P
ARTICIPACIÓN SOCIAL

Construyendo una Comunidad Andina de Ciudadanas y Ciudadanos
Foro de Alto Nivel: Comunicación, Integración y Desarrollo

Medellín (Colombia), abril 24 y 25 de 2006

Emprendimiento, innovación y Pymes 

Intervención de Iván Vuskovic,
Presidente de la Confederación Gremial Nacional Unida de la Mediana, Pequeña, Microindustria de Servicios y Artesanado de Chile (CONUPIA)  

Buenas tardes. La verdad es que nosotros hemos venido justamente porque yo creo que no estamos haciendo tan bien la tarea. Nosotros tenemos diferencias con lo que ha sido el desarrollo del modelo. 

Nosotros como organización hemos dado nuestra aprobación a la firma de los TLC, en la base del convencimiento de que más vale que estén, a que no estén, pero entendemos que es para el negocio de los grandes, que no es para el negocio de la pequeña empresa. De allí entonces que nosotros, desde este punto de vista, hemos sido muy críticos con el gobierno de (Ricardo) Lagos, porque hemos dicho que lo que necesitamos verdaderamente, si queremos desarrollar un sector exportador en la  pequeña industria o la pequeña empresa, es llegar a los países vecinos.  

¿Por qué? Porque el 96% de las exportaciones de Chile, y esto quiero que lo tomen en cuenta, son materias primas. Entonces lo que estamos exportando del país es un pedacito, se presenta como el gran éxito de un país abierto al mundo, que tenemos un tratado con China, con quien quiera, el que se represente por ahí, pero el tema es que eso es para vender papel, cobre, un poco de frutas, vino, y ya. Entonces, nosotros decimos: la única posibilidad de que verdaderamente las exportaciones tengan algún valor agregado es que sean productos de la pequeña industria. Y esa pequeña industria, por todas las debilidades que son conocidas, a la única parte donde puede vender es a los países vecinos. Y con los vecinos no tenemos un tratado de libre comercio. Somos medio que observadores, MERCOSUR, medio que tenemos relaciones preferenciales con todo, pero no es como con los países con que tenemos TLC. 

Desde Estados Unidos todos los productos llegan con cero arancel, con China hay una lista de productos. Y les quiero decir esto, a propósito de este tema los de TLC, de lo que están haciendo ustedes y estas malas noticias que han llegado de la CAN: yo creo que hay que tener una perspectiva, justamente desde los pequeños. Yo creo que la única manera de consolidar una posición exportadora desde lo chico es que sea un comercio entre  pobres, porque en el fondo es bien complicado que una empresa textil chilena logre vender en Italia, sobre todo cuando además hay de por medio una competencia china, que llega diseñada por los italianos en China y que retorna a Europa. 

Entonces es complicado y nosotros decimos: la única perspectiva que nosotros le vemos a ese asunto es que verdaderamente las Pymes exporten. Hoy día las Pymes, entendidas en la fracción más pequeña, o sea, micro y pequeñas, representan el 1% del total de las exportaciones. Si a eso usted le agrega la mediana empresa, 3% más, o sea, que el total de las Pymes es el 4% de las exportaciones. Por eso, cuando me preguntaron la semana pasada qué pensaba del tipo de cambio, porque tenemos un problema y el cambio del dólar está muy bajo, dije: Eso no es un problema de las Pymes. Es un problema que efectivamente a nosotros nos afectó antes, cuando se hicieron las transformaciones y botamos todas las defensas arancelarias que había en Chile. 

Hoy día, efectivamente, es más fácil que lleguen mucho más productos importados. Eso es lo que nos preocupa, pero no los retornos de las exportaciones, porque no exportamos, no es tema nuestro. Nosotros queremos hacer una clara diferencia con otras organizaciones empresariales, porque somos la organización de los chicos. Y en ese sentido con la Asociación Colombiana de Pequeños Industriales (ACOPI) tal vez seamos en América Latina las únicas organizaciones que efectivamente han nacido defendiéndose de organizaciones más grandes, con una orientación exclusiva de defensa de los pequeños. Desde esa perspectiva, nuestra  posición es sumamente clara. 

