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Palabras del Secretario General de la
Comunidad Andina, embajador Allan Wagner
Tizón, con motivo de la presentación
del Plan de Acción Medio Ambiental para
la Subregión Andina del Programa
Araucaria XXI
Madrid,
5 de julio de 2006
Quiero
agradecer a la Cooperación Española, al
Programa Araucaria XXI y a las
autoridades ambientales de los países
miembros por la muestra de trabajo
conjunto que refleja el presente Plan de
Acción para la subregión andina, luego
de casi dos años de coordinaciones y
consultas con los países y
representantes de nuestras
instituciones. Felicito al Programa de
Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible
de la Secretaría General por la labor
realizada.
El Acuerdo
de Cartagena, tratado constitutivo de la
Comunidad Andina, atribuye al proceso de
integración la responsabilidad de
promover el desarrollo equilibrado y
armónico de los países miembros y el
mejoramiento persistente en el nivel de
vida de los habitantes de la subregión.
Estos objetivos solamente serán
alcanzables en la medida que el modelo
de desarrollo a ser aplicado por los
países se caracterice por su
sostenibilidad, evitando la degradación
ambiental y la explotación insostenible
de sus recursos naturales pues ello
amenazaría con agotar su capital natural
y algunas de sus ventajas comparativas
respecto de otras regiones del Mundo.
Los andes
tropicales son reconocidos como el
epicentro global de la biodiversidad ya
que concentran aproximadamente el 25% de
la diversidad biológica del planeta,
asociados a una valiosa diversidad
cultural y al inmenso potencial
hidrográfico de la cuenca
andino-amazónica.
El Comité
Andino de Autoridades Ambientales (CAAAM)
aprobó en julio del 2001 los
"Lineamientos para la gestión ambiental
y el desarrollo sostenible en la
Comunidad Andina", en respuesta a los
mandatos de los presidentes de concertar
políticas comunitarias de gestión
ambiental y desarrollo sostenible que, a
su vez, refuercen la capacidad de
negociación andina en los foros
internacionales sobre la materia.
Asimismo el Consejo Andino de Ministros
de Relaciones Exteriores aprobó en julio
de 2002 la Estrategia Regional de
Biodiversidad, con el objetivo de lograr
una reducción del índice de pérdida de
biodiversidad al 2010, contribuir a la
generación de alternativas viables de
desarrollo regional sostenible a partir
de los recursos naturales de la
subregión y a la concertación de
posiciones conjuntas ante los diversos
foros internacionales de negociación.
Con estos
criterios, la Comunidad Andina participó
en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sostenible, realizada en Johannesburgo
en el año 2002, la cual tuvo como
objetivo revitalizar compromisos
globales sobre desarrollo sostenible
adquiridos diez años atrás en la Cumbre
de Río y fortalecer las acciones
internacionales para erradicar la
pobreza..
Posteriormente, en el marco de la
reunión de los Países Megadiversos
y Afines celebrada en el Cusco en
noviembre de 2002, los ministros y
delegados de alto nivel del Comité
Andino de Autoridades Ambientales (CAAAM)
decidieron establecer un “Plan Andino de
seguimiento de la Cumbre de
Johannesburgo” en tres temas
específicos: cambio climático,
biodiversidad y recursos hídricos, los
que han sido incorporados la Agenda
Ambiental Andina aprobada en el año 2003
por el Consejo de Ministros de Medio
Ambiente y Desarrollo Sostenible.
En el tema
de biodiversidad estamos abocados a la
implementación de la Estrategia Regional
de Biodiversidad. En el tema de cambio
climático, estamos enfatizando el
apoyo a la aplicación del Mecanismo de
Desarrollo Limpio previsto en el
Protocolo de Kyoto, a través de los
denominados “bonos de carbono”. En el
tema de recursos hídricos, se ha
establecido un grupo ad-hoc para
identificar los problemas de interés
común en la gestión integrada de los
recursos hídricos, agua y saneamiento en
la subregión y proponer proyectos de
cooperación regional.
Estas
grandes líneas de acción involucran
actividades transversales a muchos
sectores y es claro que aún tenemos por
delante tareas de largo plazo,
reconociendo que el tema de desarrollo
sostenible trasciende el enfoque
meramente ambiental. En ese sentido,
será necesario en el tiempo incorporar
indicadores de sostenibilidad en las
dimensiones económica y social del
proceso de integración andina, como en
el caso de las políticas
macroeconómicas, la agenda social, el
programa agropecuario, el desarrollo
fronterizo, y las políticas de
inversiones, transporte y energía, entre
otras.
Asimismo,
en este marco temático la Secretaría
General de la CAN, a través de su
Programa de Medio Ambiente y Desarrollo
Sostenible, viene trabajando y
participando en las Redes
Iberoamericanas de Cambio Climático,
Biodiversidad y Agua, con la finalidad
de no duplicar acciones y optimizar
recursos.
En este
contexto, es importante resaltar las
coordinaciones realizadas en los últimos
dos años entre el Programa de Medio
Ambiente y Desarrollo Sostenible de la
Secretaría General de la Comunidad
Andina y el Programa Araucaria XXI,
iniciadas a partir de la reunión en la
ciudad de Cartagena de Indias, Colombia,
en noviembre de 2004 con motivo del I
Encuentro entre el Comité Andino de
Autoridades Ambientales (CAAAM) y el
Programa Araucaria XXI.
A partir
de estas coordinaciones se ha obtenido
la elaboración del Plan de Acción para
la Comunidad Andina del Programa
Araucaria XXI, como una herramienta para
orientar los esfuerzos de los países
andinos y de la Cooperación Española
hacia la ejecución de acciones
medioambientales de carácter regional,
elaborar políticas regionales en temas
ambientales e implementar la Agenda
Ambiental Andina, con la finalidad de
apoyar en la solución de problemas
ambientales nacionales y regionales y a
la vez dar seguimiento a los compromisos
asumidos por los países a nivel
internacional.
El Plan de
Acción tiene como objetivo ”contribuir a
la concertación y ejecución de políticas
y estrategias que mejoren la gestión
ambiental, favorezcan el desarrollo
sostenible y faciliten el proceso de
integración en la subregión andina” y
plantea Líneas de Acción en materia de
gestión del capital natural, gestión
ambiental, ecoeficiencia, cohesión
social y uso sostenible de bienes y
servicios ambientales; que son
coherentes con las líneas de acción
trabajadas por la Comunidad Andina..
Estoy
seguro que con la implementación del
Plan de Acción, en los próximos cuatro
años se habrá logrado priorizar el uso
sostenible de los recursos naturales de
la subregión, mejorar la calidad de vida
de sus pobladores, y también
consolidarlo como mecanismo para la
inserción de los países andinos en el
contexto internacional.
Muchas
gracias.
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