P
ARTICIPACIÓN SOCIAL

Construyendo una Comunidad Andina de Ciudadanas y Ciudadanos
Foro de Alto Nivel: Comunicación, Integración y Desarrollo

Medellín (Colombia), abril 24 y 25 de 2006

Emprendimiento, innovación y Pymes 

Intervención de Juan Alfredo Pinto,
Presidente de la Asociación Colombiana de Pequeños y Medianos Industriales (ACOPI) 

Muchas gracias Saúl. Muy buenas tardes a todos. Quiero comenzar desde luego agradeciendo a la Comunidad Andina por esta gentil invitación a dialogar un poco sobre el tema de la sociedad ciudadana y eso que pareciera ser como un potpurrí  de temas (integración, desarrollo, territorio, emprendimiento, innovación) no es otra cosa que una aproximación, con un enfoque más holístico y, por tanto, también más meritorio, que está muy en los tiempos que corren en materia de teoría del desarrollo. 

Se me ha preguntado últimamente cuál es el sujeto de la competitividad, quién emula realmente, quién compite realmente. Después de la revisión de las tesis de competitividad de las empresas y luego del concepto de región un poco difuso, tal vez quienes mejor han desarrollado el concepto de sujeto competitivo sean los italianos, quienes tienen bastante claro que hoy no compiten ni las empresas solas, ni las regiones en abstracto o definidas geográficamente, ni las ciudades tampoco, ni siquiera la ciudad-región, como categoría geográfica. Hoy compiten los sistemas territoriales de promoción competitiva y el espacio ciudad-región, pero como comunidad orgánica, la región como hecho sociocultural y económico. Y esos sistemas de promoción territorial competitiva son hoy digamos grados variables y acumulados de reticularidad, de integración de redes. 

En el caso nuestro trabajamos muy fuertemente, hace ya nueve años, en  sociabilidad, propiciamos consorcios, estrategias de desarrollo económico local, cooperativas, alianzas, empresas integradoras y trabajamos en estimular redes público-privadas.  

Nuestro proceso asociativo, donde se conocen más éxitos recientes, en los últimos cuatro años, es aquí en Antioquia. Aquí actualmente estamos en más de 35 municipios y nuestra meta es llegar a algo así como 130 alianzas empresariales. Nos falta mayor ligazón todavía con estructuras regionales de ciencia y tecnología, de formación profesional, de innovación y, particularmente, quisiéramos empezar a trabajar conceptos como sistemas territoriales, pero de cadena socio productiva e institucional, a partir de redes o de estructuras asociadas. Es lo que los italianos han desarrollado ahora como conceptos filiera, de macro cadena orgánica regional. Por supuesto esos sistemas territoriales a los cuales se nos invita a mirar hoy involucran emprendimiento. Yo sí quisiera que los organizadores tuvieran de referencia, por lo menos en el esquema, la falta de comprobación práctica. Pero se está haciendo un gran esfuerzo. El desarrollo de Medellín Emprendedora, que me parece que es un ejercicio donde el alcalde Sergio Fajardo y también el gobernador y las instituciones están tratando de concebir el proceso de emprendimiento, no simplemente como una noticia nueva o como una moda o la creación de propietarios en abstracto, sino dentro de un enfoque más sistémico, que ojalá consiga materializar. 

Nosotros en ACOPI operamos el desafío SEBRAE en Colombia. Este año esperamos que tengamos más de 4000 jóvenes concursando. El año pasado tuvimos un poco más de 3000. El próximo encuentro regional de alcaldes es la semana entrante, el 3 de mayo específicamente, aquí en Antioquia, para hablar de desarrollo económico local y Pymes. 

Creo que con este enfoque de filiera, de encadenamiento más orgánico, de redes y de asociatividades Pymes, nosotros podemos francamente avanzar. 

¿Avanzar para qué? Avanzar para la integración y no se me perdonaría a mí, por parte de los empresarios Pymes aquí presentes, que en un evento de la Comunidad Andina no haga una rápida alusión a la situación comunitaria y a los hechos creados a raíz de la declaración de Venezuela, respecto de su decisión de abandonar la Comunidad Andina.  

Nosotros hemos recibido esa noticia con tristeza bolivariana, porque nos parece que es una noticia que El Libertador escucharía de muy mala gana. De los escritos del Libertador, tal vez los que más recreo son sus cartas a Santander, cuando estaba en la Campaña del Sur. Y a veces piadosamente y a veces muy enérgicamente le decía: ¿pero en qué piensas tú?, ¿por qué te prevalece?, ¿por qué juegas lo local?, ¿por qué dices tener una mirada de grandeza y de lejanía y por qué te quedas en un cierto grado de miopía respecto a la tarea de liberar un continente?. Entonces a mí me parece que los argumentos sobre afectación económica de la relación bilateral, por ejemplo, por cuenta del TLC no consiguen cristalizar. 

Hace cuatro meses me dijo el Consejero Comercial (de Venezuela) que había unos problemas en petroquímicas. Pero lo que nosotros acordamos en el TLC, incluso a contrapelo de lo que se haría en las Pymes, es un calendario de desgravación de 7 a 10 años en petroquímicas. Entonces eso no cambia para nada las reglas del juego con Venezuela. 

En otro tema, hemos construido un salto de partida, en lo acordado en el TLC, que mejoraría incluso la participación y acrecienta las posibilidades de utilizar partes y piezas, por ejemplo de metales no ferrosos de origen venezolano y aun de manufactura venezolana para integrarlos en exportación a los Estados Unidos.

