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Palabras del Secretario General de la
Comunidad Andina, Embajador Allan Wagner
Tizón, en el acto de inauguración de la
IV Reunión del Comité Subregional de la
Pequeña y Mediana Industria
Lima,
18 de octubre de 2004
Quisiera,
en primer lugar, expresar mi
agradecimiento al señor Viceministro de
Promoción del Empleo y de la Pequeña y
Mediana Empresa, en representación del
Ministro de Trabajo del Perú, por su
presencia en el Acto de Apertura de la
IV Reunión del Comité Subregional de
Pequeña y Mediana Industria, creado por
la Decisión 209. Asímismo, quisiera
expresar a todos los presentes,
representantes de gobierno, de los
gremios empresariales y organizaciones
regionales, nuestro agradecimiento por
acudir a esta cita, que representa un
hito fundamental en nuestro propósito de
reincorporar los temas del desarrollo a
la agenda de la integración andina.
Nuestra
integración se concibe como un esquema
abierto, destinado a fortalecer el
desarrollo de los países andinos y
brindar una plataforma eficiente para su
inserción competitiva en los mercados
mundiales. En ese contexto, la
Secretaría General de la Comunidad
Andina viene impulsando con los países
miembros un nuevo diseño estratégico,
que actualice la agenda comunitaria en
función de lo que hoy en día constituyen
los grandes desafíos de nuestros países.
El
propósito de esta estrategia es lograr
que el proceso de integración se
convierta en el eje que articule la
agenda interna, que es la agenda del
desarrollo, de la superación de la
pobreza y de la cohesión social; con la
agenda externa, que es la agenda de la
globalización y de las negociaciones
comerciales internacionales. La sinergia
entre estas dos agendas ayudaría a
avanzar de manera decidida en el cierre
de la brecha social histórica y, al
mismo tiempo, permitiría fortalecer la
inserción internacional competitiva de
nuestros países en un mundo
crecientemente globalizado. En este
contexto, el nuevo diseño estratégico
plantea como uno de sus ejes centrales
el Desarrollo y la Competitividad, donde
se incluye de manera prioritaria el tema
que hoy nos ocupa, como lo es el
Desarrollo Competitivo de la Pequeña y
Mediana Empresa.
Para
construir una agenda comunitaria sobre
esta materia cabría primero preguntarse:
¿qué podemos entender como una “PYME
Andina”?. De seguro, encontraremos un
número variado de respuestas, de acuerdo
a cada uno de nuestros países, así como
diversas normativas, políticas públicas
e instrumentos de apoyo. De forma
general, podemos considerar que las
PYMES andinas son en esencia generadoras
de empleo, usan tecnología intensiva en
mano de obra y procesan insumos
básicamente nacionales En ese sentido,
consideramos necesario contar con un
“Estatuto de la PYME Andina”, donde
se establezcan claramente definiciones
comunitarias y legislaciones
armonizadas, sobre ese sector
productivo, incluyendo la identificación
de políticas activas, programas e
instrumentos de apoyo a nuestras PYMES.
Una de las
limitaciones que afectan su desempeño es
la restricción de acceso al crédito
oportuno y barato, fundamentalmente por
la debilidad en las garantías de
respaldo y porque el costo de
transacción y el índice de riesgo en
PYMES es percibido desfavorablemente por
los entes financieros. Sobre este
particular, es indudable la necesidad de
construir un mecanismo comunitario que
articule y fortalezca los esfuerzos que
en materia de garantías vienen haciendo
los países andinos, por lo que
proponemos la creación de un “Sistema
Andino de Garantías” para las PYMES.
También es
necesario elevar los niveles de
incorporación de procesos de
innovación tecnológica, a fin de que
nuestras PYMES puedan mejorar de forma
continua sus procesos y productos, así
como fortalecer su vocación
exportadora a través de un mejor
conocimiento de los mercados exteriores.
Para ello se hace necesario fortalecer
su capacitación en técnicas de
exportación y su conocimiento de los
mercados-objetivo.
Asimismo,
es necesario promover estrategias de
asociatividad y otras formas de
cooperación interempresarial que
potencien sus capacidades individuales,
así como el desarrollo de
capacidades de gestión empresarial,
particularmente el uso de las
Tecnologías de Información y
Comunicación (TICs) como herramienta
estratégica para el acceso a mercados.
Las PYMES
exhiben características favorables que
les confieren un gran potencial como
entidades productivas, como lo es
especialmente su gran flexibilidad, ya
que pueden ajustar rápidamente su
producción a las demandas del mercado,
poseen un completo dominio de la
estructura interna y por lo tanto mayor
agilidad en la toma de decisiones y por
otra parte, el trato directo con
clientes y proveedores hace más amigable
la relación, lo que favorece así la
fidelidad del mercado.
En el
desarrollo de estas acciones proponemos
privilegiar la atención hacia PYMES
exportadoras de sectores
seleccionados, así como la aplicación de
programas a nivel territorial,
especialmente en las regiones
fronterizas, dentro de la
perspectiva de los ejes de integración y
desarrollo sudamericanos del programa
IIRSA, así como en las ciudades
–región activas en la integración
andina que, como en el caso europeo,
deben constituirse en la vanguardia de
un proceso de desarrollo e
internacionalización con inclusión
social.
Las líneas
de acción anteriormente señaladas están
contenidas en el proyecto de Plan de
Trabajo en PYMES, que la Secretaría
General somete hoy a consideración de
esta reunión para que sea enriquecido y
fortalecido. Los elementos allí
señalados son producto de nuestra propia
percepción y experiencia, así como de
consultas e intercambio con diversas
instituciones y expertos. Nuestro
interés es identificar con precisión la
contribución o valor agregado que
podamos dar a esos esfuerzos nacionales
desde la integración andina, así como
ayudar a crear una normativa andina que
contribuya al fortalecimiento de nuestra
PYME.
En la
perspectiva de los acuerdos de libre
comercio que nuestros países han
decidido llevar adelante con el
MERCOSUR, los Estados Unidos y la Unión
Europea, entre otros, resulta
indispensable adelantar acciones que nos
permitan aprovechar de manera efectiva
las oportunidades de comercio e
inversiones que brindarán potencialmente
dichos acuerdos, por lo que se hace
urgente el desarrollo de las capacidades
competitivas de nuestros países a fin de
estar en condiciones de establecer una
autopista de doble vía con nuestros
socios comerciales.
Como
complemento de lo anterior, es necesario
desarrollar una estrategia para atraer
capitales, generar la oferta requerida
por los mercados internacionales,
impulsar el empleo y, sobre todo,
incorporar a los grandes sectores
sociales en el proceso de desarrollo e
internacionalización económica de
nuestros países
La
competitividad y la inclusión social son
indispensables para una inserción global
cualitativamente superior. Solo de esa
manera tendremos sociedades más justas y
democracias más fuertes.
La pequeña
y mediana empresa andina tiene un papel
protagónico que cumplir en la
consecución de esos objetivos. Esta
reunión es el primer paso para
alcanzarlos.
Muchas
gracias |