Palabras del Señor Presidente de la República del Perú, Alejandro Toledo, con ocasión del  36º Aniversario de Suscripción del Acuerdo de Cartagena

Comunidad Andina, San Isidro, 17 de mayo de 2005

Señor Secretario General de la Comunidad Andina,
Señora Ministra Ana María Romero Lozada, Ministra de la Mujer y Desarrollo Social y Presidenta del Consejo Andino de Ministros de Desarrollo Social,
Señores Dignatarios del Sistema de Integración Andina,
Señores Parlamentarios del Perú y la Comunidad Andina de Naciones,
Señores Empresarios, amigas y amigos,

Hoy conmemoramos 36 años de la suscripción del Acuerdo de Cartagena, que dio inicio al proceso de integración y que en base al Protocolo de Trujillo evolucionó hacia lo que hoy conocemos como la Comunidad Andina.

Un largo recorrido, no sin dificultades, con varios logros, que es el esfuerzo acumulado de muchas personalidades y la voluntad política de la subregión por tratar de construir su cohesión, subregional.

Luego de 36 años de existencia, la integración andina tiene sin duda muchos logros que mostrar como: la consolidación de un espacio económico, que se proyecta hacia mercados muchos más amplios ahora.

Se ha iniciado un ambicioso ejercicio de cooperación en materia de protección, recuperación y preservación de los recursos naturales y la diversidad biológica. Se ha promovido la construcción de alianzas estratégicas, así como la integración y desarrollo de las zonas francas a fin de consolidar y profundizar el proceso andino y promover mejoras importantes en la calidad de vida, de nuestra gente andina.

En el campo de la política exterior común, se han suscrito acuerdos de libre comercio con el MERCOSUR, un acuerdo de cooperación y de dialogo con la Unión Europea (UE) y se ha iniciado el proceso de valoración conjunta de la integración andina, que nos conducirá hacia una negociación para un acuerdo de asociación con dicho bloque y que incluye una zona de libre comercio. Se han iniciado conversaciones con Rusia, la China y la India.

Hemos avanzado igualmente -gracias a este esfuerzo acumulado de muchas personas a lo largo de estos 36 años- en la adopción de planes andinos en materia de lucha contra la droga ilícita y sus delitos conexos. Se ha avanzado también en la prevención y combate de la erradicación del tráfico de armas. Todavía nos queda un camino por recorrer ahí.

Hemos avanzado mucho en construir una Carta Andina para la promoción y protección de los derechos humanos. Con ocasión de la Cumbre Presidencial Andina, realizada en Quito del año pasado, se aprobaron los lineamientos de la política de Seguridad Común Andina y se estableció la Zona de Paz Andina.

Del mismo modo, el año pasado se adoptó el plan integrado de desarrollo social de suma importancia para el futuro de nuestros pueblos.

Señor Embajador de Ecuador, sepa usted que el sello estampado sobre la paz entre ambos pueblos es imborrable. Cualesquiera que sean los accidentes del camino, la paz está sellada y sobre eso nadie debe manosearla. Es parte de la agenda andina, es la paz.

Tenemos otros retos como para no dejarnos distraer sobre el tema de armas o conflictos del pasado. Como el Perú no está dispuesto a profundizar en otros temas que pasaron, simplemente tenemos que llegar a un acuerdo de subsanarlo, pero sería un grave error quedarnos en el pasado, los pueblos tienen dignidad y necesitan una explicación, pero no para quedarnos atrapados en el pasado.

Hay avances que se han hecho y quiero saludar a usted, señor Secretario General de la Comunidad Andina, y a través suyo, a sus colaboradores, los miembros importantes del Sistema de la Comunidad, a sus predecesores, porque sé que este es un trabajo acumulado.

Sin embargo, permítame decirle y compartir con ustedes que no podemos dejar de reconocer que el proceso de integración observa aún algunas limitaciones y carencias, principalmente en las áreas relacionadas con la distribución de los beneficios del crecimiento particularmente, en esa brecha entre el crecimiento y el chorreo.

Hay que reconocer el logro de la Comunidad Andina, el Perú y la región latinoamericana que ahora entra a un proceso de crecimiento económico sostenido. Eso tiene un gran desfase que en economía es natural; pero la brecha es muy ancha.

Entre los logros macroeconómicos y el impacto más inmediato quisiéramos ver los beneficios del crecimiento que puedan impactar positivamente sobre nuestra población pobre, achicar las desigualdades e incluir a un mayor número de miembros de la Comunidad Andina que por mucho tiempo han vivido y viven aún la exclusión social.

Cuidado. Si la prioridad no viene por ahí, de nada nos servirá abrir mercados, reducir la inflación, lograr crecimientos económicos sostenidos, tener riesgos país bajos, balanzas comerciales superavitarias, doblar nuestras exportaciones, ser aplaudidos en Wall Street y, no obstante, tener problemas adentro.

