|
|
|
|
Palabras del Embajador Allan Wagner
Tizón, Secretario General de la
Comunidad Andina con ocasión del XX
Simposio Latinoamericano de la Micro,
Pequeña y Mediana Empresa
Lima, 22 de setiembre de
2005
Constituye para mi una especial
satisfacción participar en este acto de
apertura del XX Simposio Latinoamericano
de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (SLAMP)
y darles nuestra más cordial bienvenida
al Perú a ustedes que representan a las
más importantes PYMEs de Latinoamérica.
Ello le da a este evento una relevancia
singular como uno de los eventos más
importantes del presente año en la
región.
Para
la Secretaría General de la Comunidad
Andina este evento tiene una gran
significación, ya que nos permite
sustentar y enriquecer nuestra
convicción sobre la necesidad de retomar
el tema del desarrollo con inclusión
social. De hecho, el principal objetivo
del Simposio es entender y discutir las
opciones que se presentan a las PYMEs,
en las economías locales y regionales,
para insertarse de manera eficiente y
ventajosa en la dinámica de la economía
global.
Quisiera agradecer, en primer lugar, a
la Alcaldía Metropolitana de Lima por
servir de generoso anfitrión en este
Acto de Apertura del XX Simposio
Latinoamericano de la Micro, Pequeña y
Mediana Empresa.
Asimismo, agradezco a la Organización
Latinoamericana de la Micro, Pequeña y
Mediana Empresa (OLAMP), por la
confianza depositada en nuestra
institución para organizar el XX SLAMP.
Permítanme recordar que, en la Asamblea
Extraordinaria de la OLAMP, realizada en
Santiago de Chile en el mes de noviembre
del 2004, expresamos nuestro interés de
que el XX SLAMP se realizara en Lima.
Sabíamos que el reto era grande, pero
confiábamos en que nos acompañarían las
instituciones gubernamentales y gremios
empresariales de PYMEs del Perú, como en
efecto ha ocurrido. En dicha Asamblea
estaban presentes, además, algunas
organizaciones como PROMPYME -Ministerio
del Trabajo y del Empleo- y la Cámara
Nacional de la Producción y el
Emprendimiento (CANPRODEM), quienes
manifestaron su disposición a trabajar
con nosotros para el éxito del evento y
a quienes agradecemos por habernos
acompañado como co-organizadores.
Quisiera extender este agradecimiento,
finalmente, al resto de las
organizaciones que han colaborado para
alcanzar la meta establecida.
Si
examinamos con detenimiento las palabras
centrales del título de este evento:
“globalización”, “integración”,
“desarrollo local” y “PYMEs”, veremos
que todas ellas apuntan a la necesidad
de afrontar los desafíos y oportunidades
que representa el proceso de
globalización, la construcción de
fortalezas para ello desde la
integración, y la promoción de un
desarrollo territorial basado en el
desempeño de las micro, pequeñas y
medianas empresas en su efectiva
inserción en los mercados, favoreciendo
de esta manera la generación de empleo,
la democratización de oportunidades y la
participación de los ciudadanos; es
decir, la inclusión social.
Es
indudable que, en el contexto de la
globalización, se requiere adoptar
formas novedosas para lograr una
inserción competitiva e incluyente en
nuevos y más exigentes escenarios
internacionales. Por lo tanto, existe la
necesidad de poner en marcha estrategias
de desarrollo productivo que hagan
posible el mejoramiento continuo de la
competitividad para favorecer el acceso
a los mercados globales.
Sin
embargo, los beneficios que puedan
derivarse de los tratados de libre
comercio con terceros países o bloques
de países, solo podrán traducirse de
manera real en una estrategia de
desarrollo de la región, si se acompañan
de la preservación de los espacios de
políticas públicas necesarias para
construir capacidades internas y, al
mismo tiempo, si se incorpora a las
nuevas oportunidades a las micro,
pequeñas y medianas empresas urbanas y
rurales, que juegan un importante papel
en la generación de empleo y en la
redistribución del ingreso en la
subregión andina.
La
posibilidad de fortalecer el desarrollo
incluyente y la cohesión social se nos
presenta asimismo en la construcción de
la Comunidad Sudamericana de Naciones,
cuya creación política aprobaron los
Presidentes en la Cumbre de Cusco en
diciembre pasado, y que constituye un
gran proyecto para la creación de
economías descentralizadas a través de
los ejes de integración y desarrollo de
Sudamérica. La presencia en este
simposio de muchos actores fundamentales
que hoy están participando en ese
esfuerzo de integración sudamericana de
perspectiva latinoamericana, nos anima y
nos estimula, además de que permite
establecer un diálogo colectivo en torno
a la integración regional.
En el
plano sudamericano hemos dado un primer
y muy importante paso hacia la
identificación de elementos de
cooperación y fortalecimiento mutuo
entre las organizaciones regionales y
subregionales que actúan en el tema PYME.
A principios de junio último, realizamos
una reunión en la sede del MERCOSUR, en
Montevideo, cuyo propósito fue la
identificación de espacios comunes de
actuación y la eventual conformación de
una agenda interinstitucional de
cooperación en PYMEs. Es de nuestro
mayor interés seguir avanzando sobre
esta materia e incorporar en dicho
propósito a los entes nacionales, tanto
gubernamentales como privados,
vinculados a programas de PYMEs. En esta
materia hay mucha e interesante
experiencia acumulada que podemos y
debemos compartir entre nuestros países.
La participación y el apoyo que puedan
brindar diversas instituciones, tales
como el Servicio Brasileño de la Micro y
Pequeña Empresa (SEBRAE), con el cual la
Comunidad Andina firmará próximamente un
acuerdo de cooperación, es de indudable
valor en este propósito.
Finalmente, les expreso nuestro deseo de
que las reflexiones sobre las diversas
temáticas que serán tratadas en los
próximos días, sean capitalizadas y
puedan orientarnos hacia tareas que
contribuyan a una mayor integración, una
mejor inserción global y una mayor
participación de las micro, pequeñas y
medianas empresas en el impulso del
desarrollo y en el fortalecimiento de la
cohesión social.
Reitero el interés de la Comunidad
Andina y nuestra disposición para seguir
trabajando junto a ustedes, con tesón,
voluntad y optimismo, para que nuestra
región encuentre el camino del
desarrollo y pueda participar de forma
mucha más activa y beneficiosa, en el
concierto internacional.
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|