Palabras del Presidente de la República
del Ecuador, Lucio Gutiérrez Borbúa, en
la Reunión Extraordinaria del Consejo
Presidencial Andino (Vía
teleconferencia)
Quito (Ecuador) / Cusco (Perú), 7 de
diciembre de 2004
Quisiera, en primer
lugar hacerles llegar, a la distancia,
mi más afectuoso saludo. Lamento, señor
Presidente Alejandro Toledo y apreciado
amigo, no poder estar con ustedes en el
Cusco en estos momentos. Sin embargo,
gracias a la informática es un
privilegio para mí poder compartir con
ustedes unas reflexiones en este Diálogo
Presidencial sobre Integración,
Desarrollo y Cohesión Social.
La creación y aplicación de un modelo
propio de desarrollo para la subregión
andina y la región sudamericana, en el
contexto más general de la globalización
y el libre comercio, fue el tema que
surgió en Quito y sigue siendo hoy el
tema central de nuestras deliberaciones.
Mi gobierno, y la gran mayoría del
pueblo ecuatoriano estamos convencidos
de la necesidad de evolucionar del mero
crecimiento económico al desarrollo
humano, concepto éste que tiene que ver
más con la satisfacción de las
necesidades humanas superiores
–educación, nutrición, vivienda, salud-
trabajo que con las frías y simples
estadísticas relacionadas al crecimiento
económico.
Las preocupaciones alrededor del modelo
propio de desarrollo deben articularse,
por ello, alrededor de varios temas
afines.-
En el caso de mi país, es indispensable
pensar en la viabilidad de largo plazo
de la dolarización y sus impactos sobre
el crecimiento del producto y el
progreso de las condiciones de vida de
la población.
Debo resaltar que en el concepto de
desarrollo humano, los temas que más
preocupan al gobierno del Ecuador son,
entre otros, los siguientes:
- La migración,
- El mercado de trabajo,
- La desigualdad de género y salario,
- El nulo incremento de la
productividad,
- La investigación y
- El desarrollo.
El fenómeno de la globalización es un
proceso inevitable al que necesariamente
se debe llegar con algunos resguardos o
redes de protección social. Esto
significa que en el proceso de
globalización como en la apertura de los
mercados los países deben plantear –sin
recelos- sus propias visiones en
cuestiones de seguridad alimentaria, la
sustentabilidad de las economías locales
agrarias y las salvaguardas para sus
pequeñas y medianas empresas y/o
actividades.
Debo mencionar, además, que el problema
de la deuda externa tiene profundas
implicaciones sobre el desarrollo
sostenible. La renegociación con bonos
globales del año 2000 se ha constituido
en un factor estrangulador de la
economía para la adecuada atención a los
sectores sociales. Por tanto, es
indispensable replantear, una vez más,
en el contexto de una aproximación
armónica con los acreedores externos -
considerando también su
corresponsabilidad y la capacidad de
pago del país, los planteamientos
formulados en varios foros
internacionales en los que el Ecuador,
ha participado junto con todos los
países de la región, para encontrar
fórmulas equitativas que cuenten con la
intervención del Secretario General de
las Naciones Unidas, el Banco Mundial y
el Fondo Monetario Internacional, con el
apoyo de numerosos países
industrializados.
Existe, por otro lado, un universo de
problemas sociales, políticos y
ambientales que deben ser articulados a
la discusión sobre el desarrollo. Estos
cubren una variada gama de aspectos que
van desde lo étnico y el género hasta la
gobernabilidad. Los países andinos, por
ejemplo, somos ricos en biodiversidad.
Por tanto, regular aspectos tales como
las políticas amazónicas, la
coordinación de áreas protegidas, la
potenciación y aprovechamiento
sostenible de los bienes y servicios
ambientales que proveen los ecosistemas,
son elementos esenciales para nuestro
desarrollo.
El Ecuador acoge como base de partida
mínima específica para el desarrollo
humano, alcanzar las metas del milenio.
En este sentido, nosotros podemos
adoptar metas para el desarrollo de la
región andina y/o sudamericana más
ambiciosas que aquellas que están
previstas en los compromisos del sistema
de las Naciones Unidas, siempre que
cuenten con el apoyo de la comunidad
internacional.
Quisiera, a continuación enumerar
algunas prioridades de la estrategia de
desarrollo para nuestros países:
1. La elaboración de un plan de
promoción de desarrollo humano
coordinada con los países andinos. El
resultado esperado debe ser una visión
integral y multifacética del desarrollo,
cuya estrategia puede basarse en los
siguientes ejes: empleo (especialmente
en el ámbito macroeconómico), nutrición,
salud, educación, desarrollo rural,
seguridad ciudadana y alimentaria y
sostenibilidad ambiental y ecológica.
2. - Elaboración de acciones tendientes
a lograr la diversificación productiva
mediante el apoyo a micro
emprendimientos populares. Una
alternativa interesante al carácter
excluyente del modelo de desarrollo
actual son los micro entendimientos
populares, en los cuales a partir del
desarrollo de actividades a nivel
productivo se generan nuevos espacios
sociales.
3. Se trata de experiencias que generan
formas de empresas sociales
organizativas del empleo, el autoempleo,
el trabajo cooperativo y comunitario, de
manera social y económicamente
eficientes que facilitan la creatividad
productiva dentro de un sistema que
conjuga la solidaridad social con la
competencia cooperativa.
