Discurso del Doctor Gustavo Noboa, Presidente del Ecuador en el XIII Consejo Presidencial Andino

Valencia, Venezuela, 23 de junio de 2001

Es muy honroso, en calidad de Presidente de la República del Ecuador encontrarme en Venezuela para participar en el XIII Consejo Presidencial Andino.

La Batalla de Carabobo, cuyos 180 años conmemoramos con está reunión del Consejo Presidencial Andino, selló la independencia definitiva de Venezuela y dio un impulso fundamental a la emancipación americana. Los ideales de libertad, unidad e integración política y económica de los países latinoamericanos, a cuya consecución destinaron todos sus esfuerzos y sus vidas los próceres Miranda, Sucre y el Libertador Simón Bolívar, constituyen nuestra más sabia orientación y deben guiar nuestras conversaciones con el objeto de fortalecer el proceso de integración de nuestros países y pueblos y encaminarlos por la senda del progreso y el desarrollo y la justicia social.

Esta tarea se presenta cada día más difícil. Expertos y analistas políticos y económicos de los más distintos países y regiones coinciden en señalar que el proceso de globalización económica y cultural en el cual ha entrado la Humanidad en el Siglo XXI es un hecho inevitable, que avanza y se profundiza a una velocidad cada vez mayor. Nuestra obligación como Jefes de Estado es conducir a nuestros países hacia el progreso en medio de estos veloces cambios. Una de nuestras mejores armas es la consolidación y profundización de los esquemas de integración, como es el de la Comunidad Andina.

En este sentido, a nosotros nos corresponde reiterar el apoyo político al proceso de integración andina, que luego de 32 años de su creación, puede exhibir importantes logros: se ha formado una Zona de Libre Comercio; se ha incrementado significativamente el intercambio y la producción y el comercio de manufacturas a nivel intraregional; se ha fortalecido el orden jurídico andino; y hay avances en la armonización de instrumentos y políticas económicas, y en la institucionalización del Sistema Andino de Integración.

Hemos logrado acceso preferencial de nuestros productos a los mercados de Estados Unidos y la Unión Europea, trabajamos en la ejecución de la política exterior andina que permite el relacionamiento dinámico y mutuamente beneficioso con otros países y bloques de países. Avanzamos en la política comunitaria para la integración y desarrollo fronterizo, en la suscripción del Compromiso de la Comunidad Andina por la democracia, en la adopción de un nuevo régimen sobre propiedad industrial y en todas aquellas iniciativas que permitirán aprovechar mejor el mercado andino y sentar las bases para un mayor desarrollo de la subregión.

II

La Comunidad Andina deberá llegar bien preparada a las negociaciones para el Area de Libre Comercio de las Américas. Hemos logrado mantener un bloque que ha negociado conjuntamente hasta el momento y se ha convertido en el fiel de la balanza entre los diversos intereses de los países del Hemisferio.

Al Ecuador le corresponde actualmente el gran honor y la responsabilidad de presidir el Comité de Negociación del Area de Libre Comercio de las Américas y hoy reitero nuestro compromiso con la integración del Continente. Mi país le asigna una gran importancia a la cooperación regional, y en este sentido, nos asiste un compromiso fundamental respecto a precisar las modalidades del tratamiento diferenciado a las economías menos desarrolladas. La integración debe repartir sus costos tomando en cuenta la situación de los más débiles y repartiendo sus beneficios con equidad. Este principio de participación de todos los miembros en las ventajas del ALCA es vital para la nueva relación hemisférica y debe orientar permanentemente el trabajo de los distintos grupos de negociación.

ste Consejo Presidencial deberá aprobar orientaciones y directrices concretas y específicas para avanzar hacia metas y estadios superiores de nuestra integración andina, a fin de adecuarla a la exigencia contemporánea y a los desafíos que conlleva la construcción del Area de Libre Comercio de las Américas.

En este sentido, debemos avanzar decididamente hacia la conformación del Mercado Común Andino, a fin de que se encuentre operativo a partir del 1 de enero de año 2006. Estamos convencidos de que la libertad de circulación de servicios, capitales y personas, unida a la libertad de circulación de bienes que ya es una realidad, se constituirán en un motor que impulse el desarrollo económico y social de nuestros países.

III

Señor Presidente:

Para el Ecuador los aspectos sociales de la integración son de la mayor importancia. Todos los logros que alcancemos en los diferentes ámbitos del proceso, conjuntamente con aquellos relacionados con la democracia y los derechos humanos, deben fortalecer la Agenda Social Andina. No son ajenos a nuestros países los problemas que aquejan a las distintas sociedades de un mundo cada vez más globalizado y que se profundizan en países en desarrollo como los nuestros.

La Agenda Social es un objetivo fundamental de la Comunidad Andina, que debe propiciar principalmente el mejoramiento de la educación, salud pública, infraestructura física subregional, vivienda y medio ambiente, todo ello para ofrecer oportunidades de empleo digno para frenar la masiva emigración de los ciudadanos andinos y elevar, en definitiva, el nivel de vida de los habitantes de nuestros países.

