Discurso del Señor Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Relaciones Exteriores  de la República del Perú, Javier Pérez de Cuéllar, en el marco de la XIII Reunión del Consejo Presidencial Andino

Valencia, Venezuela, 23 de junio de 2001

Deseo, en primer lugar, agradecer al señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela por acogernos en esta bella ciudad en el 180 aniversario de la Batalla de Carabobo que dio inicio a la gran gesta libertaria que culminó en los campos de Ayacucho. Asimismo, quisiera saludar al señor Presidente de la hermana República de Bolivia, General Bánzer, Presidente entrante de la Comunidad Andina, y formular votos porque su gestión en los próximos doce meses, inspirada en sus altos valores integracionistas y andinos, nos acerque cada vez más al engrandecimiento de nuestro proceso de integración subregional.

Es grato encontrarme entre ustedes cumpliendo el alto encargo que me hiciera el señor Presidente de la República del Perú, Doctor Valentín Paniagua, de representarlo en este importante cónclave andino, que nos reúne anualmente en pos de la cristalización del ideal bolivariano de una patria unida.

Quiero iniciar esta intervención compartiendo con los Presidentes andinos la satisfacción del Gobierno del Perú por haber concluido un proceso electoral democrático, transparente y reconocido como ejemplar por los observadores internacionales que nos acompañaron en las últimas semanas. El esfuerzo del Gobierno del Perú por establecer condiciones que permitan otorgar seguridad a los comicios, se ha visto retribuido largamente por estos resultados que reflejan una clara voluntad popular y que han sido motivo de complacencia para los países latinoamericanos que han seguido de cerca este esfuerzo.

Senores Presidentes,

La Comunidad Andina ha constituido para nuestros pueblos a lo largo de más de tres décadas un reto hacia el ansiado objetivo de lograr un horizonte subregional. En ese contexto, la integración resulta, de un lado, un esfuerzo por integrar un espacio comunitario que facilite nuestra capacidad de participar de manera más eficiente y dinámica en los procesos económicos internacionales; y, de otra, un recurso para poder estar en mejores condiciones de atender las necesidades de nuestra población, incluyendo la generación de empleo y promoción del comercio y las inversiones.

En el marco del actual contexto internacional, la Comunidad Andina afronta nuevos y mayores desafíos. En nuestro diario quehacer, nos esforzamos en superar las dificultades que hacen cada vez mayor y más significativo el comercio intrasubregional. Afrontamos el reto que nos impone consolidar la proyección política y comercial de nuestros países como una Comunidad. Conscientes de estas preocupaciones y conscientes de la necesidad de constituirnos en un frente sólido de negociación, decidimos en 1999 dar pasos decididos hacia la formulación de los lineamientos de la Política Exterior Común andina. Desde entonces, con mayor claridad y con una direccionalidad más definida hemos procurado afirmar la presencia de nuestra Comunidad mediante acciones concertadas y conjuntas en diversos foros y ante problemas que nos son comunes, hemos igualmente, procurado ampliar nuestras relaciones comunitarias con importantes países y grupos de países.

Como parte de estos esfuerzos podemos destacar nuestra voluntad de definir un acercamiento político y comercial con los países del cono sur, que permita avanzar en el desafío de insertarnos en forma más eficiente y beneficiosa en el espacio hemisférico.

En otro ámbito, no menos importante, el Gobierno del Perú, consciente del problema de las drogas ilícitas que afecta a nuestros países, ha propiciado la formulación de un Plan Comunitario para la lucha contra las drogas y los delitos conexos. Por ello me fue grato invitar a los señores Cancilleres a Lima para iniciar el proceso que, en el encuentro presidencial de Cartagena de Indias, permitió impulsar ese esfuerzo conjunto que constituye ahora uno de los ejes centrales de nuestra cooperación política andina. Tengo la seguridad que este Plan es un sustantivo avance, no sólo en la lucha contra este flagelo, sino también, es la muestra más concreta de nuestra capacidad de acordar acciones conjuntas en problemáticas de enorme trascendencia social, política y económica.

Señores Presidentes,

Nuestro accionar conjunto en el plano internacional se ve reflejado también en las gestiones coordinadas que venimos realizando, en el marco de una estrategia comunitaria para lograr la renovación, ampliación e incorporación de Venezuela a la Ley de Preferencias Comerciales Andinas de los Estados Unidos. Al respecto, debemos agotar todas las gestiones para conseguir que el Congreso estadounidense apruebe la renovación y ampliación de este dispositivo a los textiles y confecciones con insumo regional, además de otros productos sensibles.

De igual manera, y en base al principio de responsabilidad compartida debemos intensificar nuestras coordinaciones y acciones con miras a garantizar la renovación del Sistema General de Preferencias Andino que concede la Unión Europea.

Señores,

Como ciudadano andino debo destacar con complacencia la aprobación de dos decisiones que consolidan los primeros pero decididos avances en materia de libre circulación de personas, como son la de Reconocimiento de Documentos Nacionales de Identificación y la de Pasaporte Andino. Estas decisiones se inscriben en el camino del establecimiento de un espacio subregional en el cual los ciudadanos podamos circular libremente, como expresión de nuestra identidad común.

Señores Presidentes,

Permítanme concluir estas palabras expresándoles mi firme convencimiento que el bienestar de nuestros ciudadanos está directamente vinculado a la capacidad que demostremos para estructurar un mecanismo cada vez más eficiente y cercano a las preocupaciones e intereses de nuestras sociedades. Es por ello que durante los meses en que he tenido el honor de integrar el gobierno de transición de mi país hemos procurado, a pesar de la intensidad de la labor que nos ha tocado llevar a cabo, priorizar de la manera más nítida nuestro compromiso e identificarnos con los ideales de nuestra comunidad. Es responsabilidad de todos continuar esta trascendental tarea.

Muchas gracias.