Es motivo de
complacencia, en mi nombre y en el de la
Mesa Directiva del Parlamento Andino,
poder compartir hoy este importantísimo
evento auspiciado por la Secretaría
General de la Comunidad Andina con el
apoyo de la Unión Europea, orientado,
fundamentalmente, a la capacitación y a
la formación de un concepto integral del
Sistema Andino de Integración para los
parlamentarios andinos recién elegidos
en la hermana República Bolivariana de
Venezuela, para los parlamentarios que
hoy mantienen su mandato y para los
candidatos que, en la hermana República
del Perú, van a presentarse en la
próxima elección de parlamentarios
andinos.
Este es el inicio de
una nueva etapa del Parlamento Andino
como órgano fundamental de la democracia
en la región. Hemos culminado, a mi modo
de ver a partir de hoy, una etapa con
luces y sombras en el Sistema Andino de
Integración y, concretamente, en lo que
tiene que ver con el quehacer
democrático y parlamentario de nuestro
Parlamento. A pesar de ello, vale la
pena destacar la continuidad, el
entusiasmo y el sentido de pertenencia
de los anteriores parlamentarios y de
los actuales por posicionar a nuestra
institución como el verdadero órgano por
excelencia de la democracia de nuestra
región andina.
A partir de ahora,
señor embajador Allan Wagner, se inicia
una etapa de cooperación, de compromiso,
del Parlamento Andino con los demás
órganos del sistema, una etapa de
cooperación y de compromiso donde la
Secretaría General de la Comunidad
Andina, con usted a la cabeza, va a
jugar un papel muy importante. Y lo
quiero decir hoy que venimos con la
mejor intención de ser aliados
constructivos, generadores de
empoderamiento, de conocimiento y
entusiasmo frente a la importancia que
tiene nuestro Sistema Andino de
Integración. Va a encontrar desde esta
presidencia, señor embajador Wagner, no
un contradictor sino un aliado y un
amigo que quiere a través de los lazos
fraternales de la cooperación, de la
capacitación y del entendimiento de un
diálogo fraterno, cuyo único objetivo es
el fortalecimiento del Sistema Andino de
Integración, el mejor instrumento para
esta nueva etapa, que juntos esperamos
construir para bien del Sistema Andino
de Integración y, sobre todo, para la
consolidación definitiva del Parlamento
Andino como órgano por excelencia de la
democracia de la región.
Y digo yo que ésta es
una nueva etapa porque, con gran
alegría, podemos registrar en este año
electoral, la consolidación de uno de
los mandatos básicos de nuestro tratado
constitutivo: el cumplimiento de las
elecciones directas en Venezuela,
Ecuador y, en este abril próximo, en
Perú y próximamente Colombia con la
aprobación del proyecto de ley de
elecciones directas, fortaleciendo el
espacio democrático del Parlamento
Andino lo que le dará la legitimidad
fundamental que requiere tan importante
organismo.
A partir de este
momento, de la consolidación de las
elecciones directas que legitiman y dan
la investidura democrática total a los
elegidos de manera directa, iniciaremos
una visión nueva de futuro, una visión
donde cada vez más vamos a ir
construyendo, avanzando y fortaleciendo
el papel del Parlamento Andino, hasta
llegar a uno de los sueños fundamentales
y de los objetivos y logros que harán
del Parlamento Andino una institución
fuerte dentro del Sistema Andino de
Integración: la co-legislación. Es
cierto que hoy nuestro papel dentro del
Sistema Andino de Integración no es el
que todos quisiéramos que fuera, el
participativo, el de debate crítico
constructivo, frente a las directrices
del Consejo Presidencial Andino, o de
las mismas decisiones que a través del
Consejo de Cancilleres o de la Comisión
de la CAN se hace como derrotero
fundamental del Sistema Andino de
Integración.
Pero hay que
reconocer que, a pesar de esta
debilidad, hemos caminado y hemos venido
construyendo un camino que le falta,
pero que se ha construido con seguridad
y certeza. Por eso la importancia de
este encuentro que da inicio a un nuevo
ciclo de capacitación y de
fortalecimiento de relaciones entre los
diferentes órganos del Sistema Andino de
Integración, reconociendo en la
Secretaría General un instrumento
fundamental de entendimiento y de enlace
con el Poder Ejecutivo investido en el
Consejo Presidencial Andino.
