Riosucio- Caldas -Colombia
Cada dos años, en la tarde del sábado, por
la segunda semana de enero, Su Majestad el Diablo y su endiablada
corte, hacen su entrada triunfal al pueblo de Riosucio.
En
el pueblo de Quiebralomo, eran mas del sentir europeo y celebraban
carnaval a la usanza de Venecia; los aborígenes del pueblo de La
montaña, en cambio, gustaban más del rito a sus dioses salvajes de
fieras expresiones y de celebrarlos bebiendo y emborrachándose con
chicha de maíz.
Cuando
el pueblo fue uno solo, llamado Riosucio -en el Departamento de
Caldas- la ideología se partió irreconciliablemente y hubo de
tenderse una cerca en la vía principal de aquella villa, separando a
los unos de los otros y haciendo crecer en ellos una gran capacidad
para el insulto y la sátira. Así nació el Carnaval del Diablo.
Desde
los días previos a la entrada del personaje principal, un demonio
fiestero acompañado de su corte de diablitos y matachines, la ciudad
se engalana para recibirlo y para celebrar con alboradas musicales y
de juegos pirotécnicos la lectura del bando de carnaval y los
conjuros, todo lo cual no es otra cosa que la invocación popular a
la unión, al respeto a las diferencias y a la convivencia, pero con
decreto de diversión y de jolgorio.
Así
es que el diablo llega a pedir cuentas de aquí y de allá, a ver que
sucedió en su ausencia y a reclamar de cada riosuceño y de cada
visitante una cuota de infernal alegría, que es su principal
riqueza, su bien más preciado.
Acompañan
los desfiles numerosas caravanas y cuadrillas que con nombres como
“Voces de la Infernal Montaña”, “La Hermandad del Unicornio” Los
Comodines” o “Emperadores y Tiranos”, hacen las delicias de la gente
con sus representaciones teatrales acompañadas de música y de canto,
representando históricos sucesos, con gran valor escénico y cargados
de una fuerte dosis de sátira y humor endiablado.
Complementan
la fiesta concursos de chirimías (grupos musicales autóctonos de la
zona andina), desfiles infantiles de cuadrillas, ferias artesanales
y gastronómicas, corridas de toros y curiosas competencias como la
“Media Maratón del Diablo”, en la que se exhiben “atléticamente”
disfraces alusivos al carnaval y a sus personajes.
Cinco días después de su llegada y tras
mucho “fiestear, beber y bailar”, el diablo hace su testamento, cuyo
legado es la promesa de regresar con toda su alegría para el próximo
carnaval .
La
Corporación Carnaval de Riosucio congrega a los realizadores del la
Fiesta Riosuceña, entre ellos se cuentan cuadrilleros, matachines,
decreteros, compositores de música de cuadrillas, autores de
literatura matachinesca, barras de carnaval, entre otros muchos co-autores
de este carnavalesco evento, reconocido como patrimonio cultural el
Departamento de Caldas que acaba de celebrarse entre el 7 y 12 de
enero pasado y se repetirá (sin repetir cuadrillas) en un par de
años.
Ricardo Antonio Cifuentes Cuadros
Dirección de Turismo
Con la colaboración del a Corporación Carnaval de Riosucio