Para tocar otros temas, nosotros, sin embargo, estamos con bastante esperanza en este nuevo gobierno (chileno). Este que tiene cara de mujer y que se ha comprometido a dar un viraje que para nosotros es sustantivo, que era lo comentaba nuestro amigo del SEBRAE. No son lo mismo todas las empresas. Creo que es la primera vez este año en que yo he logrado iniciar conversaciones con la Central de Trabajadores de Chile. Voy a participar seguramente en el primero de Mayo y tal vez sea uno de los oradores, porque tenemos y lo hemos logrado convencer que no es lo mismo la posición nuestra, que la de la gran empresa. Por eso hemos planteado, incluso en este momento estamos estudiando una reforma al sistema previsional que se haga sobre la base de pilares de solidaridad. Que haya una anotación de que las empresas no son iguales y, por tanto, la gran empresa tendría que aportar más a los fondos solidarios que lo que aporta la pequeña empresa, en el entendido de que el sistema, así como está, nos lleva a todos a dejarnos sin pensión. 

Digo todo esto, porque yo de verdad siento que en Chile se gasta mucha plata en fomento productivo, repartida en un montón de instituciones del Estado. Nosotros hemos dicho que eso hay que reformarlo. Eso constituye así, grosso modo, el 1% del producto interno. Y eso es lo mejor que hay en América Latina, en cuanto apoyo al sector pequeño. Pero la verdad es que nosotros hemos hecho otros estudios y de ese total una cantidad importante, más del 60 o 70%, se va de nuevo de vuelta a la gran empresa, por mil  y otros canales. De manera que nos hemos planteado también revisar este asunto.  

Hay un cierto convencimiento de que hay que concentrar todo el tema de la innovación en un par de proyectos que a nosotros nos interesarían, que era un poco lo que mencionaba el colega. O sea, capacitación, ayudar en la innovación tecnológica, poniendo plata para el desarrollo, pero además haciendo pasantías.  Nosotros pensamos que es un poquito ineficiente ese gasto. Hemos pedido que todo esto lo analicemos en el conjunto y hagamos una evaluación de cuán eficiente es el uso de esos recursos y que efectivamente los institutos del Estado los separemos, para dar una atención por segmentos de empresa y que el fomento productivo esté concentrado tan sólo en la micro y pequeña, que las demás no reciban ningún tipo de apoyo. Ahora parte importante de los fondos se van hacia la mediana, en lo principal, y después se van a la grande. 

También tenemos una serie de instrumentos -y con esto voy a terminar- que están dedicados al tema de la certificación y otro tipo de apoyo a la innovación. Hay unas normas de Pymes,  como la ISO 9000, pero más bajita. Siento que ahí hay como un tratamiento medio voluntarioso de ayudar, pero que en el fondo te ayuda. De repente nos equivocamos o hacemos cosas bien intencionadas para facilitarlo, pero, la verdad, lo que estamos haciendo es no ayudando a que compitan mejor las empresas, que de lo que se trata es que puedan competir en mejores condiciones. 

Un último asunto: yo creo que el emprendimiento, así como se lo plantea, queda planteado en los proyectos nuevos. Lo que hay que hacer es aprovechar la capacidad de la empresa que hoy día existe, que medio existe, que coletea  digamos, que todavía está viva. Y hay que hacer el esfuerzo por rescatar a esa que es totalmente obsoleta, desde el punto de vista tecnológico. Hay que ponerle plata, porque esa es donde además hay experiencia empresarial. No es un proyecto nuevo, no es un joven que viene saliendo de la Universidad y tipo Bill Gates, se le ocurrió un programa y va y lo vende. Yo creo que eso no sucede a cada rato y esto es mucho más constante, existe. En el caso de mi país son 600.000 empresas formales y, más o menos, un poco más de informales, entre 600 y 700.000 las informales. O sea, que hay un universo donde se podrían hacer cosas.