Con este encuentro
queremos hoy demostrar nuestra visión
positiva y alentadora de un futuro que,
a pesar de estar hoy con grandes
amenazas de crisis, presenta también
unas oportunidades importantísimas de
retos y de soluciones a las mismas. Para
nadie es un secreto que la situación
política interna de nuestros países hoy
nos pone desafíos importantes; que las
firmas o negociaciones que hoy están en
marcha de los tratados bilaterales entre
países miembros de la CAN, ha generado a
países hermanos o miembros de la misma,
incertidumbres y grandes expectativas. Y
para nosotros, que representamos la
democracia y la voz de nuestros pueblos,
nos genera también grandes
responsabilidades y retos que tienen que
ver fundamentalmente con el objetivo de
fortalecer la Comunidad antes de
debilitarla y, de pronto, de pensar en
su disolución.
Vengo hoy, con el
mejor espíritu, como lo he tenido desde
hace 12 años, convencido de que la
integración andina es la base
fundamental del sueño de Bolívar, de la
construcción en el entendimiento de la
Comunidad Suramericana de Naciones y de
la construcción en el entendimiento de
la integración Latinoamericana
verdadera, nacida desde la propia raíz
de los países latinoamericanos sin
ningún tipo de otras intervenciones ni
interferencias, Por eso, creo en el
fortalecimiento institucional del
Parlamento Andino como tal. Creo en esta
nueva etapa donde el diálogo, el debate
de altura y el respeto con tolerancia
por las circunstancias políticas que
viven cada uno de nuestros países, tiene
que ser el instrumento fundamental de la
nueva visión y de la nueva imagen
institucional que el Parlamento Andino
va a dar hacia el exterior a nuestra
comunidad y a nuestros órganos.
Vamos a fortalecer,
con la llegada de los Parlamentarios
elegidos directamente, las reuniones
permanentes del Parlamento como tal y
hoy quiero anunciarles a los señores
vicepresidentes y a los parlamentarios
andinos que voy a proponer, en una
asamblea extraordinaria a realizarse en
fecha próxima, una reforma al reglamento
conforme a la cual el Parlamento Andino
tenga dos períodos básicos de reunión,
uno que irá de marzo a junio y otro que
irá de julio a diciembre, donde cada
mes, la última semana de ese período,
habrá reuniones permanentes de comisión
y plenarias.
Vamos a
institucionalizarlos, como ustedes lo
han querido, como lo pide la Comunidad
Andina y nuestros pueblos como un
verdadero parlamento deliberante
proactivo y generador de ideas positivas
y de fortalezas al sistema Andino de
Integración. Sé que esa primera etapa
como todo en la vida cuando se inicia va
tener dificultades, seguramente va tener
enemigos, pero siempre me he
caracterizado por ser un hombre de
afectos y un ave de tormentas. Me gusta
más volar con nubarrones que con cielo
despejado.
Por eso, señor
Embajador Allan Wagner y señor
representante de la Unión Europea,
aspiro tenerlos a ustedes como nuestros
mejores aliados para construir a partir
de hoy un escenario amplio de
capacitación, de debate y de intercambio
de ideas que logre fundamentalmente
fortalecer la institucionalidad del
Parlamento Andino como órgano político y
de seguimiento al Sistema de
Integración.
Parlamento Andino no
hay sino uno solo: por eso la
institucionalidad del Parlamento se va a
fortalecer a través de las reuniones
permanentes y va a hacer que las
delegaciones nacionales tengan la
oportunidad, en ese escenario de
continuidad, de reunirse a debatir los
temas que se van a llevar al plenario y,
sobre todo, que tengan la oportunidad de
demostrarle a los pueblos que los han
elegido que los parlamentarios no son
una posición de burocracia sino una
necesidad de la nueva democracia de la
integración de nuestra región, y para
que ustedes tengan la oportunidad de
rendirle cuentas a sus pueblos que los
han elegido y de demostrarles que la
elección de ustedes sí se justifica y
que no es simplemente, como algunos
críticos lo han dicho de manera injusta,
una especie de cuarto de al lado a donde
se van enviando a las figuras o aquellas
personas que son contradictores o
rivales fuertes para dejar el espacio
limpio a la democracia interna.
Yo quiero registrar
hoy, señor embajador, cómo la calidad de
los diputados o parlamentarios andinos
brilla: señores ex presidentes de la
República, como el caso de nuestro
querido amigo Dr. Blasco Peñaherrera; de
Luis Alva Castro, ex ministro de Estado,
o como el caso de nuestro nuevo
compañero Héctor Navarro y de las ex
ministras de Estado, como Juanita
Vallejo. Fogosos parlamentarios que han
visto al Parlamento Andino una
posibilidad nueva y amplia de defender
las democracias.
