Palabras del Secretario General de la
Comunidad Andina, Embajador Allan Wagner
Tizón, con ocasión del Primer Encuentro
Andino de Centros de Formación
Profesional
Lima, 14 de diciembre de 2004
Quiero, en
primer lugar, expresar mi especial
agradecimiento por vuestra gentil
invitación para compartir la
inauguración de este Taller sobre
experiencias de formación en los países
andinos. La Secretaría General de la
Comunidad Andina apoya y promueve este
tipo de intercambios entre centros de
formación de los países andinos quienes,
con su trabajo sostenido y esforzado,
contribuyen a la formación y
capacitación de los recursos humanos que
demandan nuestros sectores productivos,
construyendo así una base de
sustentación económica para nuestros
países.
En segundo
lugar, deseo felicitar al SENATI -quien
junto con la Secretaría General de la
CAN organiza este evento- por sus
excelentes y modernas instalaciones y
por ser un ejemplo a seguir en nuestra
región. Todos estamos orgullosos de sus
logros y reconocemos el inmenso esfuerzo
que, desde su creación, vienen llevando
a cabo los empresarios peruanos para
consolidarlo como centro de excelencia
en su campo.
La
realización de este Taller es una
ocasión propicia para conocer los
avances en el desarrollo de las tareas
propias de los centros de formación
profesional andinos, establecer sus
prioridades e identificar acciones
concretas que puedan ser canalizadas y
apoyadas con esfuerzos de la cooperación
internacional. Cabe subrayar la relación
existente entre el proceso andino de
integración y las actividades y
objetivos de los centros de formación de
la subregión, especialmente, en el marco
del nuevo diseño estratégico de la
integración andina cuyos lineamientos
principales fueron acordados por los
Presidentes andinos en la Cumbre de
Quito en julio último.
El nuevo
diseño estratégico plantea la
articulación de la agenda interna de los
países miembros -con un concepto amplio
del desarrollo, que busca promover la
cohesión social y la gobernabilidad
democrática- y la agenda externa, en el
marco de la cual debemos mejorar las
condiciones de nuestra inserción
internacional en un contexto de
globalización, mediante el incremento de
la competitividad y haciendo el más
amplio uso de los instrumentos que nos
ofrecen las tecnologías de la
información y la comunicación en la
llamada Sociedad del Conocimiento.
A ese fin,
la Secretaría General ha organizado su
trabajo alrededor de tres ejes
programáticos: 1) La profundización de
la integración; 2) La promoción del
desarrollo y la competitividad; y, 3) La
Cooperación Política y el Desarrollo
Social.
El eje
programático sobre Desarrollo y la
Competitividad incluye proyectos como el
Desarrollo Competitivo de las PYMES y la
Innovación Tecnológica. Estas
actividades están dirigidas al
fortalecimiento institucional de
entidades empresariales así como a la
difusión, promoción y ejecución de
mecanismos como la asociatividad, los
microemprendimientos, el acceso al
financiamiento vía garantías, la
transferencia de tecnología, la
capacitación y la promoción de los
procesos de innovación al interior de
las empresas, etc. Tanto en el ámbito de
las PYMES como en el de la Innovación,
el objetivo es elaborar programas
comunitarios en los cuales los Países
Miembros puedan trabajar de una manera
concertada y obtener mejores resultados.
Igualmente, en el tercer eje
programático -que incluye el desarrollo
social- se ubica la Agenda Social Andina
que comporta, entre otros, la formación
y la capacitación laboral.
Recientemente, con ocasión de la
Conferencia Regional Andina sobre el
Empleo, los Ministros de Trabajo de la
región suscribieron la “Declaración
Andina sobre Políticas Integrales para
el Desarrollo, el Trabajo y la
Competitividad” en la que señalan, como
objetivo fundamental, el desarrollo de
un enfoque estratégico para la Subregión,
con miras a la elaboración de proyectos
de normativa comunitaria que impulsen el
trabajo digno y decente, así como la
formación y capacitación laboral.
En este
contexto, el Consejo Asesor de Ministros
de Trabajo de la CAN ha comenzado a
desarrollar, con el apoyo de CINTERFOR-OIT,
un esquema dirigido a la formulación de
un anteproyecto de normativa comunitaria
en materia de formación y capacitación
laboral para la Subregión. Ello
posibilitaría empezar su discusión en
los ámbitos comunitarios
correspondientes y lograr un primer
consenso técnico, de ser posible, en el
mes de abril de 2005 con la realización
de un Taller Subregional en esta
materia.
El
presente Taller, que ha contado también
con la colaboración del INTERFOR-OIT
facilitando la participación de los
representantes de los centros de
formación profesional de los países
andinos, será de gran utilidad para
mostrarnos el camino hacia una
integración de esfuerzos que promueva y
facilite la inserción laboral y el
desarrollo de capacidades de nuestras
empresas, para competir en un contexto
internacional cada vez más exigente.
En la
Cumbre extraordinaria que realizaron los
Presidentes andinos la semana pasada en
el Cusco fue ratificada la importancia
de impulsar acciones que propendan a un
desarrollo con inclusión social y a una
inserción internacional de calidad a
través de fortalecer la participación de
la PYMES urbanas y rurales. Así como
mediante enfoques de desarrollo
territorial en las 14 ciudades-región
altamente activas en la integración
andina y las economías regionales
descentralizadas que surgirán en las
áreas de influencia de los ejes de
integración y desarrollo sudamericanos.
En este
contexto, la formación y capacitación
laboral está llamada a convertirse en
uno de los temas centrales de la nueva
dinámica del desarrollo andino y
sudamericano.
Para
finalizar, deseo expresarles mis mejores
deseos de éxito, en la seguridad de que
las experiencias y los aportes que
surjan del presente Taller serán bien
aprovechadas para el diseño de las
futuras tareas que podamos emprender, al
servicio de los países andinos.
Muchas
gracias.
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