4. Existen un sinnúmero de experiencias
tanto en el ámbito nacional como
internacional en las cuales se pueden
encontrar ciertos patrones comunes que
constituyen casos exitosos de desarrollo
comunitario incluyente.
5. El desarrollo local, la
descentralización con capacitación
gerencial para el manejo de proyectos y
una mejora sistemática de las
estructuras administrativas seccionales
junto con la regionalización territorial
podría ser una contribución para el
desarrollo equitativo, integral y
ordenado del país.
6. El mejoramiento de los niveles de
calificación profesional, que incluya la
enseñanza de idiomas extranjeros para
favorecer el asentamiento de la
inversión extranjera, tal el caso de la
industria turística, un activo
intercambio de experiencias; la
utilización racional de la capacidad
instalada, una generosa dotación de
becas e intercambios de pasantías,
contribuirán de manera decisiva a la
superación de las metas mínimas en
materia de competitividad en este
ámbito.
7. Es menester estudiar para su
posterior creación de un fondo
anticrisis o de emergencia social, que
tendría como objetivo el garantizar la
sostenibilidad de la inversión social y
de los proyectos sociales en curso,
especialmente en materia de nutrición
para las madres embarazadas y sus hijos;
atención de salud y educación,
saneamiento ambiental, etc., en
episodios de crisis financieras,
comerciales o monetarias provocadas por
causas endógenas o exógenas.
8. Fondo de reconversión. Es un hecho
que la firma del Tratado de Libre
Comercio con los Estados Unidos de
Norteamérica brindará beneficios tanto a
los productores como a los consumidores.
9. Sin embargo, se advierte también el
riesgo que pueden correr determinados
sectores y subsectores vinculados
especialmente con la producción agraria,
la agro y la pequeña industria ( pyme´s,
etc ).
10. Por ello, es indispensable elaborar
una propuesta y una estrategia para
hacer frente al impacto del TLC, el ALCA
y la profundización de la zona de libre
comercio entre la CAN y el Mercosur,
para la formación de un fondo de
reconversión productiva, así como
también consagrar en los convenios
respectivos, cláusulas de salvaguardia,
superación de las barreras
pararancelarias y eficientes mecanismos
de solución de controversias.
11. Tales propuestas y estrategias y el
correspondiente fondo de reconversión
productiva -teniendo siempre presentes
las agudas asimetrías existentes dentro
de la Comunidad Andina y entre ésta con
los Estados Unidos- se vinculan con la
búsqueda y obtención de recursos
reembolsables y no reembolsables para la
reconversión y proyectos específicos
para mejora sustancial de la
competitividad y la productividad.
Estos fondos deben servir para la
reestructuraciòn y fortalecimiento
institucional en el ámbito de la
capacitación profesional en áreas de
interés; la formación de empresas y
microempresas; la dotación de líneas de
crédito productivas con bajas tasas de
interés, el desarrollo e investigación
en centros de educación superior en
líneas de actividad afines con las
ventajas comparativas, con miras a
desarrollar ventajas competitivas de los
países andinos junto con el intercambio
de experiencias exitosas a nivel de la
misma subregión. Sólo a manera de
ejemplo debe citarse la forma de
aprovechar racionalmente la inmensa
biodiversidad que esta posee.
12. En la última década, en los países
andinos se han producido varias
mediciones sobre la pobreza y de la
desigualdad; existen mapas de pobreza
pero poco se ha avanzado en la
comprensión de los mecanismos económicos
y sociales que las generan y producen.
13. Para ello pueden ser útiles los
procesos de redistribución de activos,
porque no se ha investigado lo
suficiente cómo surge el empresario
andino exitoso; cómo surge el proceso de
su legítima riqueza, ni sobre cómo han
surgido otras formas originales de
emprendimiento que generan empleo y
riqueza para grupos y subgrupos
especialmente en el ámbito rural, donde
subyacen las mejores potencialidades de
desarrollo, incluídos la agroindustria y
el ecoturismo.
14. De ahí que sea necesario abrir un
debate genuino alrededor de los procesos
de concentración de activos (por
ejemplo, cómo la tierra o los procesos
redistributivos funcionan y son
operativos).
15. Tanto en el ámbito de la CAN como en
la Comunidad Sudamericana, los líderes
de nuestros países debemos exigir el
cumplimiento del compromiso adoptado en
marzo de 2002 por parte de los países
desarrollados, de realizar un
significativo incremento para la ayuda
del desarrollo; hacer un mejor uso de
los recursos existentes y en el avance
de las agendas y reuniones del Banco
Mundial y del FMI en orden a examinar
más detenidamente la propuesta del Reino
Unido a fin de crear una facilidad
financiera internacional para levantar
fondos para el desarrollo destinados a
reducir a la mitad la pobreza, la
mortalidad infantil y asegurar educación
para todos.
He querido compartir estas reflexiones
con ustedes y aportar de esta manera a
la interesante discusión originada en
Quito, durante la memorable XV Cumbre
Presidencial Andina, de julio de este
año y ahora proseguir con este rico
diálogo en la ciudad del Cusco, cuna
misma de la cultura andina y a cuyo
pueblo rindo desde aquí mi más reverente
homenaje.
Muchas gracias