La cosmovisión
andina de los kallawaya, que hoy pasó a
formar parte del Patrimonio Oral e Inmaterial
de la Humanidad, es un conjunto de creencias,
mitos, rituales y valores que, gracias a su
coherencia, ofrece una imagen original del
mundo.
Esta
cosmovisión, impregnada de las creencias de
los antiguos pueblos indígenas y que se
plasma, especialmente, en la práctica de la
medicina tradicional, es uno de los cinco
nuevos sitios latinoamericanos y 28 mundiales
inscritos en la lista de la UNESCO.
Los médicos
kallawaya son reconocidos en Bolivia y en
numerosos países sudamericanos, donde
practican una medicina que es fusión de una
farmacopea animal, mineral y botánica de una
riqueza excepcional con un corpus de saberes
rituales profundamente religiosos.
Los orígenes
del grupo étnico kallawaya, asentado en la
región montañosa de Bautista Saavedra, al
sur de La Paz, se remontan al periodo
preincaico y muchas de sus prácticas y
valores provienen de la fusión entre las
religiones prehispánica y cristiana propia de
la vida y la cultura andina.
En las
lenguas indígenas el término
"kallawaya" puede significar
"país de los médicos" o
"herboristas de la tierra sagrada de la
medicina", pues esa es su actividad
principal y la base de su economía
doméstica.
Los hombres,
expertos curanderos nómadas, dispensan sus
cuidados gracias a su saber médico y
farmacéutico, que es el centro de un sistema
complejo de transmisión y aprendizaje en el
que el viaje desempeña un papel
importantísimo.
Los largos
desplazamientos han aportado a estos
curanderos nómadas un conocimiento de medios
naturales muy variados y les han permitido
enriquecer considerablemente su farmacopea
vegetal, una de las más importantes del
mundo, con 980 especies botánicas.
Las mujeres
participan a su vez en ritos específicos, se
dedican a la atención sanitaria de madres y
lactantes y confeccionan tejidos rituales con
motivos propios de la cosmovisión kallawaya.
En las
ceremonias rituales, grupos musicales llamados
"kantus" tocan la quena y el tambor
para comunicar con los espíritus.
Estos
conocimientos únicos se transmiten oralmente
de padres a hijos, pero el modo de vida
kallawaya se ve amenazado por numerosos
factores que podrían acarrear la
desaparición de sus excepcionales
conocimientos médicos.
Más
concretamente, la tradición peligra por
factores internos tales como la pobreza, la
falta de protección legislativa de los
pueblos indígenas o el éxodo de los jóvenes
en busca de actividades más lucrativas.
Los
procedimientos de depósito de patentes de las
grandes compañías farmacéuticas también
suponen una amenaza. EFE