayuú, que un joven cazador se encontró con una
niña huérfana, abandonada a su suerte. El
cazador condolido se la llevó a su casa
entregándola a sus hermanas, con el fin de
atenderla y enseñarle los oficios femeninos.
Pero al llegar a su
casa, las tres hermanas del joven la rechazaron
y él tuvo que encargarse de sus cuidados y
socializaciones.
Cuando Irunuu (así se
llamaba el joven) salía, la niña era insultada y
tratada despóticamente. En una de las noches de
soledad, se transformó en una bella doncella que
sacaba de su boca los hilos con los cuales iba a
tejer a su protector, chinchorros y wayucos.
Las hermanas, al
descubrir los tejidos le hicieron saber a su
hermano que eran obras de ellas. Sin embargo
Irunuu descubrió las cualidades de la niña
trasformada en doncella, quien luego castigó a
las hermanas convirtiéndolas en murciélagos.
Irunuu, enamorado de la
niña, quiso retenerla pero al tratar de
abrazarla le quedó en sus manos un jirón de
telaraña, es decir la bella doncella se había
convertido en araña y desapareció entre las
ramas de un árbol.
Irunuu, emocionalmente
afectado, al volver a su casa recogió los
tejidos y los guardó para que las nuevas
generaciones wayuú aprendieran el arte de tejer.
De esta manera, según los wayuús, empezó a
difundirse por toda la península la variada
expresión del tejido.
Esta tradición es tan
fuerte que en la actualidad, los Wayuús hacen
desfiles de moda, para mostrar la belleza de sus
tejidos en los que se esconde su tradición e
identidad.
Colombia
Indígenas
400 mil personas
conforman la población.
50 grupos étnicos.