Sociedad Civil crea la Red Andina de Migraciones
Quito, 7 feb.
2009.- La creación de la "Red Andina de
Migraciones" fue acordada esta tarde por las
aproximadamente 20 organizaciones sociales de
los países de la Comunidad Andina que
participaron en un seminario taller desarrollado
en Quito, con el auspicio del Proyecto "Acción
con la Sociedad Civil para la integración
Regional Andina" (SOCICAN), promovido por la
Comunidad Andina y la Unión Europea.
La red contribuirá
a la sensibilización de la opinión pública en
torno a los derechos de los migrantes y a la
identificación de mecanismos que permitan la
realización efectiva de esos derechos, así como
la implementación de sistemas de indicadores y
verificación que den cuenta del cumplimiento de
los mismos.
El seminario taller
fue convocado por la Fundación Esperanza (sedes
de Colombia y Ecuador), la Consultoría para los
Derechos Humanos y el Desplazamiento CODHES
(Colombia), el Foro Urbano (Ecuador), el
Instituto de Estudios por la Infancia y la
Familia (Perú) y el Capítulo Boliviano de
Derechos Humanos, con el fin de identificar
mecanismos de promoción, defensa y contribución
al pleno goce de los derechos humanos de los
migrantes andinos, en los espacios intra y
extracomunitarios.
Participaron en el
taller delegados de aproximadamente 20
instituciones de la sociedad civil, provenientes
de organizaciones de derechos humanos,
movimientos sociales, institutos académicos y
centros de investigación de la Comunidad Andina
vinculados con el trabajo de apoyo a los
migrantes, así como también observadores de la
Secretaría General de la Comunidad Andina,
Organización Internacional para las Migraciones,
Organización Internacional del Trabajo y de la
Secretaría Nacional del Migrante y Defensoría
del Pueblo de Ecuador.
Según coincidieron
en señalar durante la reunión, en la región
"prevalece una tendencia migratoria que afecta a
los más de 9 millones de ciudadanos de los
cuatro países andinos que han emigrado hacia
otros países, los que totalizan a 27 millones de
personas si se toma en cuenta que por cada
migrante existen por lo menos tres familiares o
personas vinculadas.
Los participantes
reconocieron que la Comunidad Andina "ha
avanzado en un marco normativo que garantiza
formalmente los derechos de los migrantes para
el ejercicio pleno de la ciudadanía comunitaria
andina".
No obstante,
coincidieron en señalar que existe "un abismo
entre las normas y la realidad de los derechos
humanos de estas personas que, además, no
conocen, no exigen, ni ejercen plenamente sus
derechos".
Anotaron que "las
condiciones de vulnerabilidad son especialmente
críticas cuando se trata de mujeres, niñas y
niños, personas afrodescendientes, pueblos
indígenas, personas en situación de discapacidad
y aquellas con orientación sexual diferente".