|
Palabras
de bienvenida del Secretario General de
la Comunidad Andina, Guillermo Fernández
de Soto, con ocasión del Seminario
“Transparencia y Acceso a la Información
en Poder de los
Gobiernos
Locales”
Lima, 4 de
octubre de 2002
No sé, de
veras, si darles propiamente la
bienvenida esta mañana. Y es que ésta es
su casa.
Estamos
acostumbrados, quizá mal acostumbrados,
a ver la integración como “algo” que
hacen los gobiernos, pero muy a menudo
la integración ha sido hecha primero por
las sociedades --por los comerciantes,
por los empresarios, por los
escritores—que por los gobiernos.
Y en las
sociedades, la prensa ocupa un papel
especialísimo. Lo ocupó siempre en
nuestras sociedades.
Antes de
existir, nuestras repúblicas fueron
sueños de prensa. Sería difícil decir
que nacieron primero, si nuestras
banderas o nuestras gacetas.
Cuando el
gran prócer venezolano Francisco de
Miranda se embarcaba en Londres para la
primera gran insurrección
latinoamericana, casi se preocupó más de
traer una imprenta que las armas, para
poder imprimir en ella la “Carta a los
españoles americanos” del peruano
Vizcardo y Guzmán.
De modo
que la prensa ha estado presente siempre
en el centro de nuestros problemas y
nuestras oportunidades.
Por otro
lado, el título que preside la reunión
de hoy, no puede ser más acertado ni
actual: “Transparencia”. Sin ella no
existe verdaderamente democracia. Pero
tampoco existe, probablemente,
desarrollo económico. A partir de 1997,
con la crisis asiática, vimos que una de
las causas de ésta, fue que algunos de
los países de esa zona no tuvieron
transparencia en la información. Los
mercados estaban a ciegas.
De modo
que el tema que los reúne no es
retórico; es crucial para nuestros
países.
Me es muy
grato, además, que este tema de la
transparencia y acceso a la información,
esté relacionado en este evento con los
municipios.
Si la
prensa independiente fue anterior a
nuestras repúblicas, podríamos decir
algo similar de los municipios. Antes
que realidades, nuestras repúblicas
fueron el sueño fervoroso de los
cabildos. Y en esa vida municipal,
cercana a la gente, reside gran parte de
la vitalidad y creatividad que pueden
tener en el futuro más cercano nuestros
países.
Por todas
estas razones, me es especialmente grato
darles la bienvenida esta mañana
Muchas
gracias.
|