Palabras de bienvenida del embajador Allan Wagner Tizón, Secretario General de la Comunidad Andina, con motivo de la Visita del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, a la Secretaría General de la CAN y la Sesión Especial de Trabajo con los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración

Lima, 19 de julio de 2005

Hoy es un día muy especial para la Secretaria General de la Comunidad Andina, porque, por primera vez -me arriesgo a decir en la historia de nuestra institución-, un Presidente que recién asume la presidencia de la Comunidad Andina visita la Sede como una demostración muy elocuente de su compromiso con el proceso de integración andina. Quiero saludar y agradecer al Presidente Hugo Chávez por esta demostración de respaldo a un proceso de integración que, no obstante sus vaivenes, complejidades y muchas dificultades, se mantiene vivo. El objetivo que nos legó el Libertador Simón Bolívar se mantiene también vigente, gracias a la perseverancia de los países miembros de la Comunidad Andina y, sobre todo, de sus Presidentes, que siguen creyendo en este proyecto integrador.

Como sabemos, la Comunidad Andina ha tenido muchos vaivenes a lo largo de la historia. Surgió como un importante proyecto de integración y desarrollo. Se creó esta Comunidad Andina -entonces Grupo Andino- a través del Acuerdo de Cartagena, firmado hace 36 años. En su primer artículo señala que uno de los objetivos fundamentales de la Comunidad Andina es el desarrollo de los países andinos, el bienestar de los pueblos y al mismo tiempo el desarrollo armónico y equilibrado de sus países miembros. En tal sentido, se instituyeron en el Acuerdo de Cartagena un conjunto de mecanismos que, por diversas circunstancias, o tuvieron una aplicación limitada o finalmente no pudieron operar, con lo cual, a lo largo del tiempo, el proceso fue concentrándose básicamente en los aspectos comerciales que estaban contenidos en el acuerdo original.

Ha habido un importante avance en este sentido, no tan profundo como es necesario alcanzar, pero que se ha reflejado en que -como sabemos-, el año pasado el comercio íntracomunitario alcanzó una marca récord de casi 8 mil millones de dólares y para este año sigue creciendo. Hay una tasa de crecimiento superior al 25% en el primer trimestre, comparado con el año anterior. Este indicador comercial tiene un significado en el sentido de que los países, los operadores económicos empiezan a acercarse más unos a otros, pero sobre todo, porque más del 90% de ese comercio son manufacturas y ahí estamos hablando principalmente de pequeñas y medianas empresas. Entonces también hay que ver la construcción de este mercado andino como el mercado interno ampliado de nuestros propios países y, por consiguiente, el mercado del cual se apropian, con un sentido de pertenencia, las pequeñas y medianas empresas de nuestra región, que han empezado poco a poco a entenderse con sus contrapartes de los otros países andinos y generar esos flujos que son todavía incipientes, si se quiere, pero son una manera de comenzar una integración con una base social, con un desarrollo más endógeno y realmente con una capacidad de que la integración sirva a los pueblos, que es lo que estamos todos buscando con ese proceso.

Esta connotación social -como usted recuerda Presidente- se decidió en la Cumbre Presidencial de Quirama, hace dos años. En Quirama se decidió incorporar la vertiente social al proceso de integración y se dio un mandato a los órganos por parte de los Presidentes, de establecer un Plan Integrado de Desarrollo Social. Ese Plan Integrado de Desarrollo Social (PIDS), que de alguna manera resume este esfuerzo por acercar la integración a los pobres, luchar contra la pobreza, contra la exclusión y contra la desigualdad, ya está siendo aplicado y; precisamente el día de ayer, el Secretario Ejecutivo del Organismo Andino de Salud – Convenio Hipólito Unanue entregó a usted y a los demás Presidentes una copia del acuerdo firmado con el Fondo Mundial por el cual se iniciará un programa de lucha contra la malaria en las zonas fronterizas, con una cooperación de 26 millones de dólares. El PIDS -como lo llamamos familiarmente- se encuentra en marcha y es un esfuerzo genuino de contribuir a la cohesión social a través de la lucha contra la pobreza que, además, se constituye hoy día tal vez en el eje más importante del trabajo andino y, al mismo tiempo, de nuestra relación con la Unión Europea.

La cohesión social fue, como se recordará, Presidente, el Consenso de Guadalajara el año pasado. En la Cumbre de Europa - América Latina y Caribe quedamos comprometidos los países latinoamericanos y europeos a trabajar por la cohesión social. Este Plan Andino Integrado de Desarrollo Social es la primera expresión del Consenso de Guadalajara y ya empieza a ponerse en marcha, construido a partir de los programas nacionales de lucha contra la pobreza. Estamos seguros, Presidente Chávez, que bajo su presidencia en la Comunidad Andina, este énfasis en lo social tendrá renovados impulsos y alcanzaremos el objetivo fundamental, que es “acercar la integración al ciudadano andino”, como usted decía ayer en el diálogo presidencial. Estoy seguro que si se hace una encuesta a los ciudadanos andinos, pocos se han enterado de que existe un proceso de integración, que sí nos beneficia, porque -aunque incipiente- ese comercio intracomunitario al que me referí genera no menos de 700 mil empleos directos en la región andina.