El Plan Integrado de Desarrollo Social comunitario que nos debemos comprometer a impulsar, hace indispensable que incorporemos de manera paralela la adopción de una estrategia y un programa de acción sobre medio ambiente y desarrollo sostenible, que permita a los miembros de la Comunidad Andina, además de involucrar a los ciudadanos andinos en el cumplimiento de normas medioambientales, incorporar en la legislación andina normas internacionales para potenciar los intercambios comerciales y turísticos con otros países o grupos de países.

En este contexto, el Ecuador considera que la política comunitaria en materia de turismo que propiciaremos en esta reunión, permitirá a la Comunidad Andina presentar al mundo potencialidades de toda índole, que fortalecerán el desarrollo integral de subregión.

La adopción de políticas correctas, oportunas y apropiadas en el sector social fortalece la democracia.

IV

La defensa de los derechos humanos de los ciudadanos de nuestros países es tarea diaria y debe ocupar todos nuestros esfuerzos. La Comunidad Andina dispone de una institucionalidad que le permite afrontar con renovada eficacia la problemática de la defensa y la promoción de los derechos humanos. Los países andinos debemos liderar políticas y acciones comunitarias en este ámbito. En tal sentido, tenemos que avanzar en la elaboración de una Carta Andina de Derechos Humanos, compromiso derivado del Seminario Regional Andino "Democracia y Derecho Humanos" que tuvo lugar en Quito en agosto del año 2000. El Ecuador activará la formulación de dicho Estatuto y presentará un Proyecto de Carta Andina de Derechos Humanos al Grupo de Alto Nivel de Representates de los Países Miembros, tomando en cuenta los compromisos asumidos en la Carta de Riobamba de 1980.

La capacidad de la Comunidad Andina para avanzar en la evolución del Derecho Internacional de los Derechos Humanos se ha visto reflejada en la adopción de Planes Nacionales de Derechos Humanos por parte de nuestros países y en el fortalecimiento de las Defensorías del Pueblo, lo que constituye una ruta abierta y segura para mejorar la protección de los derechos humanos en la subregión.

V

Estoy convencido, por otro lado, que la producción, tráfico y consumo ilícito de drogas es un problema de alcance mundial que afecta gravemente el desarrollo y la seguridad de nuestros países y de la Comunidad Internacional, por constituir una de las formas más nocivas y peligrosas del crimen transnacional organizado que atenta contra el Estado de Derecho, distorsiona la economía y subvierte el orden público. El Ecuador apoyadecididamente el Plan Andino de Cooperación para la Lucha contra las Drogas y los Delitos Conexos, que está llamado a constituir un punto central de la cooperación política andina, a fortalecer y potenciar los programas nacionales de cada uno de los países andinos, con pleno respeto de las legislaciones nacionales, la soberanía e integridad territoriales y que se instrumenta a través de un programa de acciones específico.

VI

La suscripción y aplicación de una política agropecuaria común en el más breve plazo, es de trascendental importancia económica, política y social de los países andinos, para incorporar el desarrollo agropecuario, el medio ambiente rural, el perfeccionamiento y consolidación de la Unión Aduanera Andina para el comercio de productos agropecuarios y agroindustriales. Ello permitirá implementar otros instrumentos inherentes a la actividad agrícola, como una bolsa andina de productos, una legislación antimonopolio, y financiamiento y consolidación institucional de la Política Agrícola Andina dirigida al aprovechamiento consistente de las potencialidades que brinda el mercado ampliado andino en forma sostenible y competitiva.

VII

Señor Presidente:

El Ecuador agradece a Venezuela por el ejercicio de la Presidencia Andina durante el último año, al tiempo que aprovecha la ocasión para desear a Bolivia todo el éxito en el mandato y responsabilidad que asume al presidir la Comunidad Andina en el período 2001-2002, durante el cual sabrá liderar óptimamente la participación del Grupo y en el que contará con toda la colaboración del Ecuador.

Señores Presidentes:

Nuestros desafíos y temas pendientes son numerosos y complejos, pero estoy convencido que con la voluntad política de los Gobiernos andinos y la decisión soberana de nuestros pueblos alcanzaremos grados superiores de integración en beneficio del "nuevo ciudadano andino", quien tiene mucho que aportar a América y a la Humanidad entera.

El Ecuador considera que ello será solamente posible, si más allá de los objetivos y logros hasta ahora alcanzados, aunamos nuestras voluntades políticas para rediseñar y reestructurar inclusive, si es necesario, el Sistema de Integración Andino a fin de convertirlo en un instrumento idóneo y fortalecido, que nos permita proyectarnos al mundo con la voz de nuestra identidad andina, y poder hacer frente, de esa manera, a los desafíos que nos impone la globalización.

Auguro resultados positivos y realistas para este XIII Consejo Presidencial Andino.

Muchas gracias.