Lima, 17 mayo 2005.-
La próxima Cumbre Andina, que se
realizará en Perú en los próximos meses,
deberá responder a los desafíos que
impone el complejo escenario
internacional con el objetivo de
fortalecer la integración y darle mayor
cohesión al proceso que iniciaron los
cinco países hace 36 años, señaló Allan
Wagner Tizón, Secretario General de la
Comunidad Andina, durante su
intervención con la que se dio inicio a
la Sesión Solemne en conmemoración del
XXXVI Aniversario de la Suscripción del
Acuerdo de Cartagena.
Manifestó que será
necesario que la CAN "encuentre
modalidades de acción más precisas para
apoyar el fortalecimiento de la
gobernabilidad democrática en nuestros
países" y "mecanismos financieros e
institucionales innovadores en la
construcción de políticas estructurales
que promuevan el desarrollo territorial
y la cohesión social", para superar las
enormes disparidades existentes en la
Subregión.
Asimismo, mencionó el
TLC que 3 países andinos se aprestan a
concluir con los Estados Unidos como una
oportunidad para adaptar y renovar la
normativa comunitaria para que sirva
para profundizar nuestra integración al
tiempo de facilitar la armonización de
los compromisos adquiridos; y destacó el
proceso de valoración conjunta con la
Unión Europea como "un factor
aglutinante para la integración andina"
que nos permitirá cumplir la meta de
iniciar el próximo año la negociación en
bloque para un acuerdo estratégico de
asociación que incluya un TLC.
Finalmente, reiteró
que la Comunidad Sudamericana es un gran
proyecto de desarrollo descentralizado
que exige la presencia de una Comunidad
Andina sólida y cohesionada que pueda
consensuar acciones con Mercosur y Chile
para la convergencia gradual ya
establecida.
Durante el discurso
el Secretario General de la CAN
manifestó que junto a tendencias
disociadoras que actúan en el entorno
regional, y a las que se debería
enfrentar con un "nuevo pacto social
centrado en la generación de empleo de
calidad y la afirmación de una cultura
de diálogo y concertación democrática";
existen, por fortuna, factores de
cohesión alrededor de los cuales debería
concitarse la voluntad decidida de los
países miembros.
Mencionó entre dichos
factores, el nuevo diseño estratégico
para la integración que ha recibido el
respaldo de los países miembros; la
profundización de la integración
comercial que se viene impulsando de
acuerdo a un programa de trabajo de
corto y mediano plazo; la competitividad
e inclusión que promueve con el concurso
de las pequeñas y medianas empresas
urbanas y rurales y la estrategia andina
de desarrollo y competitividad
territorial que se ha comenzado a
diseñar con los nuevos actores del
proceso; los avances en la construcción
de la Comunidad Sudamericana de Naciones
y la asociación con la Unión Europea que
se espera concretar en mayo próximo.
Destacó también, de
manera especial, la agenda social que,
según dijo, merece nuestro renovado
esfuerzo porque si bien los fenómenos de
pobreza, exclusión y desigualdad
pertenecen a la órbita de las políticas
nacionales, "corresponde a la
integración servir como espacio de
encuentro entre los actores públicos y
sociales para construir una visión
regional del desarrollo alrededor de un
enfoque de competitividad sistémica y
cohesión social".
"La XVI Cumbre Andina
tendrá en sus manos la adopción de
definiciones que serán vitales para el
fortalecimiento y la mayor cohesión de
nuestro proyecto integrador", subrayó y
formuló votos para que el Presidente
Toledo, en su calidad de Presidente del
Consejo Presidencial Andino, conduzca a
nuestra Comunidad hacia la solución de
esos grandes desafíos con ocasión de la
próxima Cumbre".