Por otro lado, también en la Cumbre de Quito el año pasado en julio, ustedes, los Presidentes, determinaron complementar esa agenda social con una agenda del desarrollo, es decir, recuperar para la integración lo que fue su propósito inicial hace 36 años, es decir, contribuir al desarrollo de los pueblos y a recuperar para la integración la agenda del desarrollo. La estamos ejecutando con una focalización en lo que es pequeña y mediana empresa, urbana y rural. Es la pequeña y mediana empresa la que genera la mayor cantidad de empleo en sus países, la que piensa en articularse en cadenas productivas y da realmente base a ese desarrollo integral y endógeno que queremos, de tal manera que el mercado andino -ese espacio de trabajo conjunto- se fortalezca y se proyecte además al ámbito suramericano; porque la integración suramericana, Presidente, aparte de ser un gran proyecto político, será la que nos permitirá cambiar los términos de nuestra inserción internacional y de nuestra relación con las grandes potencias. También es un gigantesco programa de desarrollo descentralizado. A través de los Ejes de Integración y Desarrollo Suramericanos (IIRSA) podremos crear economías regionales en sus zonas de influencia que serán emporios de pequeña y mediana empresa, que serán las que permitirán vertebrar hacia el interior del Continente Sudamericano, que tuvo históricamente un desarrollo periférico porque estaba vinculado a las grandes metrópolis, y que esa vertebración interna de Sudamérica luego se proyectó hacia las grandes cuencas del Atlántico y del Pacífico.

Pero esta vocación integradora, fiel al mandado del Libertador Bolívar, no se agota en Sudamérica. Ustedes, los Presidentes, en Quito resolvieron que esto debía ampliarse además hacia Centroamérica, México y el Caribe. En ese sentido, la Comunidad Andina, por decisión de ustedes y por vocación bolivariana, será el espacio que articule Sudamérica con Centroamérica, México y el Caribe, y eso permitirá recuperar aquello que había quedado postergado y relegado, que es la gran visión de una América Latina y Caribe integrados.

Yo diría que es la Comunidad Andina, son ustedes los Presidentes andinos, los que están permitiendo recuperar ese sueño bolivariano que había quedado olvidado por el mercado, por el pensamiento único y por todo aquello que conocemos. De manera pues, Presidente Chávez, que su presidencia en la Comunidad Andina no puede llegar en un momento más oportuno. Estamos -como decía-, comenzando a trabajar la Agenda Social a través del Plan Integrado de Desarrollo Social, buscando los cinco países ser más eficaces en la lucha contra la pobreza, la exclusión y la desigualdad, y estamos recuperando esa agenda de desarrollo para la integración, a través de la pequeña y mediana empresa, y de una visión de desarrollo territorial, donde podamos focalizar los esfuerzos y construir polos de desarrollo, pero de desarrollo social de nuestros países, sobre una base de pequeña y mediana empresa, en la ciudad de región que ya tenemos, y que debe ser la vanguardia de nuestro proceso de integración.

Este es solamente un breve resumen de dónde estamos. Pero ya los Presidentes, el día de ayer han marcado pautas para una nueva agenda. En diciembre habrá una Reunión Extraordinaria del Consejo Presidencial Andino en Venezuela, con tres temas claramente definidos y otros que irán llegando de acuerdo con los lineamientos de trabajo que ustedes nos han dado. Los temas -como sabemos- son la concreción del Fondo de Desarrollo Social, Fondo de Solidaridad que ya se acordó constituir. Quedan por trabajar los detalles de este Fondo y para esto la Corporación Andina de Fomento financiará un estudio de consultoría para la Secretaría General con el objeto de trabajar, junto con la Presidencia venezolana, las características de este fondo. En segundo lugar, concretar la Alianza Energética Andina y la creación de Petroandina como mecanismo de concertación entre los dos países para impulsar la interconexión eléctrica y gasífera, impulsar la inversión conjunta en exploración, explotación y transformación de hidrocarburos y también estimular los suministros de carburantes en sus propios países. Esta Alianza Energética Andina, como se dijo ayer señor Presidente y usted lo destacaba especialmente, sin duda es el mayor potencial que puede realizar la Comunidad Andina para cimentar su desarrollo y, al mismo tiempo, buscar una articulación estratégica con Sudamérica y así convertir a la energía, al petróleo, al gas y al carbón -lo que fue en Europa el carbón y el acero-, en la piedra angular de nuestro proceso de integración sudamericano, a partir de la fortaleza que la Comunidad Andina aporta.

Y otro tema que también deberá ser resuelto es la profundización de nuestra integración a través de una política arancelaria común, que sirva a los fines de profundizar nuestra integración y la creación de este mercado andino, pero que, además, asegure nuestra negociación de un acuerdo de asociación con la Unión Europea que, como usted bien conoce, Presidente, no es solamente libre comercio, es una asociación estratégica, es una asociación política y es una asociación de cooperación en función de la democracia y la cohesión social de nuestros países.

Estos son solamente algunos brochazos, algunas pinceladas de los acuerdos que han tomado ustedes el día de ayer, los Presidentes andinos, y estamos seguros que en una reunión del Sistema Andino de Integración que usted convocará de manera adelantada se podrá trabajar una agenda más integral, más completa, de tal manera que realmente, durante su Presidencia, durante la Presidencia venezolana, le demos un nuevo punto de inflexión a estos procesos de integración siempre en beneficio de nuestros pueblos y acercando la integración al ciudadano andino.

Señor Presidentes, señoras, señores Ministros, colegas del Sistema Andino de Integración, muchísimas gracias por su visita que nos honra. Comprometo, de antemano, el trabajo de la Secretaría General, de mis colegas, y naturalmente de todos los organismos e instituciones, miembros del Sistema Andino de Integración, para trabajar bajo su liderazgo con esta nueva perspectiva de nuestra integración, más vinculada al pueblo, eficaz en la lucha contra la pobreza y finalmente liberadora de nuestros pueblos.

Muchas gracias señor Presidente.