Palabras de Bienvenida del Dr. Alfredo Fuentes Hernández, Secretario General (E) de la Comunidad Andina, con ocasión del Seminario “Perú y Chile: oportunidades en Asia Pacífico”

Lima, 23 de agosto de 2006

Quiero, en primer lugar, darles la más cordial bienvenida a esta casa de la integración andina que es la casa de todos ustedes. Para la Secretaría General es especialmente grato acoger este interesante Seminario “Perú y Chile: oportunidades en la región Asia Pacífico”, organizado por el Instituto de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Católica del Perú, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú y la Embajada de Chile en el Perú.

Es un alto honor, igualmente, recibir a tan ilustres visitantes: nuestro querido amigo, distinguidísimo embajador y ex colega el Canciller del Perú José Antonio García Belaúnde y al excelentísimo señor Canciller de Chile, Embajador Alejandro Foxley. Chile fue, todos ustedes lo saben, uno de los principales impulsores y uno de los miembros fundadores del Grupo Andino, constituido en 1969 para promover el desarrollo armónico y equilibrado de sus Países Miembros en condiciones de equidad y para disminuir las diferencias de desarrollo existentes, procurando un mejoramiento del nivel de vida de sus habitantes.

A pesar de que en 1976 Chile decidió separarse del Grupo Andino —convertido desde 1997 en la actual Comunidad Andina- siempre se han mantenido lazos estrechos entre los países miembros de la CAN y esa Nación hermana, lazos que han venido plasmándose, entre otros, en Acuerdos de Complementación Económica, inicialmente con énfasis en la liberalización del comercio de bienes, y ahora en proceso de ampliación y perfeccionamiento, al extenderse a campos como los servicios y la promoción y protección recíproca de las inversiones.

Un ejemplo importante de la nueva etapa que vivimos de profundización de las relaciones con Chile, es la firma el día de ayer por parte de los Cancilleres de Perú y Chile de una ampliación de ACE entre ambos países. Se ha destacado que esta ampliación no solo tiene un sentido estratégico binacional para la zona comercial Asia — Pacífico de la que hacen parte ambas economías, sino que permitirá consolidar y superar el nivel de apertura de inversiones entre las partes y facilitar el acceso en campos tales como la prestación de servicios transfronterizos a través de las disciplinas de trato nacional, nación más favorecida, no obligación de presencia local y no imposición de restricciones cuantitativas.

En estos 37 años de integración, la Comunidad Andina ha progresado de manera significativa en el logro de las metas establecidas en el Acuerdo de Cartagena, alcanzando algunas de ellas como la plena zona de libre comercio, una unión aduanera parcial con bajas protecciones, la liberalización de servicios con reglas generales y sectoriales, la facilitación del movimiento de personas y localización de inversiones, y el desarrollo de un sólido sistema de solución de controversias que otorga seguridad jurídica al ordenamiento andino. En los últimos años la agenda andina se ha venido enriqueciendo con temas como la agenda social, la integración física y energética, la estrategia ambiental, el desarrollo de una sólida institucionalidad democrática, acciones en pro de la seguridad externa común, y el despliegue de una política exterior común que nos permitirá avanzar en negociaciones con la Unión Europea y unir esfuerzos en la construcción de la Comunidad Sudamericana de Naciones.

En el anterior contexto se ha generado una notable dinámica del comercio manufacturero entre los Países Miembros, que superó los US$ 9,072 millones de dólares en 2005. Pese al retiro de Venezuela se logró suscribir este mes un acuerdo con dicho país que permitirá mantener las ventajas recibidas y otorgadas en la zona de libre comercio.

Nuestra relación comercial con Chile también ha sido significativa y creciente. En los últimos 4 años casi se triplicaron las exportaciones andinas a este país, acercándose a los US$ 1560 millones en 2005, lo que se explica por el significativo dinamismo de las exportaciones peruanas y colombianas, aunque todos los andinos registran crecimientos importantes. Entre los países andinos, Perú es el principal comprador de productos chilenos. Le siguen en importancia Colombia, Ecuador y Bolivia.

Estimados amigos:

El presente seminario coincide con un momento trascendental en la vida de nuestras naciones ya que, en el marco del proceso de globalización que caracteriza las relaciones internacionales contemporáneas, los países andinos y Chile nos encontramos en la búsqueda de un mayor y mejor acceso a los diferentes mercados y, al mismo tiempo, intentamos encontrar la forma más adecuada de trabajar conjuntamente para obtener los mejores resultados de este proceso.

Cobra por ello especial relevancia la invitación que, a través de una Nota oficial, hicieran recientemente los Jefes de Estado de los Países Miembros de la Comunidad Andina a la Presidenta de Chile, Señora Michelle Bachelet, a fin de que se incorpore como Miembro Asociado a la Comunidad Andina. “La participación de Chile como Miembro Asociado de la CAN — señalan los presidentes andinos en su Nota- fortalecerá significativamente los esfuerzos en los que nos hallamos comprometidos para profundizar la integración en el ámbito de la subregión, así como alcanzar una efectiva convergencia con el MERCOSUR, con miras a la consolidación de la Comunidad Sudamericana de Naciones”.

La próxima reincorporación de Chile a la CAN como País Miembro Asociado nos permitirá estrechar aún más los lazos ya existentes a fin de integrar más nuestras economías, nuestras comunidades académicas y empresariales, nuestras sociedades en general y, sobre todo, nuestros sistemas democráticos, todo ello en beneficio del desarrollo y la mejor inserción externa de esa vasta subregión que compartimos.

El presente seminario no podía por ello realizarse en momento más oportuno. Estoy seguro de que será un provechoso espacio de reflexión sobre los retos y las oportunidades que Chile, Perú y los demás países andinos pueden y deben aprovechar sumando esfuerzos y fortalezas para un mayor bienestar social.

La presencia de la delegación de Chile en esta sala, junto con tan distinguidos empresarios, académicos y funcionarios, evoca gratamente los tesoneros esfuerzos y el liderazgo de ilustres chilenos como Don Eduardo Frei Montalva, Gabriel Valdez, Salvador Lluch Soler y Juan Somavía Altamirano quienes, junto con otros connotados ciudadanos andinos fundaron e impulsaron la integración subregional convencidos de su relevancia para el desarrollo equilibrado y armónico de nuestros países. Los resultados alcanzados muestran que no trabajaron en vano. Hoy, aunque nuestras economías y sociedades hayan cambiado bastante en los últimos 37 años, las aspiraciones y la necesidad de la integración no han variado y siguen siendo una justa aspiración de nuestros pueblos, a los que no vamos a defraudar con esta nueva alianza que ya estamos construyendo entre Chile y la Comunidad Andina y sus Países Miembros.

Muchas gracias.