1. La
cultura es el cultivo del mundo
interior en valores, costumbres,
obras, etc. Se manifiesta a través
del trabajo y los modales. Una
persona culta no es la que acumula
información, sino la que la analiza
y la pone en práctica de acuerdo a
la ética. La cultura y el desarrollo
íntegro y completo de la persona se
complementan ya que al vivir el
triángulo de la cultura nos
desarrollamos, y al desarrollar las
cinco dimensiones de la naturaleza
humana nos hacemos más cultos.
2. El
trabajo es la principal
manifestación de la cultura, no es
algo accidental, es en lo que el
hombre más ocupa su tiempo. El
trabajo es la transformación del
mundo. Si desarrollamos con el las
cinco dimensiones de la naturaleza
humana, el trabajo nos ayudará en
nuestro camino a la felicidad. El
trabajo individual perfecciona a la
persona, pero esto nos lleva a un
trabajo pensado en los demás, en un
trabajo en equipo todos buscamos un
bien común.
3. Los
modales no sólo encierran la forma
de expresarnos correctamente
mostrando nuestra riqueza interior,
sino también al manifestarnos
correctamente desarrollamos la
cultura. Todo hombre culto tiene
buenos modales, ya que el hombre se
comporta de acuerdo a su mundo
interior y trata de ir
perfeccionándolo y abrirse hacia
nuevos conocimientos sin que él se
tenga que adaptar a ellos, todo lo
contrario, los toma y los hace suyos
en base a la realidad. Toda persona
con buenas maneras sabrá cuándo,
cómo y dónde comportarse y
manifestará su mundo interior cada
vez mejor cumpliendo lo que debemos
hacer, es decir, irnos
perfeccionando.
4. La
cultura de hoy presenta muchas
enfermedades que la perjudican y
degeneran a la sociedad tales como
el subjetivismo, donde adecuamos la
realidad de acuerdo a nuestros
gustos y placeres. En segundo lugar
el individualismo que nos lleva a
pensar solo en nosotros, dejando de
lado la entrega a los demás. En
tercer lugar el utilitarismo donde
nos “cosificamos” y solo se busca a
la persona por su utilidad y no por
su riqueza interior. Y por último la
prisa, donde no nos detenemos a
reflexionar ni a pensar en nosotros
mismos ni en los demás.
5. El
triángulo de la cultura esta formado
por la verdad, la belleza y el bien.
La verdad la debemos descubrir por
la adecuación de nuestra
inteligencia a la realidad. La
belleza, por la admiración tanto
interna como externa, hacia los
demás. Por último el bien, actuando
éticamente y con criterio.
6.
Ante la necesidad de visualizar la
política juvenil como parte del
presente vemos necesario el trabajo
conjunto de la escuela de líderes,
la asociación de colegios andinos y
la CAN, para una formación rica,
adecuada y actualizada a lo largo
del tiempo e indicar informes de los
avances en cada CENIT.
7. A
partir de la familia se desarrolla
la identidad. La cual se cosecha con
la educación y la integración como
sucede en congresos como el CENIT
donde intercambiamos experiencias y
conocimientos.
8. Por
último hemos llegado a la conclusión
de que es fundamental conocerse y
responderse la pregunta de “¿quién
soy?” para así saber de que somos
capaces y como podemos aprovechar
nuestros dones para el desarrollo de
un plan de integración andino.
-
Buscar criterios comunes y no leyes
comunitarias, porque las leyes no
cambian la realidad, en cambio los
criterios comunes nos permiten
concientizarnos para mejorar la
conviviencia entre las personas de
nuestro propio pais, y todas las
naciones de la CAN.
-
Promover mediante los medios de
comunicación campañas de promoción
acerca de la Comunidad Andina de
Naciones y su proceso de
integración.
-
Fomentar el conocimiento del proceso
de integración en la mayor cantidad
de colegios e instituciones en cada
país.
-
Organizar reuniones entre los
directores de cada colegio
perteneciente al CENIT a nivel
virtual para incentivar la unión
andina.