Entonces, la decisión, francamente, no es económica. Es una decisión política y responde a una cosa que yo respeto mucho, inclusive que por momentos me atrae, y es la orientación de la política exterior venezolana hacía un enfoque multipolar, menos subordinado, más abierto, que mire todas las regiones del planeta y que coloca el énfasis en la integración suramericana.  

Pero también es respetable la posición colombiana, que también es de enfoque multipolar. Por eso nosotros estamos interesados en negociar con la Unión Europea, estamos abriéndonos mucho al Pacífico y a China, y, por supuesto, a los Estados Unidos. 

Los dos enfoques hablan de integración con un enfoque, digamos hacia la multipolaridad. (Hugo) Chávez lo plantea con énfasis en la comunidad o en la integración suramericana, más que en la comunidad, porque nosotros también estamos allí. Nosotros tenemos un enfoque de integración panamericana, que involucra los Estados Unidos, entre otras cosas porque con Estados Unidos tenemos más negocios que en el otro bloque y porque en el plazo intermedio el otro bloque no nos genera el volumen de negocios que nos genera Estados Unidos.  

Un día dije en Sao Paulo, y aquí están los amigos que no me dejan mentir: Nuestro corazón es carioca, pero nuestro bolsillo crece más en los negocios con los Estados Unidos que con ustedes. En la media en que ustedes inviertan más en Colombia, que Brasil invierta más, nosotros bailaremos toda la zamba que sea requerida. 

Entonces, lo que pedimos es respeto también para la posición colombiana en materia de enfoque de internacionalización y justamente el ámbito andino es el ámbito. Bolívar lo llamaba el gozne, cuando habló semejando Panamá con el Estrecho de los Corintios. El ámbito andino es como una bisagra continental y a nadie se le ocurre que por un tema de discrepancias de enfoque de internacionalización uno vaya a fracturar la familia. 

Ahora nos toca trabajar y trabajar. Habíamos logrado alterar la diplomacia del micrófono. Ahora también hay que enterrar esa diplomacia de irritación silenciosa y empezar a trabajar mucho más activamente en construir una nueva estrategia para la integración binacional, digamos desde la perspectiva suramericana. En ese sentido, independiente de los cinco años que puedan durar los acuerdos o los protocolos suscritos, es necesario entrar a hablar de cómo reemplazaríamos unas cosas, por ejemplo, los mecanismos de solución de controversias, que son tan importantes para la administración del comercio.  

Es necesario también estimular el diálogo entre los países comunitarios, incluido Venezuela aún, y estimular los diálogos gobierno-gobierno, gobierno-empresarios, y activar todos los canales. 

Nosotros esperamos, Saúl y amigos de la Comunidad, que una vez que se reúna la Comisión, cosa que va a ocurrir en las próximas 48 horas, el gobierno nacional y el Consejo Gremial Nacional podamos entrar a acordar una estrategia para respaldar y fortalecer la Comunidad Andina. Yo no creo que sea un momento en el cual nosotros, en aras de la dificultad bilateral que tenemos que trabajar a profundidad, vayamos a quitarle espacio y respaldo política a la Comunidad Andina. Y si eso significa que nos toca ceder en alguna posición, si eso  significa esfuerzos adicionales, con Perú, con Bolivia, con Ecuador, tenemos que hacerlo. Pero yo sí quiero que ustedes se lleven el mensaje, por lo menos de la pequeña empresa de Colombia, de que nosotros seguimos respaldando la comunidad y el trabajo de ustedes. 

Al mismo tiempo necesitamos profundizar el esfuerzo con Venezuela. Lo ocurrido es triste y es grave y no podemos tratar de desestimarlo. Por eso queremos trabajar hombro a hombro con nuestro gobierno, pero también con las autoridades venezolanas. ACOPI, por ejemplo, quiere solicitar en esta tarde aquí en Medellín a la Comunidad Andina la convocatoria del Comité Andino de la Pyme. También queremos tener una reunión de la Confederación Andina de Pequeños y Medianos Industriales, en el ámbito del Congreso Pymes de las Américas en México, y vamos a tener reuniones bilaterales con nuestro gremio homólogo venezolano FEDEINDUSTRIA.  

La verdad es que el comercio con Venezuela es vital para las Pymes. De los 2100 millones de dólares que exportó Colombia o de los 1.031 millones que importó al año pasado, o de los 2500 millones que esperamos vender este año a Venezuela y los 1500 millones que Venezuela seguramente nos va a vender, pues hay un peso específico de las Pymes muy grande. Venezuela es el gran comprador realmente de las exportaciones industriales de Pymes, por encima, incluso, de lo que sería Norteamérica. 

Entonces más de 1.000 Pymes venden en Venezuela $ 500 millones de dólares al año, en confitería, autopartes, envases, metalmecánica, muebles, artículos de hogar, confecciones, cueros, birsutería, artes gráficas, artículos deportivos, alimentos. En nombre de esas 1000 Pymes, en nombre de la tradición integradora, quiero ofrecer mi respaldo a la Comunidad Andina y manifestarle a Venezuela, desde mi tristeza bolivariana, que los pequeños empresarios de Colombia estamos dispuestos a hacer todos los esfuerzos para que lo que hemos construido en 30 ó 35 años de ejercicio de integración económica no sucumba en un momento de crispación ideológica entre nuestras patrias. Muchas gracias.