Aquí es parte de una agenda pendiente que es responsabilidad de todos nosotros. El Perú está en una etapa de 45 meses de crecimiento económico sostenido. Este último trimestre hemos superado las expectativas del Instituto Nacional de Estadística e inclusive las expectativas del FMI y hemos crecido 5.34%, sólo este primer trimestre.

Estamos felices, sí; complacientes no. Es cierto que si nosotros vamos al Cono Norte y al Cono Sur (de Lima), vamos a ver un consumo masivo. Es cierto que la pobreza rural ha disminuido, pero todavía quedan millones de peruanos, de andinos, condenados a vivir por debajo de la línea de la pobreza. Millones de andinos que todavía viven la exclusión social, millones de andinos que aún esperan ser incorporados al sistema económico social y político con la premisa de un mutuo respeto por la diversidad cultural.

Los presidentes de los países miembros de la Comunidad Andina, reunidos en la ciudad del Cusco, como ha mencionado el Secretario Genera de la Comunidad Andina, en diciembre pasado, iniciamos una reflexión sobre un modelo de desarrollo e integración propio, conscientes de que vivimos en un mundo globalizado y con crecimiento competitivo. Pero para poder penetrar mercados, sumar nuestras ventajas comparativas y convertirlas en competitivas, necesitamos estar cohesionados al interior de nuestro subreino.

El tema ya no es la integración de los 60, en donde poníamos nuestros hombros, nuestras cabezas sobre los hombros para lamentarnos cuan mal nos trataba el Norte. El tema es qué alianzas estratégicas podemos construir para dar el salto y penetrar mercados en los Estados Unidos, Europa y el Asia.

Amigos, el tema de la cohesión social al interior de la subregión es de vital importancia inclusive para poder entrar al MERCOSUR y estar dentro del techo de la Comunidad Sudamericana de Naciones. En mi condición de Presidente Pro Tempore, ahora la Comunidad Andina de Naciones ha priorizado el tratamiento de cuatro grandes temas que son parte de la agenda pendiente.

Lo digo con el espíritu más constructivo y mi profunda vocación de integración con inclusión social. Uno de los temas es el de drogas y exclusión social. Ha llegado el momento de agarrar el toro por las astas y de aterrizar. El otro tema es la integración física y energética en la subregión. Otro tema, inversión y cohesión social; y, finalmente, estabilidad política y gobernabilidad.

Yo sé que estos no son temas nuevos para ustedes y para la Comunidad. Solo quiero hacer énfasis y decir que tenemos que hacer algo: drogas y exclusión social, integración física y energética, inversión y cohesión social y estabilidad política y gobernabilidad.

La lucha contra las drogas no la podemos hacer sólo los países productores (de coca). Estamos haciendo esfuerzos grandes; hemos reducido hectáreas de cultivo; tenemos problemas: la sustitución, de cultivos, la agricultura de subsistencia que aún no es rentable.

Y aquellos que cultivan hoja de coca no son narcotraficantes. Son andinos que tratan de tener un puesto de trabajo. Mientas que el café, la papa, el maíz no sea rentable en los mercados, siempre será una tentación cultivar hoja de coca para tener un salario.

Ha llegado el momento de que los países productores nos sentemos para diseñar una estrategia cohesionada y después convocar a los países consumidores y establecer una alianza estratégica que sea mucho más eficaz. Lo digo porque es peligroso que una economía esté tan infiltrada por el tema del narcotráfico, pero también lo digo porque la tasa de crecimiento del consumo de droga de nuestra población está creciendo.

Amigos, el tema de la exclusión social es un tema que nuestra región no resiste más. Por eso, dirán cómo es que insiste el Presidente Toledo con el tema de la inclusión de los pueblos andinos, amazónicos, afroperuanos.

Ha llegado el momento de institucionalizar la inclusión social en el Perú, en nuestra subregión y en América Latina. No debe ser un discurso, una moda. Necesitamos construir instituciones enraizadas para que el próximo gobierno, quien quiera que Dios y el pueblo lo desee, le de continuidad. Es un derecho: la inclusión, la integración física y energética.

Señores:

Sueño con ver una Comunidad Andina fuerte, cohesionada, capaz de negociar y obtener mayores beneficios en sus relaciones con los Estados Unidos con la Unión Europea con el Asia.

Sueño con el día que estas banderas, que tienen colores diferentes, puedan gradualmente ir fusionándose una con la otra y tener una sola.

Sueño con el día en que no tengamos la necesidad de visas o pasaportes. Sueño con el día en que los títulos de los egresados de las universidades de la subregión de Sudamérica sean automáticamente reconocidos.

