Discurso del Doctor Jorge Vega, Director General de la Comunidad Andina, en el acto inaugural del IV Foro Empresarial Andino

Maracaibo- Venezuela, 23 de mayo de 2001

Es para mi un honor el poder dirigirme a tan importante audiencia en nombre del Embajador Sebastián Alegrett, Secretario General de la Comunidad Andina quien no ha podido asistir por razones de fuerza mayor, como era su intensión. El Embajador Alegrett les hace llegar su más afectuoso saludo y deseos de éxito en este IV Foro Empresarial Andino.

En primer lugar, quiero expresar el beneplácito de la Secretaría General de la Comunidad Andina por la realización de este Cuarto Foro Empresarial Andino al cual asisten los actores directos de la integración comercial de nuestros pueblos. Esta reunión hay que reconocerlo, se desarrolla en gran parte por un esfuerzo conjunto de ustedes señores empresarios, de las autoridades del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en especial del Ministerio de la Producción y el Comercio y el Banco de Comercio Exterior de Venezuela, de la importante contribución financiera de la Corporación Andina de Fomento y el apoyo de la Secretaría General de la Comunidad Andina.

Permítame unas palabras respecto a los orígenes y la naturaleza del Foro Empresarial Andino. El Consejo Presidencial Andino, reunido en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, en 1998, consideró necesario establecer un encuentro comercial, que contribuya a que el empresario andino explote en mayor medida el mercado ampliado, y a la vez se constituya en un espacio de diálogo empresarial como parte de la indispensable participación ciudadana en la conducción del proceso, apoyando con ello la acción que desarrollan los Consejos Consultivos Laboral y Empresarial Andino, como instituciones consultivas del Sistema Andino de Integración.

En 32 años de vigencia del Acuerdo de Cartagena, el derecho comunitario andino ha evolucionado de forma tal que contamos con un sistema de órganos e instituciones comunitarias importantes tales como el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, el Parlamento Andino, la Corporación Andina de Fomento, el Fondo Latinoamericano de Reservas y la Secretaría General de la Comunidad Andina. Por su parte el derecho derivado lo conforman las 498 Decisiones adoptadas tanto por el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores como por la Comisión, las 1,015 Resoluciones de la Secretaría General y las más de 370 Sentencias del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.

Dicho sistema se complementa con aquel que se está conformando en el ámbito empresarial a partir de la generación de alianzas empresariales y de contactos que facilitan las oportunidades de negocios al interior de la Comunidad Andina, a partir de un mercado ampliado libre de gravámenes y restricciones con más de 110 millones de habitantes, construido sobre la base de la lógica del mercado y de una competencia transparente a nivel subregional, regional y mundial. Estamos igualmente seguros, que el desarrollo de los Foros Empresariales Andinos como el que hoy día estamos inaugurando, está contribuyendo a forjar la confianza necesaria para que fluyan y se incrementen los negocios en la Comunidad Andina.

Las cifras del comercio intracomunitario así lo demuestran. La desgravación arancelaria y la no aplicación de medidas para arancelarias al comercio intrasubregional han propiciado un crecimiento significativo del comercio entre los Países Miembros, superior al crecimiento de las exportaciones al mundo, en particular desde 1990 cuando se inició la firme apertura de las economías andinas. Entre 1992 y 1997 las transacciones intrasubregionales crecieron a una tasa promedio anual del 20 por ciento. Pero luego, debido a los efectos de la crisis internacional, y del fenómeno del niño que afectó el desempeño de las economías andinas, se registró entre 1998 y 1999 una brusca caída. En el año 2000 se registró una recuperación del Producto Interno Bruto de alrededor del 3 por ciento, crecimiento que se estima se reproducirá en el presente año. Las exportaciones intracomunitarias, siguieron igual suerte que la economía en su conjunto. Luego de que en 1999 llegaran a tan sólo 4 mil millones de dólares (lo cual significó una reducción del 27 por ciento respecto a lo registrado en 1998), en el año 2000 se recuperaron en un 31 por ciento, alcanzando los 5, 200 millones de dólares. Para este año se estima que crezcan en un 15 por ciento, lo cual llevaría la cifra de las exportaciones intracomunitarias a cerca de 6 mil millones de dólares, lo cual sería una cifra récord en los 32 años de vigencia de la Comunidad Andina.

Con relación al comercio exterior es importante destacar el creciente peso de las exportaciones de manufacturas en las transacciones intrasubregionales. Al inicio del proceso en 1970 estos bienes no representaban más del 50% del comercio intrasubregional en tanto que hoy en día significan algo más del 90% de las ventas registradas al interior de la Comunidad Andina. Por su parte, hoy en día estas exportaciones representan el 50% de las ventas andinas al mundo.

