Es para mi un honor
el poder dirigirme a tan importante
audiencia en nombre del Embajador
Sebastián Alegrett, Secretario General
de la Comunidad Andina quien no ha
podido asistir por razones de fuerza
mayor, como era su intensión. El
Embajador Alegrett les hace llegar su
más afectuoso saludo y deseos de éxito
en este IV Foro Empresarial Andino.
En primer lugar,
quiero expresar el beneplácito de la
Secretaría General de la Comunidad
Andina por la realización de este Cuarto
Foro Empresarial Andino al cual asisten
los actores directos de la integración
comercial de nuestros pueblos. Esta
reunión hay que reconocerlo, se
desarrolla en gran parte por un esfuerzo
conjunto de ustedes señores empresarios,
de las autoridades del Gobierno de la
República Bolivariana de Venezuela, en
especial del Ministerio de la Producción
y el Comercio y el Banco de Comercio
Exterior de Venezuela, de la importante
contribución financiera de la
Corporación Andina de Fomento y el apoyo
de la Secretaría General de la Comunidad
Andina.
Permítame unas
palabras respecto a los orígenes y la
naturaleza del Foro Empresarial Andino.
El Consejo Presidencial Andino, reunido
en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, en
1998, consideró necesario establecer un
encuentro comercial, que contribuya a
que el empresario andino explote en
mayor medida el mercado ampliado, y a la
vez se constituya en un espacio de
diálogo empresarial como parte de la
indispensable participación ciudadana en
la conducción del proceso, apoyando con
ello la acción que desarrollan los
Consejos Consultivos Laboral y
Empresarial Andino, como instituciones
consultivas del Sistema Andino de
Integración.
En 32 años de
vigencia del Acuerdo de Cartagena, el
derecho comunitario andino ha
evolucionado de forma tal que contamos
con un sistema de órganos e
instituciones comunitarias importantes
tales como el Tribunal de Justicia de la
Comunidad Andina, el Parlamento Andino,
la Corporación Andina de Fomento, el
Fondo Latinoamericano de Reservas y la
Secretaría General de la Comunidad
Andina. Por su parte el derecho derivado
lo conforman las 498 Decisiones
adoptadas tanto por el Consejo Andino de
Ministros de Relaciones Exteriores como
por la Comisión, las 1,015 Resoluciones
de la Secretaría General y las más de
370 Sentencias del Tribunal de Justicia
de la Comunidad Andina.
Dicho sistema se
complementa con aquel que se está
conformando en el ámbito empresarial a
partir de la generación de alianzas
empresariales y de contactos que
facilitan las oportunidades de negocios
al interior de la Comunidad Andina, a
partir de un mercado ampliado libre de
gravámenes y restricciones con más de
110 millones de habitantes, construido
sobre la base de la lógica del mercado y
de una competencia transparente a nivel
subregional, regional y mundial. Estamos
igualmente seguros, que el desarrollo de
los Foros Empresariales Andinos como el
que hoy día estamos inaugurando, está
contribuyendo a forjar la confianza
necesaria para que fluyan y se
incrementen los negocios en la Comunidad
Andina.
Las cifras del
comercio intracomunitario así lo
demuestran. La desgravación arancelaria
y la no aplicación de medidas para
arancelarias al comercio
intrasubregional han propiciado un
crecimiento significativo del comercio
entre los Países Miembros, superior al
crecimiento de las exportaciones al
mundo, en particular desde 1990 cuando
se inició la firme apertura de las
economías andinas. Entre 1992 y 1997 las
transacciones intrasubregionales
crecieron a una tasa promedio anual del
20 por ciento. Pero luego, debido a los
efectos de la crisis internacional, y
del fenómeno del niño que afectó el
desempeño de las economías andinas, se
registró entre 1998 y 1999 una brusca
caída. En el año 2000 se registró una
recuperación del Producto Interno Bruto
de alrededor del 3 por ciento,
crecimiento que se estima se reproducirá
en el presente año. Las exportaciones
intracomunitarias, siguieron igual
suerte que la economía en su conjunto.
Luego de que en 1999 llegaran a tan sólo
4 mil millones de dólares (lo cual
significó una reducción del 27 por
ciento respecto a lo registrado en
1998), en el año 2000 se recuperaron en
un 31 por ciento, alcanzando los 5, 200
millones de dólares. Para este año se
estima que crezcan en un 15 por ciento,
lo cual llevaría la cifra de las
exportaciones intracomunitarias a cerca
de 6 mil millones de dólares, lo cual
sería una cifra récord en los 32 años de
vigencia de la Comunidad Andina.
Con relación al
comercio exterior es importante destacar
el creciente peso de las exportaciones
de manufacturas en las transacciones
intrasubregionales. Al inicio del
proceso en 1970 estos bienes no
representaban más del 50% del comercio
intrasubregional en tanto que hoy en día
significan algo más del 90% de las
ventas registradas al interior de la
Comunidad Andina. Por su parte, hoy en
día estas exportaciones representan el
50% de las ventas andinas al mundo.
