“Globalización, Integración y
Desarrollo:
Hacia una nueva agenda andina y
sudamericana”
Palabras del
Secretario General de la Comunidad
Andina, Embajador Allan Wagner Tizón,
con ocasión de la ceremonia de
inauguración del Quinto Foro de
Presidentes de los Poderes Legislativos
Andinos
Quito, 25 noviembre de 2004
La región
andina y, en general, todos los países
de América Latina, pasan en la
actualidad por un momento de particular
importancia, que consiste en definir la
manera cómo se insertarán en el actual
proceso de mundialización. Por ello, ha
llegado la hora de materializar un firme
consenso político para enfrentar la
globalización desde la integración, en
el cual los Congresos Nacionales y el
propio Parlamento Andino deberán jugar
un papel central. La firma de los
tratados de libre comercio con los EE.UU.
y luego con la Unión Europea, así como
el ya concertado con el MERCOSUR, son
los nuevos escenarios que tiene ante si
la Comunidad Andina, tanto en el espacio
sudamericano como a nivel mundial.
Es
importante destacar que en este proceso
los Presidentes andinos adoptaron
decisiones importantes, en la reciente
Cumbre de Quito, que fortalecen a
nuestros países y les permiten enfrentar
de mejor manera estos nuevos retos:
Se ha
recuperado una visión sobre el
desarrollo para agenda de la
integración, a fin de construir
economías competitivas y sociedades
inclusivas, en las cuales la
desigualdad y la pobreza sean
combatidas prioritariamente.
Se ha
decidido preservar el ordenamiento
jurídico andino en las negociaciones
con terceros países, tal como está
refrendado en la Decisión 598. Ello es
de fundamental importancia ya que
permite mantener la unidad y autonomía
del proceso de integración, al mismo
tiempo que nuestros países se insertan
dinámicamente en el proceso de
mundialización.
Se ha
acordado profundizar la integración
comercial andina, a la par que se
avanza en las negociaciones con
terceros países, lo que nos deberá
llevar a un mercado único armonizado
en breve plazo.
Se ha
ratificado la integración
latinoamericana como uno de los
objetivos centrales del Acuerdo
Cartagena.
Integración y desarrollo
Nos
encontramos próximos al trascendental
momento de la firma de la Declaración de
los Presidentes de América del Sur que
dará partida de nacimiento a la
Comunidad Sudamericana, el 8 de
diciembre próximo, en el emblemático
marco de la ciudad del Cusco. La nueva
comunidad será construida a partir de la
convergencia progresiva de la Comunidad
Andina y el MERCOSUR, sumando a Chile,
Guyana y Surinam, en lo que constituye
el más grande y ambicioso proyecto de
desarrollo de nuestra historia.
En efecto,
la Comunidad Sudamericana será una
oportunidad única para el desarrollo
descentralizado de nuestros países,
mediante la creación de economías
regionales en las áreas de influencia de
los grandes Ejes de Integración y
Desarrollo del programa IIRSA,
complementados por el acuerdo de libre
comercio que acabamos de concluir las
dos organizaciones subregionales y la
armonización de las respectivas
normativas comunitarias, que deberemos
emprender prontamente para sustentar un
proceso de integración profundo y una
proyección externa conjunta.
En
términos de su producto interno bruto
actual y sin contar con los resultados
que se generarán como consecuencia del
proceso integrador, la Comunidad
Sudamericana se ubicará, de partida,
entre las cinco potencias económicas
mundiales.
Este
hecho, de importancia histórica para la
vida de nuestros países, será precedido
de una reunión extraordinaria del
Consejo Presidencial Andino, el 7 de
diciembre, en la que se realizará una
profunda reflexión critica sobre el
desarrollo, el empleo y, también, sobre
los grandes desafíos sociales y
políticos que nuestros países deben
enfrentar de cara a un proceso de
globalización que a todos involucra pero
que a muchos excluye.
En ese
sentido, este quinto foro de Presidentes
de los Poderes Legislativos Andinos se
realiza de manera muy oportuna para
contribuir a las decisiones que tomarán
nuestros presidentes en el Cusco, como
también lo ha sido el periodo de
sesiones sostenido en días pasados por
el Parlamento Andino.
Hacia un
nuevo pacto social andino
Sin
embargo, el alejamiento de la ciudadanía
de la política, así como el
debilitamiento de las instituciones del
régimen democrático afectan la
gobernabilidad de nuestros países. Si a
ello le sumamos la deuda social, como
consecuencia del crecimiento de la
pobreza y la desigualdad, se hace
urgente una acción concertada para
generar un nuevo pacto social andino que
permita a la democracia, a nuestras
sociedades y al propio proceso de
integración, establecer nuevas bases de
legitimidad social así como construir un
futuro compartido.
Es cierto
que los pactos muchas veces son
entendidos como acuerdos entre
empresarios, trabajadores y el Estado.
No obstante, es necesario ir más allá y
plantearse un pacto que involucre al
conjunto de las fuerzas políticas y
sociales, a partir de una visión
compartida del tipo de sociedad en la
que queremos vivir y del nuevo Estado
democrático que debemos alcanzar. Es
decir, un Estado capaz de impulsar el
crecimiento con equidad, de fortalecer
la cohesión social y de asegurar la
gobernabilidad democrática de nuestros
países.
Por ello,
la integración andina también debe ser
vista como elemento inherente de ese
nuevo pacto social, puesto que ella
articula a Estados y sociedades a través
de objetivos e intereses comunitarios
que van más allá de los limitados
espacios nacionales.
El punto
de convergencia entre una agenda
interna, que enfrente nuestro gran
déficit social, y una agenda externa,
que aborde los desafíos de la
mundialización, es justamente el proceso
de integración. Es en este proceso
integrador donde seremos capaces de
encontrar vías de solución a nuestros
graves problemas nacionales y
paralelamente edificar, primero, una
Comunidad Andina y, luego, una Comunidad
Sudamericana, camino a la recuperación
del proyecto de una América Latina
integrada.
Porque el
proceso de integración, como proyecto
social y político, debe ser
eminentemente democrático y popular, y
porque son finalmente las sociedades las
que deberán construir esos lazos de
entendimiento y unidad que hoy aquí
buscamos, deseo destacar la importancia
del papel cada vez más relevante que
deberán desempeñar el Parlamento Andino
y nuestros Congresos nacionales en la
construcción y legitimación de ese nuevo
pacto social por el desarrollo y la
integración, así como en la gestación de
la nueva Comunidad Sudamericana.
En esta
tarea estaremos todos juntos: gobiernos,
parlamentos, sociedad civil y los
órganos e instituciones del Sistema
Andino de Integración. Porque, hoy más
que nunca, podemos decir con Bolívar que
“nuestra Patria es América”.
Muchas
gracias.
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