En Clima Latino se inició el debate
sobre la vulnerabilidad de las ciudades
costeras e islas
Lima, 15 de octubre
de 2007.- Las conferencias magistrales
del Encuentro Internacional sobre Cambio
Climático: Clima Latino, iniciaron hoy
con la participación de destacados
científicos internacionales, entre los
que se encuentran Osvaldo Canziani, Co
Presidente del Panel Intergubernamental
sobre Cambio Climático (IPCC) y Graciela
Magrín, investigadora del Clima y el
Agua del Instituto Nacional de
Tecnología Agropecuaria de Argentina y
lideresa para Latinoamérica ante el IPCC.
Los conferencistas
abordaron la temática de las Costas y
Océanos, en donde señalaron que las
ciudades costeras e islas de la región
andina representan áreas particularmente
vulnerables ante los efectos del cambio
climático. Por ello resulta fundamental
realizar mediciones en los distintos
ecosistemas costeros, para evaluar los
impactos sociales, ambientales y
económicos a mediano plazo. Ello
permitirá convencer a los gobiernos de
la necesidad de invertir en medidas de
adaptación.
El conferencista,
Osvaldo Canziani sostuvo además que el
tema del calentamiento global plantea un
nuevo panorama: la existencia de
numerosos migrantes ambientales, ya que
el retroceso de las costas restará áreas
urbanas e industriales.
Por otro lado, la
conferencista Graciela Magrín difundió
los resultados más importantes del
último informe del IPCC, referidos al
capítulo de América Latina. Allí señaló
que “el clima ya cambió y ello está
causando un aumento del nivel medio del
mar entre 10 y 20 mm por siglo. Al
respecto señaló que esto no es
alarmante, sin embargo se calcula que
para los próximos 100, 30 y 20 años, el
aumento del nivel medio del mar será de
4 milímetros al año. “Ello si representa
un problema para las futuras
generaciones”, señaló Magrín.
Entre las principales
consecuencias del cambio Climático en
las ciudades costeras e islas, los
científicos señalaron que éstas serán:
el aumento de la erosión, la
salinización de las áreas costeras, las
inundaciones, los cambios en las
morfologías costeras y el aumento de
vulnerabilidad de los países de
Centroamérica ante la ocurrencia de
eventos extremos.
Como recomendación inmediata para
minimizar los impactos y adaptarse a los
cambios, los ponentes propusieron la
necesidad de organización y
participación de la comunidad local. El
cambio climático implica un cambio
global, ello implica emplear todas las
herramientas e integrar a todos los
sectores, señaló finalmente Magrín.