Es importante
destacar también, que nuestro proyecto
integrador no busca promover una
economía autárquica o cerrada sino que
se desarrolla en un marco de apertura al
mundo y como tal, debe crear las
condiciones para que el empresario
busque constantemente mejorar su
competitividad a nivel internacional, a
partir de un mercado de sustentación
ampliado que le facilite las
herramientas necesarias para
progresivamente ir participando en el
comercio internacional.
En dicho contexto, es
menester que el sector empresarial tenga
en cuenta el reto de la competencia que
implicará el establecimiento de la zona
de libre comercio entre MERCOSUR y la
Comunidad Andina, cuyo proceso de
negociación para establecer una zona de
libre comercio ya se ha iniciado y
deberá culminar antes de en enero de
2002. Un reto aún mayor, constituirá el
establecimiento del ALCA a partir del
año 2005.
Es importante señalar
en este Foro de Empresarios algunas de
las ventajas aún poco explotadas, que
ofrece la Comunidad Andina para el
negocio de exportación. Una de ellas es
la posibilidad de salir a competir en
los mercados de terceros países en
condiciones favorables, basadas en
productos derivados de la diversidad de
pisos ecológicos y recursos naturales
con los que cuenta la Subregión.
Nuestros países tienen la ventaja de
ingresar al hemisferio norte con
productos de contraestación en
condiciones competitivas; acceso libre a
mercados de Estados Unidos y la Unión
Europea para un importante número de
productos, empleando en el primer caso
la Ley de Preferencias Arancelarias
Andinas y, en el segundo, el Trato
Especial de la Unión Europea; rebajas
arancelarias otorgados por los Sistemas
Generalizados de Preferencias (SGP) para
ingresar a los mercados de Australia,
Japón, Canadá, Noruega, Suiza, entre
otros; acuerdos de comercio bilaterales
con bloques regionales como los Acuerdos
de Alcance Parcial y Regional firmados
en el marco de la ALADI, los Acuerdos de
Libre Comercio suscritos con Chile,
México, Brasil y Argentina, por ejemplo.
Constatar el cúmulo
de posibilidades, necesidades y demandas
de la Comunidad Andina cara al futuro,
fue uno de los elementos inspiradores
para que el Consejo Presidencial Andino
asuma el reto de redefinir las
relaciones de los Países Miembros de la
Comunidad Andina entre sí y con el resto
del mundo, al acordar conformar el
Mercado Común Andino, a más tardar el 31
de diciembre del año 2005.
Avanzar en la
conformación del Mercado Común Andino
implicará, necesariamente, el
perfeccionamiento tanto de la Zona de
Libre Comercio como la Unión Aduanera
Andina, en la cual deberá haber una
plena participación de todos los Países
Miembros. A la liberación del comercio
de bienes se deberá agregar la
liberalización del comercio
intrasubregional de servicios y de los
factores de producción, capitales y
trabajo.
En tal sentido,
debemos recordar que el XII Consejo
Presidencial Andino, reunido en Lima,
Perú, los días 9 y 10 de junio del año
2000, adoptó un conjunto de Directrices
para el Establecimiento del Mercado
Común Andino, así como los objetivos
específicos para los próximos doce meses
y la lista de acciones necesarias a
mediano plazo para la conformación del
Mercado Común Andino para el año 2005.
En el muy corto
plazo, se busca desarrollar y establecer
condiciones que permitan perfeccionar el
mercado ampliado de manera transparente
y sólida. Ello implicará adoptar
acciones para simplificar procedimientos
comerciales, desarrollar programas de
cooperación y adoptar normas
comunitarias para prevenir y/o corregir
las distorsiones en la competencia.
Adicionalmente, se aspira a adoptar una
Política Agropecuaria Común y
perfeccionar integralmente el Arancel
Externo Común.
En el ámbito de la
liberación de los servicios, que deberá
estar concluida a más tardar el 31 de
diciembre de 2005, se busca adoptar las
normas regulatorias correspondientes a
fin de garantizar la libre circulación
de los vehículos de transporte en todas
sus modalidades, aprobar una norma
comunitaria sobre comercio electrónico y
sobre la sociedad global de la
información, la liberación de los
servicios financieros y, el
reconocimiento de títulos profesionales.
En cuanto a la libre
circulación de personas se avanzara con
el reconocimiento de los documentos
nacionales de identificación y con los
estudios sobre requisitos migratorios en
la Subregión a fin de establecer las
condiciones para que exista el derecho
de las personas para establecer su
residencia en cualquier País Miembro.
Ello implicará actualizar las normas
vigentes relativos a los Instrumentos
Andino sobre Migración Laboral y de
Seguridad Social.
Paralelamente se
adelantan acciones en los temas de la
armonización de políticas
macroeconómicas, a fin de definir metas
comunitarias que otorguen a la Subregión
la estabilidad económica necesaria, así
como la seguridad y transparencia que
hagan de nuestros países atractivos para
la inversión.
