Palabras del Ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Allan Wagner, en la Ceremonia de Conmemoración del XXXIV Aniversario de la suscripción del Acuerdo de Cartagena

Lima, 26 de mayo de 2003

Me es especialmente grato estar hoy aquí en el trigésimo cuarto aniversario de la suscripción en Cartagena de Indias del acuerdo que dio inicio a nuestro proceso de integración, que hoy denominamos Comunidad Andina. Y digo nuestro, no sólo en mi calidad de Ministro de Relaciones Exteriores de uno de los países miembros de la Comunidad, sede de la Secretaría General, sino fundamentalmente en mi calidad de ciudadano andino y convencido que la integración es una opción estratégica de nuestros países para ganar espacios de autonomía en el sistema internacional a favor del progreso de nuestros pueblos. A ello busqué también contribuir los años que compartí trabajando en este organismo con muchos de ustedes.

Hoy constatamos que los problemas más importantes de nuestros países son la pobreza y la gobernabilidad. La pobreza afecta directamente a la gobernabilidad sobre la que también gravita la agenda negativa: el terrorismo, el narcotráfico y la corrupción. La integración por consiguiente debe estar vinculada a la lucha contra la pobreza y al fortalecimiento de la gobernabilidad democrática teniendo como eje ordenador a la persona humana y como núcleo de cohesión a los pueblos y a los más excluidos.

Es en esta perspectiva que es importante comenzar a trabajar en el nuevo enfoque estratégico acordado en el X Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, en el que la cohesión regional y la lucha contra la pobreza son los elementos centrales del quehacer andino. La XIV Cumbre Presidencial Andina nos debe dar las directrices necesarias para la reorientación del proceso a fin de profundizar y fortalecer la integración andina.

Dentro de dicha estrategia tiene prioridad la formulación de un Plan Integrado de Desarrollo Social a partir de las orientaciones de la Carta Social Andina aprobada por el Parlamento Andino, que permita la incorporación de medidas en beneficio del empleo, la salud y la educación. Dicho plan reforzará los planes nacionales de desarrollo.

El desarrollo de la agenda social comprende también la regulación de los aspectos sociales de la conformación del Mercado Común. Ello incluye la aprobación de la Decisión sobre Migración Laboral y Seguridad Social, así como la del Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo; el reconocimiento de licencias y títulos profesionales; y la ratificación del Protocolo Modificatorio del Convenio Simón Rodríguez. Comprende igualmente la participación de la sociedad civil al interior de la Comunidad para lo que hay que impulsar los trabajos de los Consejos Consultivos Empresarial y Laboral Andinos, así como desarrollar nuevas áreas de trabajo para la participación social.

Con satisfacción podemos señalar que la Política Exterior Común se viene consolidando progresivamente como el instrumento idóneo para lograr una mayor influencia internacional, fortalecer la identidad y cohesión de la Comunidad Andina y participar activamente en el proceso de integración latinoamericana,

No obstante ello, el nuevo escenario internacional caracterizado por la realineación estratégica mundial, la erosión del multilateralismo, los nuevos desarrollos del Derecho Internacional y el deterioro de la incipiente gobernabilidad democrática global; nos obliga a profundizar la cooperación política, a fin de que la Comunidad Andina sea un actor relevante y participativo en dicho escenario.

En este marco, debemos avanzar en la ejecución del “Compromiso de Lima: Carta Andina para la Paz, la Seguridad y el Fomento de la Confianza”; el Plan Andino para Prevenir, Combatir y Erradicar el Tráfico Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras; la Carta Andina para la Defensa y Protección de los Derechos Humanos; y la ejecución del Plan Andino de Lucha contra las Drogas Ilícitas y Delitos Conexos.

Dicha cooperación debe extenderse a la lucha contra el terrorismo, la corrupción y al de las migraciones de ciudadanos andinos a terceros países. El proyecto de Decisión presentado por el Perú sobre el Mecanismo Andino de Cooperación en materia de Asistencia y Protección Consular y Asuntos Migratorios, busca establecer mecanismos eficaces para proteger los derechos fundamentales de dichos ciudadanos y velar por el respeto de las normas internas e internacionales que los amparan.