Es importante destacar también, que nuestro proyecto integrador no busca promover una economía autárquica o cerrada sino que se desarrolla en un marco de apertura al mundo y como tal, debe crear las condiciones para que el empresario busque constantemente mejorar su competitividad a nivel internacional, a partir de un mercado de sustentación ampliado que le facilite las herramientas necesarias para progresivamente ir participando en el comercio internacional.

En dicho contexto, es menester que el sector empresarial tenga en cuenta el reto de la competencia que implicará el establecimiento de la zona de libre comercio entre MERCOSUR y la Comunidad Andina, cuyo proceso de negociación para establecer una zona de libre comercio ya se ha iniciado y deberá culminar antes de en enero de 2002. Un reto aún mayor, constituirá el establecimiento del ALCA a partir del año 2005.

Es importante señalar en este Foro de Empresarios algunas de las ventajas aún poco explotadas, que ofrece la Comunidad Andina para el negocio de exportación. Una de ellas es la posibilidad de salir a competir en los mercados de terceros países en condiciones favorables, basadas en productos derivados de la diversidad de pisos ecológicos y recursos naturales con los que cuenta la Subregión. Nuestros países tienen la ventaja de ingresar al hemisferio norte con productos de contraestación en condiciones competitivas; acceso libre a mercados de Estados Unidos y la Unión Europea para un importante número de productos, empleando en el primer caso la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y, en el segundo, el Trato Especial de la Unión Europea; rebajas arancelarias otorgados por los Sistemas Generalizados de Preferencias (SGP) para ingresar a los mercados de Australia, Japón, Canadá, Noruega, Suiza, entre otros; acuerdos de comercio bilaterales con bloques regionales como los Acuerdos de Alcance Parcial y Regional firmados en el marco de la ALADI, los Acuerdos de Libre Comercio suscritos con Chile, México, Brasil y Argentina, por ejemplo.

Constatar el cúmulo de posibilidades, necesidades y demandas de la Comunidad Andina cara al futuro, fue uno de los elementos inspiradores para que el Consejo Presidencial Andino asuma el reto de redefinir las relaciones de los Países Miembros de la Comunidad Andina entre sí y con el resto del mundo, al acordar conformar el Mercado Común Andino, a más tardar el 31 de diciembre del año 2005.

Avanzar en la conformación del Mercado Común Andino implicará, necesariamente, el perfeccionamiento tanto de la Zona de Libre Comercio como la Unión Aduanera Andina, en la cual deberá haber una plena participación de todos los Países Miembros. A la liberación del comercio de bienes se deberá agregar la liberalización del comercio intrasubregional de servicios y de los factores de producción, capitales y trabajo.

En tal sentido, debemos recordar que el XII Consejo Presidencial Andino, reunido en Lima, Perú, los días 9 y 10 de junio del año 2000, adoptó un conjunto de Directrices para el Establecimiento del Mercado Común Andino, así como los objetivos específicos para los próximos doce meses y la lista de acciones necesarias a mediano plazo para la conformación del Mercado Común Andino para el año 2005.

En el muy corto plazo, se busca desarrollar y establecer condiciones que permitan perfeccionar el mercado ampliado de manera transparente y sólida. Ello implicará adoptar acciones para simplificar procedimientos comerciales, desarrollar programas de cooperación y adoptar normas comunitarias para prevenir y/o corregir las distorsiones en la competencia. Adicionalmente, se aspira a adoptar una Política Agropecuaria Común y perfeccionar integralmente el Arancel Externo Común.

En el ámbito de la liberación de los servicios, que deberá estar concluida a más tardar el 31 de diciembre de 2005, se busca adoptar las normas regulatorias correspondientes a fin de garantizar la libre circulación de los vehículos de transporte en todas sus modalidades, aprobar una norma comunitaria sobre comercio electrónico y sobre la sociedad global de la información, la liberación de los servicios financieros y, el reconocimiento de títulos profesionales.

En cuanto a la libre circulación de personas se avanzara con el reconocimiento de los documentos nacionales de identificación y con los estudios sobre requisitos migratorios en la Subregión a fin de establecer las condiciones para que exista el derecho de las personas para establecer su residencia en cualquier País Miembro. Ello implicará actualizar las normas vigentes relativos a los Instrumentos Andino sobre Migración Laboral y de Seguridad Social.

Paralelamente se adelantan acciones en los temas de la armonización de políticas macroeconómicas, a fin de definir metas comunitarias que otorguen a la Subregión la estabilidad económica necesaria, así como la seguridad y transparencia que hagan de nuestros países atractivos para la inversión.

