Palabras del Dr. Luis Hernando Duque García, Presidente del Parlamento Andino, con ocasión de la inauguración del Taller sobre Integración para Parlamentarios de los Países Andinos *

Lima, 6 de febrero de 2006

Es motivo de complacencia, en mi nombre y en el de la Mesa Directiva del Parlamento Andino, poder compartir hoy este importantísimo evento auspiciado por la Secretaría General de la Comunidad Andina con el apoyo de la Unión Europea, orientado, fundamentalmente, a la capacitación y a la formación de un concepto integral del Sistema Andino de Integración para los parlamentarios andinos recién elegidos en la hermana República Bolivariana de Venezuela, para los parlamentarios que hoy mantienen su mandato y para los candidatos que, en la hermana República del Perú, van a presentarse en la próxima elección de parlamentarios andinos.

Este es el inicio de una nueva etapa del Parlamento Andino como órgano fundamental de la democracia en la región. Hemos culminado, a mi modo de ver a partir de hoy, una etapa con luces y sombras en el Sistema Andino de Integración y, concretamente, en lo que tiene que ver con el quehacer democrático y parlamentario de nuestro Parlamento. A pesar de ello, vale la pena destacar la continuidad, el entusiasmo y el sentido de pertenencia de los anteriores parlamentarios y de los actuales por posicionar a nuestra institución como el verdadero órgano por excelencia de la democracia de nuestra región andina.

A partir de ahora, señor embajador Allan Wagner, se inicia una etapa de cooperación, de compromiso, del Parlamento Andino con los demás órganos del sistema, una etapa de cooperación y de compromiso donde la Secretaría General de la Comunidad Andina, con usted a la cabeza, va a jugar un papel muy importante. Y lo quiero decir hoy que venimos con la mejor intención de ser aliados constructivos, generadores de empoderamiento, de conocimiento y entusiasmo frente a la importancia que tiene nuestro Sistema Andino de Integración. Va a encontrar desde esta presidencia, señor embajador Wagner, no un contradictor sino un aliado y un amigo que quiere a través de los lazos fraternales de la cooperación, de la capacitación y del entendimiento de un diálogo fraterno, cuyo único objetivo es el fortalecimiento del Sistema Andino de Integración, el mejor instrumento para esta nueva etapa, que juntos esperamos construir para bien del Sistema Andino de Integración y, sobre todo, para la consolidación definitiva del Parlamento Andino como órgano por excelencia de la democracia de la región.

Y digo yo que ésta es una nueva etapa porque, con gran alegría, podemos registrar en este año electoral, la consolidación de uno de los mandatos básicos de nuestro tratado constitutivo: el cumplimiento de las elecciones directas en Venezuela, Ecuador y, en este abril próximo, en Perú y próximamente Colombia con la aprobación del proyecto de ley de elecciones directas, fortaleciendo el espacio democrático del Parlamento Andino lo que le dará la legitimidad fundamental que requiere tan importante organismo.

A partir de este momento, de la consolidación de las elecciones directas que legitiman y dan la investidura democrática total a los elegidos de manera directa, iniciaremos una visión nueva de futuro, una visión donde cada vez más vamos a ir construyendo, avanzando y fortaleciendo el papel del Parlamento Andino, hasta llegar a uno de los sueños fundamentales y de los objetivos y logros que harán del Parlamento Andino una institución fuerte dentro del Sistema Andino de Integración: la co-legislación. Es cierto que hoy nuestro papel dentro del Sistema Andino de Integración no es el que todos quisiéramos que fuera, el participativo, el de debate crítico constructivo, frente a las directrices del Consejo Presidencial Andino, o de las mismas decisiones que a través del Consejo de Cancilleres o de la Comisión de la CAN se hace como derrotero fundamental del Sistema Andino de Integración.

Pero hay que reconocer que, a pesar de esta debilidad, hemos caminado y hemos venido construyendo un camino que le falta, pero que se ha construido con seguridad y certeza. Por eso la importancia de este encuentro que da inicio a un nuevo ciclo de capacitación y de fortalecimiento de relaciones entre los diferentes órganos del Sistema Andino de Integración, reconociendo en la Secretaría General un instrumento fundamental de entendimiento y de enlace con el Poder Ejecutivo investido en el Consejo Presidencial Andino.

