Por
primera vez, Comunidad Andina participó
en forma conjunta en reunión de la OMC
Lima, 16 dic. 98. Por
primera vez, los países de la Comunidad
Andina (CAN) se pronunciaron en forma
conjunta en una reunión formal del
Consejo General de la Organización
Mundial de Comercio (OMC), celebrada
recientemente en Ginebra con ocasión del
cierre de actividades y labores del año
en este organismo multilateral.
De esta manera,
continuó profundizándose el nivel de
coordinación de los Países Miembros de
la CAN en foros internacionales,
organismos multilaterales y en sus
negociaciones comerciales con otros
grupos, de conformidad con el mandato de
sus Presidentes, en el sentido de
"desarrollar las acciones necesarias"
para alcanzar ese objetivo.
La participación
conjunta de los andinos, con vocería
única, ya se da en las negociaciones del
Area de libre Comercio de las Américas
(ALCA), donde además los países tienen
la presidencia y vicepresidencia de
varios grupos de negociación.
En la reunión de
Ginebra, el Embajador de Colombia,
Néstor Osorio Londoño, dio a conocer, en
su condición de Presidente Pro Témpore
de la CAN y en nombre de los cinco
Países Miembros, la posición de los
andinos en el tema "Evolución del
Comercio Internacional y del Sistema de
Comercio".
Osorio señaló,
durante su intervención, que la CAN está
de acuerdo "en que el mantenimiento de
una política de mercados abiertos
contribuye a un mejor manejo de la
crisis", pero advirtió que "este
concepto debe abarcar tanto los
productos originarios de los países
desarrollados como aquellos originarios
de los países en desarrollo, en los
cuales éstos tienen ventajas
comparativas".
Asimismo, manifestó
que "si bien es satisfactoria la próxima
culminación del acuerdo sobre tecnología
de la Información, no es muy alentador
el panorama que se observa en el caso de
textiles y prendas de vestir", en donde
las restricciones continúan siendo
elevadas, o en el caso de la
agricultura, donde la competencia con
los subsidios a la producción y
exportación es desigual.
Opinó que los plazos
establecidos para la adopción definitiva
de las obligaciones establecidas en los
Acuerdos de Marrakech resultan
insuficientes para estar en condiciones
de competir en igualdad de condiciones
con los países desarrollados, por lo
tanto es necesario que se considere
seriamente la posibilidad de prorrogar
ciertos aspectos del tratamiento
especial y diferenciado.