Lima, 6 Set. 2000. El
Secretario de la Comisión Interamericana
de Puertos (CIP) de la Organización de
los Estados Americanos (OEA), Carlos
Gallegos, subrayó la necesidad de
acelerar los procesos de reformas en el
sector, particularmente en los países
donde aún no lo hayan hecho, ya que "el
comercio internacional no espera".
Tras señalar que
tales reformas son necesarias para
lograr una mayor eficiencia y
competitividad de los puertos, advirtió
que su postergación derivará en mayores
costos sociales en el mediano plazo. "Es
importante definir un sistema portuario,
sea público, privado o una combinación
de ambos, que cuente con los medios y
facilidades para alcanzar los niveles de
eficiencia necesarios para adecuarse a
las exigencias del comercio mundial",
subrayó.
Gallegos se expresó
en esos términos al exponer en el III
Coloquio Portuario Andino sobre "Las
tendencias del transporte marítimo y el
desarrollo portuario en el contexto del
comercio mundial", en la que participan
expertos andinos e internacionales y
representantes de los cinco países
andinos.
Según informó, el
transporte del comercio marítimo
continuó creciendo en 1999, pero a una
tasa menor que en años anteriores, de
solo 1,3 por ciento (frente a 2,2 por
ciento en 1998 y 4,1 por ciento en 1997)
y el volumen del comercio mundial
transportado por medio marítimo fue
superior a 5.1 billones de toneladas,
cifra similar a la del año anterior.
Advirtió que las 25
líneas navieras más poderosas controlan
casi el 60 por ciento de la capacidad
del transporte del comercio mundial de
contenedores, lo cual evidencia una
concentración creciente que se suma a un
proceso de consolidación y alianzas
entre las principales líneas.
Por su parte, el
consultor de la OEA, Diego Sepúlveda, al
exponer sobre los procesos de reforma en
Latinoamérica y concretamente en Chile,
Colombia, México y Venezuela, dijo que
los modelos portuarios que se han
generado a partir de 1990 no tienen la
estandarización que tuvieron los
anteriores, porque han introducido
normas nacionales acordes a las
respectivas realidades locales.
"Es importante tener
presente que en ninguno de esos modelos
se ha producido una privatización total,
en el más amplio sentido de su
interpretación, es decir no ha existido
una venta y transferencia al sector
privado de los bienes que conforman la
infraestructura portuaria", aclaró.
Sepúlveda puntualizó
que estas experiencias son un
antecedente importante frente a la
implementación de un proceso de reformas
y que las diferentes materias analizadas
en los distintos países deberían
constituir un antecedente valioso, por
provenir ellos de países
latinoamericanos y ser más acordes con
nuestra idiosincrasia que los modelos
anglosajones.
Por su parte, el
experto de la Comisión Económica para
América Latina y Caribe (CEPAL)., Jean
Hoffmann, señaló que los recientes
avances en el transporte marítimo, la
creciente integración económica
internacional y las privatizaciones
portuarias en los países del Pacífico
sudamericano han llevado a crear
expectativas que surjan puertos que
concentren carga nacional y de países
vecinos para su posterior distribución:
los llamados puertos pivote.
Sin embargo,
consideró que el potencial de los
puertos pivotes en la costa del Pacífico
sudamericano es muy limitado y en vista
de ello sería más conveniente buscar una
mayor coordinación regional de políticas
de transporte y fomentar la integración
entre los países sudamericanos del
Atlántico y del Pacífico.
Finalmente, dijo que
organizaciones regionales, tales como la
Comunidad Andina, pueden jugar un papel
importante en el análisis de la
problemática portuaria y sus países
miembros deben unir esfuerzos para
promover acciones que ayuden a que los
embarcadores, consumidores, puertos y
empresas navieras de la subregión se
adapten de la mejor forma posible a las
tendencias internacionales en el
transporte marítimo.