Con este encuentro queremos hoy demostrar nuestra visión positiva y alentadora de un futuro que, a pesar de estar hoy con grandes amenazas de crisis, presenta también unas oportunidades importantísimas de retos y de soluciones a las mismas. Para nadie es un secreto que la situación política interna de nuestros países hoy nos pone desafíos importantes; que las firmas o negociaciones que hoy están en marcha de los tratados bilaterales entre países miembros de la CAN, ha generado a países hermanos o miembros de la misma, incertidumbres y grandes expectativas. Y para nosotros, que representamos la democracia y la voz de nuestros pueblos, nos genera también grandes responsabilidades y retos que tienen que ver fundamentalmente con el objetivo de fortalecer la Comunidad antes de debilitarla y, de pronto, de pensar en su disolución.

Vengo hoy, con el mejor espíritu, como lo he tenido desde hace 12 años, convencido de que la integración andina es la base fundamental del sueño de Bolívar, de la construcción en el entendimiento de la Comunidad Suramericana de Naciones y de la construcción en el entendimiento de la integración Latinoamericana verdadera, nacida desde la propia raíz de los países latinoamericanos sin ningún tipo de otras intervenciones ni interferencias, Por eso, creo en el fortalecimiento institucional del Parlamento Andino como tal. Creo en esta nueva etapa donde el diálogo, el debate de altura y el respeto con tolerancia por las circunstancias políticas que viven cada uno de nuestros países, tiene que ser el instrumento fundamental de la nueva visión y de la nueva imagen institucional que el Parlamento Andino va a dar hacia el exterior a nuestra comunidad y a nuestros órganos.

Vamos a fortalecer, con la llegada de los Parlamentarios elegidos directamente, las reuniones permanentes del Parlamento como tal y hoy quiero anunciarles a los señores vicepresidentes y a los parlamentarios andinos que voy a proponer, en una asamblea extraordinaria a realizarse en fecha próxima, una reforma al reglamento conforme a la cual el Parlamento Andino tenga dos períodos básicos de reunión, uno que irá de marzo a junio y otro que irá de julio a diciembre, donde cada mes, la última semana de ese período, habrá reuniones permanentes de comisión y plenarias.

Vamos a institucionalizarlos, como ustedes lo han querido, como lo pide la Comunidad Andina y nuestros pueblos como un verdadero parlamento deliberante proactivo y generador de ideas positivas y de fortalezas al sistema Andino de Integración. Sé que esa primera etapa como todo en la vida cuando se inicia va tener dificultades, seguramente va tener enemigos, pero siempre me he caracterizado por ser un hombre de afectos y un ave de tormentas. Me gusta más volar con nubarrones que con cielo despejado.

Por eso, señor Embajador Allan Wagner y señor representante de la Unión Europea, aspiro tenerlos a ustedes como nuestros mejores aliados para construir a partir de hoy un escenario amplio de capacitación, de debate y de intercambio de ideas que logre fundamentalmente fortalecer la institucionalidad del Parlamento Andino como órgano político y de seguimiento al Sistema de Integración.

Parlamento Andino no hay sino uno solo: por eso la institucionalidad del Parlamento se va a fortalecer a través de las reuniones permanentes y va a hacer que las delegaciones nacionales tengan la oportunidad, en ese escenario de continuidad, de reunirse a debatir los temas que se van a llevar al plenario y, sobre todo, que tengan la oportunidad de demostrarle a los pueblos que los han elegido que los parlamentarios no son una posición de burocracia sino una necesidad de la nueva democracia de la integración de nuestra región, y para que ustedes tengan la oportunidad de rendirle cuentas a sus pueblos que los han elegido y de demostrarles que la elección de ustedes sí se justifica y que no es simplemente, como algunos críticos lo han dicho de manera injusta, una especie de cuarto de al lado a donde se van enviando a las figuras o aquellas personas que son contradictores o rivales fuertes para dejar el espacio limpio a la democracia interna.

Yo quiero registrar hoy, señor embajador, cómo la calidad de los diputados o parlamentarios andinos brilla: señores ex presidentes de la República, como el caso de nuestro querido amigo Dr. Blasco Peñaherrera; de Luis Alva Castro, ex ministro de Estado, o como el caso de nuestro nuevo compañero Héctor Navarro y de las ex ministras de Estado, como Juanita Vallejo. Fogosos parlamentarios que han visto al Parlamento Andino una posibilidad nueva y amplia de defender las democracias.

