Palabras del Secretario General de la Comunidad Andina, Embajador Allan Wagner Tizón, en la ceremonia de inauguración de la VIII Reunión del Diálogo Especializado de Alto Nivel en Materia de Drogas entre la Comunidad Andina y la Unión Europea

Lima, 31 de mayo de 2005

Es muy grato para mi darles la más cordial bienvenida a esta casa de la integración andina, con motivo de la VIII Reunión de Diálogo Especializado de Alto Nivel en materia de Drogas entre la Comunidad Andina y la Unión Europea. Nuevamente se reúnen las autoridades de ambos bloques con el propósito compartido de dialogar e intercambiar experiencias en la búsqueda de respuestas equilibradas e integrales al grave problema que representa el fenómeno de las drogas para nuestras sociedades.

El nuevo desarrollo comunitario que emprendieron los países andinos en 1999 al establecer un importante programa de cooperación política, a partir de la aprobación de la Decisión 458 “Lineamientos de la Política Exterior Común”, se ve hoy materializado en logros concretos que nos permiten enfrentar desafíos comunes de manera coordinada, entre los que destaca especialmente la lucha contra las drogas ilícitas.

En el año 2001, el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores adoptó el Plan Andino de Cooperación para la Lucha contra las Drogas Ilícitas y Delitos Conexos – Decisión 505 – que se viene ejecutando de manera gradual. Ello ha permitido que, en estos pocos años, la Comunidad Andina haya dado un salto cualitativo en las acciones para dar una respuesta colectiva a esta amenaza transnacional.

Prueba de ello lo constituyen -por citar los ejemplos más destacados- la entrada en vigor, en diciembre de 2004, de la norma comunitaria para el control de los precursores químicos, es decir, las sustancias utilizadas en la fabricación de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, que busca fortalecer la capacidad conjunta de control y fiscalización de un grupo de sustancias químicas que pueden desviarse a la producción de cocaína y heroína; y, en segundo lugar, los importantes avances alcanzados en la elaboración de una estrategia andina de desarrollo alternativo, que será presentada a consideración del Consejo Presidencial Andino en julio próximo. Ambas iniciativas reflejan la voluntad política y el grado de compromiso alcanzado por la Comunidad Andina en esta materia.

Estamos convencidos que ha llegado el momento de dar un nuevo y decisivo impulso el mecanismo de Diálogo Especializado sobre Drogas entre la CAN y la Unión Europea, en el marco de nuestra alianza estratégica birregional. Dicho relanzamiento debería reflejar de manera expresa e inequívoca la voluntad política de las partes de combatir las drogas ilícitas mediante la adopción y ejecución de programa de acción que contenga iniciativas concretas de carácter intersectorial y multidisciplinario.

El jueves último tuve el honor de participar en la Reunión Ministerial entre la Comunidad Andina y la Unión Europea en Luxemburgo y fue grato para los Cancilleres andinos recibir una señal muy positiva de los Cancilleres europeos sobre el particular.

En Luxemburgo los Ministros reafirmaron el principio de responsabilidad compartida como la piedra angular de la lucha contra las drogas ilícitas y enfatizaron la importancia de garantizar una aproximación equilibrada, multilateral, inclusiva y no selectiva, hacia este tema. Asimismo, al saludar la organización de la presente reunión y la del Diálogo Especializado de Alto Nivel en materia de Drogas entre América Latina y el Caribe y la Unión Europea que se iniciará este jueves, los Ministros subrayaron la importancia de incrementar la cooperación y de fortalecer los esfuerzos para abordar de manera global todos los aspectos relativos a la oferta y la demanda de drogas ilícitas, incluyendo las cuestiones de la estabilidad política y social, la seguridad y el desarrollo sostenible. Los Ministros reconocieron, igualmente, la importancia de apoyar las estrategias y programas de desarrollo alternativo en la región andina, con el fin de brindar opciones económicas productivas y sostenibles a las comunidades que abandonen los cultivos ilícitos.

En este marco, los Cancilleres europeos, los representantes del Consejo y la Comisaria de Relaciones Externas Benita Ferrero-Waldner, recibieron la propuesta andina de realizar una reunión a nivel ministerial CAN – UE en materia de lucha contra las drogas, en los próximos meses o con ocasión de la IX Reunión del Diálogo Especializado de Alto Nivel prevista para realizarse en Europa en 2006, a fin de efectuar un balance de los progresos alcanzados hasta el momento y sentar las beses de un nuevo programa de acción que permita impulsar nuestra cooperación en la lucha contra este flagelo, llevando al mismo tiempo desarrollo y bienestar a los pobladores de las zonas afectadas por la economía ilícita de la droga.

Señoras y señores:

Nos encontramos en un punto de inflexión de particular importancia para ambas regiones. Se aprecia una notable convergencia entre las políticas de los países andinos con los objetivos de la comunidad internacional en la lucha contra el problema mundial de las drogas y con la Estrategia de la Unión Europea 2005-2012 en la materia, que contempla en su acápite de relaciones exteriores una cooperación reforzada con la Comunidad Andina y otros países de América Latina.

Asimismo, las líneas estratégicas de la cooperación entre la Comunidad Andina y la Unión Europea para el periodo 2007-2013 están en proceso de definición y preparación, para lo cual tendremos un Taller en esta misma sede durante la próxima semana.

De otro lado, los índices de desarrollo humano que muestran los informes de Naciones Unidas sobre nuestros países son preocupantes, debido a la persistencia de las condiciones de pobreza, exclusión y desigualdad que aquejan a las poblaciones andinas.. Si a ello le agregamos los efectos negativos del narcotráfico en la política, la economía y, por tanto, en la gobernabilidad de nuestros países, constatamos que nos encontramos ante escenarios aun más complejos y peligrosos que es necesario acometer con decisión.

Por todo ello, nos encontramos en un momento especialmente propicio y oportuno para dar ese nuevo impulso a nuestro diálogo y cooperación en la lucha contra las drogas ilícitas, con base en el programa de acción que propusieron los Cancilleres andinos en Luxemburgo.

La asociación que la Comunidad Andina busca con la Unión Europa incluye pero trasciende el libre comercio. Se trata de una asociación que busca contribuir a la construcción de un orden internacional multilateral y multipolar en el que la paz, la seguridad, la democracia, los derechos humanos y, en definitiva, el bienestar de todos los seres se pueda materializar en el marco de la cooperación y el derecho internacional.

Pocos flagelos afectan más a todas nuestras sociedades y a la comunidad internacional que el del tráfico de drogas ilícitas, que mina la salud de nuestros jóvenes, corrompe nuestras instituciones y se entrelaza peligrosamente con la violencia y el terrorismo. Nuestra asociación andino – europea debe responder, de manera cabal y consecuente con el principio de corresponsabilidad, a la lucha común contra ese crimen transnacional, pero también debe rescatar a los campesinos de la pobreza y el abandono en que se encuentran inmersos.

Los invito e invoco, por ello, a poner todo de su parte para obtener el mayor provecho de esta importante reunión. Por nuestra lado, les reitero todo el apoyo de la Secretaría General y les deseo mucho éxito en sus deliberaciones.

Muchas gracias.