Se adelantan también acciones en el marco de la Política Comunitaria para la Integración y el Desarrollo Fronterizo, tendientes a procurar elevar el nivel de vida de los habitantes de dichas zonas, generalmente deprimidas. En tal sentido, estableceremos Zonas de Integración Fronteriza donde se actuará de manera bilateral y concertada en la solución de sus problemas vitales; y Centros Binacionales de Atención en Frontera (CEBAF) para agilizar el transito de las mercancías y personas y con ello disminuir el tiempo y costos de transporte, lo cual contribuirá a acercar los mercados.

La apertura a la libre movilidad de los factores productivos con el establecimiento del Mercado Común, nos ha obligado a tocar temas de cooperación complementarios al propio proceso de integración comercial. Dicha cooperación está vinculada con los campos policial y judicial, en los campos de la lucha contra las drogas ilícitas, el contrabando de armas, el crimen organizado, el lavado de dinero, entre otros. Es decir que se considera indispensable desarrollar acciones conjuntas básicas, con miras al establecimiento de la confianza necesaria para avanzar con el proyecto del Mercado Común.

Evidentemente, la meta del Mercado Común Andino implicó también que los Jefes de Estado instruyeran a la Comisión de la Comunidad Andina para que formule un programa comunitario conducente a mejorar la competitividad del aparato productivo subregional mediante el aprovechamiento de las complementariedades de las economías de los Países Miembros, apoyando la promoción de alianzas estratégicas empresariales, la capacitación del capital humano y el desarrollo tecnológico, en el contexto de la globalización y la integración económica, para el mayor aprovechamiento del mercado ampliado y el acceso a terceros mercados.

Queda implícito entonces en los mandatos presidenciales, la necesidad de desarrollar un entorno favorable al desarrollo del sector productivo exportador en el conjunto de la Comunidad Andina. Al respecto, el reto será reforzar la integración y la organización de empresas, de forma tal que puedan enfrentar con éxito el desafío del Mercado Común; mejorar su competitividad y estimular su "andinización" y, en la medida de lo posible, su internacionalización. Para ello, la Comunidad Andina deberá establecer las condiciones adecuadas para reducir los costos en la distribución física de los bienes y servicios en la Subregión.

En ese contexto, resulta urgente revisar el papel que deben jugar los empresarios en el momento actual de la integración andina. En criterio de la Secretaría General, ustedes, protagonistas privilegiados de la integración, les corresponde asumir problemas, riesgos y retos que desbordan el marco de las actividades productivas tradicionales. En tal sentido, un apoyo fundamental será la realización anual de este Foro de Empresarios Andinos que el Consejo Presidencial ha institucionalizado desde el mes de abril de 1998. Como ya hemos mencionado, en estos eventos, al igual que el que hoy se desarrolla en esta bella ciudad, anualmente participan un importante grupo de empresarios de cada uno de los Países Miembros, permitiéndose un rico intercambio de experiencias, conocimientos especializados, enseñanzas y prácticas empresariales óptimas que estimulen el desarrollo de las exportaciones y la promoción del comercio inicialmente a nivel intracomunitario, para posteriormente potenciar su participación en el comercio mundial.

Hoy en día nadie desconoce que un factor determinante en los tratos comerciales privados es el dominio de la información. Permítanme reiterar un tema al cual la Secretaría General de la Comunidad Andina le asigna una especial prioridad. Me refiero a nuestro empeño por contribuir con el sector empresarial en esta tarea y para ello estamos trabajando en el desarrollo de un Centro Andino de Negocios, mediante el cual estamos dando servicios de información al empresariado, además de fomentar la cooperación, subcontratación y asociatividad, reafirmando nuestro compromiso con los principios y la práctica del libre comercio. La Secretaría General está convencida que la promoción del comercio exterior es una inversión social, ya que ella crea oportunidades de riqueza y mejor calidad de vida para la población, constituyéndose en un instrumento de apoyo para el desarrollo con equidad.

Por último, quisiera ratificar la importancia que la Secretaría General le otorga al tema de la promoción de las exportaciones mencionando que, en coordinación con los organizadores del Foro hemos logrado convocar a las máximas autoridades de los organismos de promoción de exportaciones de los Países Miembros para aunar esfuerzos en actividades comunes de promoción comercial hacia terceros países, como la participación conjunta en la Feria de Textiles y Confecciones que se llevará a cabo en Orlando, Florida en agosto próximo.

Señoras y señores, estamos seguros que la consolidación de los vínculos entre los sectores empresariales que hoy y mañana se realizen aquí, beneficiarán e intensificarán las relaciones de comercio e inversión a nivel comunitario y eso es construir la historia de unidad y progreso que tanto necesitan nuestros pueblos.

Muchas gracias