Parte de esa integración es, también, la conectividad aérea, las carreteras. Estamos haciendo algo en la integración sudamericana. Estamos trabajando con el Presidente Mesa, con el Presidente Lula; pero necesitamos hacer algo al interior de nuestra propia Comunidad Andina.

Necesitamos ayudar que nuestra gente pueda sacar sus productos al mercado de manera rentable, particularmente los más pobres. Necesitamos hacer algo en las fronteras de nuestros pueblos. Tenemos suficiente energía como para hacer alianzas estratégicas y atraer capitales que nos permitan no sólo abastecer nuestro crecimiento económico en la subregión, sino poner en mejores condiciones para fusionarnos con el MERCOSUR y contribuir a construir la Comunidad Sudamericana de Naciones.

Finalmente, amigos, si no entramos a una mejor distribución del beneficio del crecimiento, sino no entramos a una mayor cohesión social subregional, si no hacemos que el crecimiento se convierta en capacidad adquisitiva de los más pobres, tendremos problemas de estabilidad política y gobernabilidad en la subregión y América Latina.

No es cierto que para invertir en el área social primero tengamos que crecer. La propuesta de otros -no es la mía- es que para tener tasas de crecimiento económico sostenidas, tenemos que tener niños bien nutridos, bien educados con fuerza laboral capaz de darle mayor competitividad a nuestras empresas y capaz de ser competitivos en calidad y precios, y penetrar mercados.

La propuesta clásica del crecimiento es: primero crece y después gastas. Grave error. No gastemos, invirtamos. La productividad en la fábrica se va a incrementar, los trabajadores estarán más contentos, la rentabilidad a la inversión privada será mayor.

Amigas y amigos:

La Comunidad Andina tiene una agenda pendiente, pero hay que inclinarse frente al avance que han realizado. A Dios gracias existe la visión, ha existido la entrega y voluntad de sus conductores y ahora de nuestro Secretario General.

IIRSA no es una ilusión. Ustedes dirán Toledo de repente está tratando de competir con el ex presidente Belaunde. No. Yo le tengo un gran respeto a él. Pero ¿saben qué? Esta carretera interoceánica viene desde Asis, en el Estado de Acre, en Brasil, con la frontera de Madre de Dios; después pasa por Puerto Maldonado, y conecta Inambari con Urcos, para luego llegar a la carretera Chalhuanca – Abancay, y finalmente para terminar en el puerto de Marcona. Esta es una manera de hacer descentralización con integración.

La otra vertiente (de la carretera) va por Puno y después se divide para terminar en Ilo, en Matarani. Es parte de hacer descentralización con integración sudamericana.

No es el tema sembrar cemento o brea en el suelo. No tendría ningún sentido, si es que al mismo tiempo no le ponemos igual fuerza a la modernización de los puertos. Mas aún no tendría ningún sentido, si es que no hacemos simultáneamente esfuerzos por construir corredores económicos y sociales que impulsen a esos departamentos por donde atraviesa esa carretera. Corredores económicos y sociales que permitan que Tacna, Arequipa, Cusco, Puno Apurímac, Ayacucho, Ica, Madre de Dios y Moquegua puedan desarrollar sus productos y hacer que las aceitunas de Tacna puedan terminar en Asis, en Acre, a mayor precio con un costo más reducido, gracias a esa carretera.

De la misma manera podemos hacer en el norte la carretera Bimodal Amazónica Puerto Paita hasta Yurimaguas, que nos conectará después con Manaos. Ella es también parte de descentralizar con integración.

Señor amigo, Alan Wagner: He venido a decir gracias a esta Comunidad Andina de 36 años, que ha hecho grandes trochas y que enfrenta nuevos desafíos porque el mundo además, nos plantea retos nuevos.

Yo seguiré siendo un presidente agricultor. Sembraré nuevos mercados, sembraremos nueva infraestructura, una economía sana, más salud y educación, sabiendo que la rentabilidad por definición es a mediano y largo plazo. Y el nuevo gobernante podrá cosechar; pero cosecharán mejor nuestros hijos.

Son las políticas de Estado las que al final cuentan más que las decisiones de gobierno, coyunturales, para ser eficaces.

Por eso, al celebrar hoy estos 36 años de integración andina quisiera reiterar de todo corazón la necesidad de acercar la Comunidad Andina a las expectativas y a la realidad de los andinos y convertir esta institución -que ya lo es con fuerza tan sólida como sus paredes- en herramientas que nos permitan achicar las diferencias sociales, continuar creciendo y ser competitivos en este mundo global.

Al final de cuenta, el objetivo final no es el crecimiento económico. Es que, como consecuencia del crecimiento económico competitivo, interna e internacionalmente comience a cambiar el rostro social de nuestra subregión de América del Sur y de esta América Latina, mestiza.

¡Que Dios bendiga la Comunidad Andina! ¡Qué Dios bendiga la integración de América Latina.

Muchas gracias.