Quiero destacar
también la importancia del caso peruano
que coloca hoy en el mejor de los
niveles la elección del Parlamento
Andino. Tenemos a las mejores mujeres y
a los mejores hombres de la política de
nuestra región que quieren prestarle un
servicio a la consolidación de la
integración, como mecanismo de solución
-no solamente al fortalecimiento de la
democracia- sino al nivel de pobreza y
de subdesarrollo de nuestros pueblos.
La integración
Suramericana no puede ser una realidad
sino como parte del fortalecimiento de
la integración andina. La integración
Suramericana no puede ser un proyecto
individual de países; por el contrario,
tiene que ser el entendimiento de dos
bloques y de dos regiones hermanas que
se complementan y que en la
complementación, en la unión, se
fortalecen. La Comunidad Andina y el
MERCOSUR, que unidos han constituido la
Comunidad Suramericana de Naciones y
aquí quiero resaltar y felicitar el
trabajo, señor embajador, su trabajo en
la construcción de una nueva entidad de
la integración subregional.
Yo tengo que
registrar con preocupación, pero también
con alegría, cuando algunas voces muy
importantes del Continente y de la
comunidad han hablado del peligro de la
fractura de la Comunidad Andina; sin
embargo hoy tengo que decirles que no
puede estar en peligro si su comercio
intraregional, alcanza los 9 mil
millones de dólares, de los cuales, el
80% es de productos manufacturados y el
50% de esos productos manufacturados son
productos manufacturados de alto valor
agregado.¿Qué quiero significar con
esto? que el crecimiento de la economía
y la riqueza de los pueblos se genera a
través del componente agregado autóctono
y que ese nivel de comercio no puede en
un momento determinado acabarse por una
decisión política.
Yo insto a que haya
voluntad política y a que luchemos por
el sueño bolivariano. Hay dificultades,
por supuesto, pero con el diálogo franco
y el entendimiento las vamos a superar.
De manera que invito a los
parlamentarios andinos a sumarse a este
llamado, quienes por supuesto
representan o a un partido o a varios
partidos, o unas visiones propias o
individuales de ver los desarrollos de
los países, pero que cuando van al
Parlamento Andino representan a una sola
nación y, por qué no decirlo,
representan también a una sola
comunidad, a la patria bolivariana de
los pueblos andinos, que tienen una
misma cultura, un mismo libertador y una
misma vocación.
Hoy en día en el
mundo, señor embajador y usted mismo lo
ha dicho -comparto su mismo criterio
social demócrata-, nuestros países están
pasando de la etapa de la economía y del
concepto del desarrollo del poder basado
en la economía, a lo que es la política
de lo social. Los compromete un solo
objetivo: la lucha contra la pobreza de
nuestros pueblos. Y esa lucha contra la
pobreza es la misma para los social
demócratas, para los demócratas
cristianos, para los socialistas, para
todos, porque la pobreza es la misma y
es una sola. La importancia de que la
lucha sea la misma está en el enfoque y
en la visión común que cada uno de
nosotros le demos, y para eso está
entonces el parlamento Andino como
escenario de la democracia por
excelencia.
Acojo, señor
embajador Wagner, su visión política de
este nuevo concepto de la integración,
del fortalecimiento de nuestras
democracias, la lucha contra la pobreza,
el respeto de los derechos humanos, la
defensa por nuestra biodiversidad, la
conservación del medio ambiente. Y a
pesar de la expectativa que se nos
presenta con las elecciones, en cada uno
de nuestros países y las luchas
democráticas que con visiones propias
los partidos tienen internamente, yo soy
optimista que en la medida que
antepongamos las lucha partidarias en
una visión mucho más enaltecedora de la
reivindicación del ser humano, de la
lucha por generar una calidad de vida
sobre todo en un elemento odioso que hay
que erradicar: la exclusión social. En
esa medida, yo creo que habremos
cumplido una gran tarea y que todos los
partidos y todas las visiones políticas
ideológicas propias de ellos serán mucho
más grandes y enaltecerán la visión
integradora del libertador.
Mil gracias,
embajador, por esta oportunidad. Espero
que a partir de hoy tengamos la
oportunidad de trabajar por el
fortalecimiento del Parlamento Andino y
la integración, con entusiasmo, con
respeto, con tolerancia, pero,
sobretodo, con una mente abierta y con
un compromiso, el mismo de Bolívar: La
integración andina y la integración
Latinoamericana en una sola patria
futura.
Muchas gracias.
* Versión transcrita