En el ámbito de las relaciones con terceros países, la conclusión con el MERCOSUR de un Acuerdo de Libre Comercio, en la fecha prevista, diciembre de 2003, así como el reinicio y fortalecimiento del diálogo político entre ambos bloques, son objetivos prioritarios para avanzar en la construcción de un espacio sudamericano entendido como una comunidad democrática, integrada, moderna y proyectada al mundo.

La ejecución de la Iniciativa de Integración Regional Sudamericana (IIRSA) acordada en la Primera Cumbre Sudamericana en Brasilia, es una estrategia complementaria para la consolidación de nuestro proceso, ya que nos permitirá integrarnos regionalmente con el resto del continente sudamericano, fortalecer nuestra competitividad y promover el desarrollo económico y social de nuestros pueblos. El potencial de esta iniciativa va más allá del espacio regional andino al proyectarlo al ámbito sudamericano. Por ello, nuestro enfoque no debe centrarse únicamente en priorizar dentro de IIRSA el Eje Andino sino que requiere una visión interrelacionada de los distintos ejes de integración y desarrollo que vinculan el espacio sudamericano.

De igual manera, es necesario intensificar las negociaciones con terceros países, desde una posición comunitaria, a fin de asegurar una inserción internacional con autonomía que facilite la suscripción de convenios flexibles acorde con los ritmos que cada uno de nuestros países considere pertinentes. Ello debe constituir un elemento estratégico para nuestro vinculación con los Estados Unidos, Canadá, Rusia, China, Japón y los de la Unión Europea; y progresivamente ampliarlo al EFTA, India, Corea del Sur y los países del sudeste asiático. De otro lado, es necesario también que acentuemos la concertación de iniciativas conjuntas dentro de los organismos y foros internacionales

Es importante resaltar que la conclusión de las negociaciones para la adopción de Arancel Externo Común, que sienta las bases de la Unión Aduanera, constituye un avance sustantivo hacia el Mercado Común en el 2005, y permite seguir negociando como bloque en la conformación del Área de Libre Comercio de las Américas. Sin embargo, el Mercado Común requiere esfuerzos para la armonización de políticas macroeconómicas y la definición de la Política Agrícola Común Andina, a fin de lograr un escenario andino de estabilidad y prosperidad.

La aprobación de los "Lineamientos para la Gestión Ambiental y el Desarrollo Sostenible en la Comunidad Andina" y de la “Estrategia de Biodiversidad para los países del Trópico Andino” contribuye al desarrollo regional sostenible y a la concertación de posiciones ante los diversos foros internacionales. Por ello, resulta necesario concluir el Plan de Acción y la Cartera de Proyectos derivados de la Estrategia Regional de Biodiversidad para los países del Trópico Andino, así como desarrollar nuevas acciones en biodiversidad, acceso a los recursos genéticos, biocomercio y alianzas energéticas.

De otro lado, las reformas institucionales al Sistema Andino de Integración introducidas en el Protocolo de Trujillo han resultado fundamentales para establecer las bases y consolidar la agenda multidimensional. Existen aún muchos elementos por perfeccionar. Desde el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores tendremos que abordar en forma progresiva aunque comprehensiva la adecuación del Sistema Andino de Integración a los requerimientos resultantes de la profundización del proceso.

En ese sentido, tenemos que profundizar e incorporar de manera más dinámica el trabajo conjunto del Consejo Andino de Cancilleres con la Comisión para tratar los temas del proceso de integración y la proyección internacional de la CAN. Del mismo modo, la Secretaría General como unidad estratégica y ejecutiva de los temas centrales de la agenda multidimensional debe continuar desempeñando un papel central en la coordinación de las consultas y concertación entre los miembros. Este órgano debe asumir la representación de las negociaciones comerciales de la Comunidad Andina en el contexto internacional, con competencias y atribuciones claramente definidas.

En definitiva, es el momento para desarrollar el nuevo enfoque estratégico de nuestro proceso de integración, y que impulsemos esa segunda generación de políticas en el marco de una agenda multidimensional, teniendo en cuenta las experiencias y fortalezas acumuladas a lo largo de estos 34 años. La agenda que tenemos por delante es realmente formidable; es una agenda de consolidación, de profundización y al mismo tiempo de proyección hacia el futuro.

Muchas gracias.