Se adelantan también
acciones en el marco de la Política
Comunitaria para la Integración y el
Desarrollo Fronterizo, tendientes a
procurar elevar el nivel de vida de los
habitantes de dichas zonas, generalmente
deprimidas. En tal sentido,
estableceremos Zonas de Integración
Fronteriza donde se actuará de manera
bilateral y concertada en la solución de
sus problemas vitales; y Centros
Binacionales de Atención en Frontera (CEBAF)
para agilizar el transito de las
mercancías y personas y con ello
disminuir el tiempo y costos de
transporte, lo cual contribuirá a
acercar los mercados.
La apertura a la
libre movilidad de los factores
productivos con el establecimiento del
Mercado Común, nos ha obligado a tocar
temas de cooperación complementarios al
propio proceso de integración comercial.
Dicha cooperación está vinculada con los
campos policial y judicial, en los
campos de la lucha contra las drogas
ilícitas, el contrabando de armas, el
crimen organizado, el lavado de dinero,
entre otros. Es decir que se considera
indispensable desarrollar acciones
conjuntas básicas, con miras al
establecimiento de la confianza
necesaria para avanzar con el proyecto
del Mercado Común.
Evidentemente, la
meta del Mercado Común Andino implicó
también que los Jefes de Estado
instruyeran a la Comisión de la
Comunidad Andina para que formule un
programa comunitario conducente a
mejorar la competitividad del aparato
productivo subregional mediante el
aprovechamiento de las
complementariedades de las economías de
los Países Miembros, apoyando la
promoción de alianzas estratégicas
empresariales, la capacitación del
capital humano y el desarrollo
tecnológico, en el contexto de la
globalización y la integración
económica, para el mayor aprovechamiento
del mercado ampliado y el acceso a
terceros mercados.
Queda implícito
entonces en los mandatos presidenciales,
la necesidad de desarrollar un entorno
favorable al desarrollo del sector
productivo exportador en el conjunto de
la Comunidad Andina. Al respecto, el
reto será reforzar la integración y la
organización de empresas, de forma tal
que puedan enfrentar con éxito el
desafío del Mercado Común; mejorar su
competitividad y estimular su "andinización"
y, en la medida de lo posible, su
internacionalización. Para ello, la
Comunidad Andina deberá establecer las
condiciones adecuadas para reducir los
costos en la distribución física de los
bienes y servicios en la Subregión.
En ese contexto,
resulta urgente revisar el papel que
deben jugar los empresarios en el
momento actual de la integración andina.
En criterio de la Secretaría General,
ustedes, protagonistas privilegiados de
la integración, les corresponde asumir
problemas, riesgos y retos que desbordan
el marco de las actividades productivas
tradicionales. En tal sentido, un apoyo
fundamental será la realización anual de
este Foro de Empresarios Andinos que el
Consejo Presidencial ha
institucionalizado desde el mes de abril
de 1998. Como ya hemos mencionado, en
estos eventos, al igual que el que hoy
se desarrolla en esta bella ciudad,
anualmente participan un importante
grupo de empresarios de cada uno de los
Países Miembros, permitiéndose un rico
intercambio de experiencias,
conocimientos especializados, enseñanzas
y prácticas empresariales óptimas que
estimulen el desarrollo de las
exportaciones y la promoción del
comercio inicialmente a nivel
intracomunitario, para posteriormente
potenciar su participación en el
comercio mundial.
Hoy en día nadie
desconoce que un factor determinante en
los tratos comerciales privados es el
dominio de la información. Permítanme
reiterar un tema al cual la Secretaría
General de la Comunidad Andina le asigna
una especial prioridad. Me refiero a
nuestro empeño por contribuir con el
sector empresarial en esta tarea y para
ello estamos trabajando en el desarrollo
de un Centro Andino de Negocios,
mediante el cual estamos dando servicios
de información al empresariado, además
de fomentar la cooperación,
subcontratación y asociatividad,
reafirmando nuestro compromiso con los
principios y la práctica del libre
comercio. La Secretaría General está
convencida que la promoción del comercio
exterior es una inversión social, ya que
ella crea oportunidades de riqueza y
mejor calidad de vida para la población,
constituyéndose en un instrumento de
apoyo para el desarrollo con equidad.
Por último, quisiera
ratificar la importancia que la
Secretaría General le otorga al tema de
la promoción de las exportaciones
mencionando que, en coordinación con los
organizadores del Foro hemos logrado
convocar a las máximas autoridades de
los organismos de promoción de
exportaciones de los Países Miembros
para aunar esfuerzos en actividades
comunes de promoción comercial hacia
terceros países, como la participación
conjunta en la Feria de Textiles y
Confecciones que se llevará a cabo en
Orlando, Florida en agosto próximo.
Señoras y señores,
estamos seguros que la consolidación de
los vínculos entre los sectores
empresariales que hoy y mañana se
realizen aquí, beneficiarán e
intensificarán las relaciones de
comercio e inversión a nivel comunitario
y eso es construir la historia de unidad
y progreso que tanto necesitan nuestros
pueblos.
Muchas gracias