Quiero destacar también la importancia del caso peruano que coloca hoy en el mejor de los niveles la elección del Parlamento Andino. Tenemos a las mejores mujeres y a los mejores hombres de la política de nuestra región que quieren prestarle un servicio a la consolidación de la integración, como mecanismo de solución -no solamente al fortalecimiento de la democracia- sino al nivel de pobreza y de subdesarrollo de nuestros pueblos.

La integración Suramericana no puede ser una realidad sino como parte del fortalecimiento de la integración andina. La integración Suramericana no puede ser un proyecto individual de países; por el contrario, tiene que ser el entendimiento de dos bloques y de dos regiones hermanas que se complementan y que en la complementación, en la unión, se fortalecen. La Comunidad Andina y el MERCOSUR, que unidos han constituido la Comunidad Suramericana de Naciones y aquí quiero resaltar y felicitar el trabajo, señor embajador, su trabajo en la construcción de una nueva entidad de la integración subregional.

Yo tengo que registrar con preocupación, pero también con alegría, cuando algunas voces muy importantes del Continente y de la comunidad han hablado del peligro de la fractura de la Comunidad Andina; sin embargo hoy tengo que decirles que no puede estar en peligro si su comercio intraregional, alcanza los 9 mil millones de dólares, de los cuales, el 80% es de productos manufacturados y el 50% de esos productos manufacturados son productos manufacturados de alto valor agregado.¿Qué quiero significar con esto? que el crecimiento de la economía y la riqueza de los pueblos se genera a través del componente agregado autóctono y que ese nivel de comercio no puede en un momento determinado acabarse por una decisión política.

Yo insto a que haya voluntad política y a que luchemos por el sueño bolivariano. Hay dificultades, por supuesto, pero con el diálogo franco y el entendimiento las vamos a superar. De manera que invito a los parlamentarios andinos a sumarse a este llamado, quienes por supuesto representan o a un partido o a varios partidos, o unas visiones propias o individuales de ver los desarrollos de los países, pero que cuando van al Parlamento Andino representan a una sola nación y, por qué no decirlo, representan también a una sola comunidad, a la patria bolivariana de los pueblos andinos, que tienen una misma cultura, un mismo libertador y una misma vocación.

Hoy en día en el mundo, señor embajador y usted mismo lo ha dicho -comparto su mismo criterio social demócrata-, nuestros países están pasando de la etapa de la economía y del concepto del desarrollo del poder basado en la economía, a lo que es la política de lo social. Los compromete un solo objetivo: la lucha contra la pobreza de nuestros pueblos. Y esa lucha contra la pobreza es la misma para los social demócratas, para los demócratas cristianos, para los socialistas, para todos, porque la pobreza es la misma y es una sola. La importancia de que la lucha sea la misma está en el enfoque y en la visión común que cada uno de nosotros le demos, y para eso está entonces el parlamento Andino como escenario de la democracia por excelencia.

Acojo, señor embajador Wagner, su visión política de este nuevo concepto de la integración, del fortalecimiento de nuestras democracias, la lucha contra la pobreza, el respeto de los derechos humanos, la defensa por nuestra biodiversidad, la conservación del medio ambiente. Y a pesar de la expectativa que se nos presenta con las elecciones, en cada uno de nuestros países y las luchas democráticas que con visiones propias los partidos tienen internamente, yo soy optimista que en la medida que antepongamos las lucha partidarias en una visión mucho más enaltecedora de la reivindicación del ser humano, de la lucha por generar una calidad de vida sobre todo en un elemento odioso que hay que erradicar: la exclusión social. En esa medida, yo creo que habremos cumplido una gran tarea y que todos los partidos y todas las visiones políticas ideológicas propias de ellos serán mucho más grandes y enaltecerán la visión integradora del libertador.

Mil gracias, embajador, por esta oportunidad. Espero que a partir de hoy tengamos la oportunidad de trabajar por el fortalecimiento del Parlamento Andino y la integración, con entusiasmo, con respeto, con tolerancia, pero, sobretodo, con una mente abierta y con un compromiso, el mismo de Bolívar: La integración andina y la integración Latinoamericana en una sola patria futura.

Muchas gracias.

* Versión transcrita