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EXPRESIONES CULTURALES

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Reseña |
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Muchas de las crónicas de la colonia, que fueron escritas alrededor
del siglo XVII, relatan que los sacerdotes españoles, recorrían los
caseríos tratando de catequizar a los indios nativos. Justamente en
épocas de Navidad, les hablaban de Enmanuel, el niño que nació en
Belén y cuyo nombre quiere decir “Dios con nosotros”.
El
paso de los años y la fonética de un idioma diferente, hizo que
dicho nombre fuera cambiado por el de Manuel; empero la tradición se
prolongó hasta nuestros días.
En el Cusco, una ciudad con gran tradición indígena, la imagen del
Niño Manuel, es venerada todos los años durante las Fiestas
Navideñas, mediante una festividad que se denomina “Santuranticuy”.
Esta celebración se prepara con seis meses de anticipación. Llegado
el momento, todo se escenifica en la Plaza de Armas, donde artesanos
de todas las ciudades aledañas, llegan con sus creaciones, que dan
vistosidad a una feria que visitan miles de personas.
La
imagen del niño Manuelito, ha sido creada por lo artesanos con
diferentes actitudes. Algunos tienen el rostro con chapas rojas y
una mirada pícara. Su cuerpo, parece tener piel de indio y mantiene
sus brazos abiertos en señal de recibimiento. Otros lo han
esculpido, cansado y casi dormido; a veces pensativo y risueño.
También los hay gateando con la cabeza tratando de erguirse.
Antiguamente, se colocaban joyas en el interior de los muñecos, pues
según la tradición, el niño Manuelito debe tener “alma de oro”.
Además, los lugareños aseguran que son las campanas del Cusco, las
que anuncian su nacimiento y no las campanas de Belén.
Los
artesanos también tallan, personajes típicos del diario acontecer.
Estas pueden representar indistintamente a un zapatero, como a un
maestro o un abogado a quienes satirizan en forma graciosa.
Igualmente, crean imágenes de músicos andinos, pastores y
comerciantes.
La Navidad en el Cusco y la tradición del niño Manuelito, son una
ofrenda muy importante al nacimiento del niño Dios. Saboreando
buñuelitos, bombones, turrones y chocolate caliente, los cusqueños
esperarán la Bajada de los Reyes Magos, para abrir sus regalos
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