Palabras del Presidente de la República de Bolivia, Eduardo Rodríguez Veltzé, en su intervención en la XXIX Cumbre del Mercado Común del Sur (MERCOSUR)

Montevideo, 9 de diciembre de 2005

En días más, los bolivianos concurrirán a las urnas luego de haber sabido superar una severa crisis política que nos puso al borde de un vacío institucional.

Afortunadamente y con el apoyo de las naciones, de los organismos, los bolivianos hemos sabido encarar la crisis y sobrellevar un proceso preelectoral en paz, en libertad, con un pluralismo extraordinario, donde concurrirán las fuerzas políticas vivas. Y creo que será extraordinario poder elegir, no solamente, a nuestros próximo presidente, vicepresidente, miembros de un Congreso, sino también a los mandatarios de las regiones, que los llamamos prefectos o gobernadores, y también hemos dado pasos sustantivos a conducir una nueva Asamblea Constituyente y Referéndums Autonómicos.

En suma, viviremos en días más, en realidad ya estamos viviendo, un intenso proceso democrático en el que se ratifica la voluntad democrática, la voluntad participativa y plural de todos los bolivianos.

Por ello quiero destacar señor presidente, estimados amigos, el reconocimiento del pueblo boliviano a todos los organismos, a todos los países, pero de manera particular y personal el aliento que he recibido de todos ustedes. De manera personal, ha sido para mi extraordinario conocer sus criterios, recibir, insisto, su aliento para perseverar en este importante trance democrático que vivió Bolivia.

En el ámbito ya de lo que nos toca hacer en este tipo de eventos de integración, quiero destacar también el privilegio que he tenido de trabajar con un mandatario que hoy ha recibido el homenaje y los elogios de todos ustedes. Me refiero al presidente Lagos, con quien y como el lo ha descrito, hemos sido capaces en estos pocos meses de lograr acuerdos de complementación económica, de orden migratorio, cultural y de otra índole.

Para mi es importante significar, que la recuperación de la confianza mutua del principio de buena vecindad, nos abre caminos extraordinarios hacia el futuro de mejor entendimiento y sobre todo de horizontes de comprensión de solidaridad, que en el caso de Chile y Bolivia son dignos de destacar.

Por ello, le agradezco presidente y me sumo a las congratulaciones y los parabienes de los que hoy usted ha sido objeto.

Pero similar agradecimiento, debo también al resto de los países de la región, a todos nuestros vecinos y quienes concurren en estos esfuerzos de integración.

No puedo dejar de mencionar señor presidente, estimados amigos, que en Bolivia hay preocupación por los destinos inmediatos de una cantidad de mercados que tienen dificultades, y me refiero concretamente a los efectos que podrían tener los acuerdos de libre comercio de algunos países con los Estados Unidos, los efectos de la coexistencia entre la Comunidad Andina de Naciones y el Mercosur, y una cantidad de circunstancias que pueden afectar circunstancialmente algunos mercados.

Sin embargo, frente a las dificultades creo que está el espíritu que se expresa en estas reuniones, en el ánimo de saber superar nuestras asimetrías, reconocer nuestras sensibilidades como se lo ha hecho en el acuerdo que suscribiremos hoy Chile y Bolivia, y estoy seguro que lo podremos también hacer con otros países en el marco del Mercosur o los propios esquemas de la Comunidad Andina de Naciones.

Sin más señor presidente, quiero felicitar a usted, a la organización de este evento, pero sobre todo su hospitalidad y el cariño de todos ustedes.

Gracias