Señores Presidentes, Señoras Primeras
Damas, Distinguidas Autoridades, Señoras
y Señores.
Quiero expresar en nombre del pueblo
del Ecuador, mi saludo a Cartagena,
Colombia.
Son 30 años de
vigencia del Pacto Andino y en esos
treinta años como ha sido recogido en
las intervenciones que se han producido
hemos avanzado mucho.
Decía Sebastián
Alegrett, que el haber constituido un
Tribunal de Justicia que está operando,
que el haber avanzado en la búsqueda de
un sistema arancelario común, son dos
logros que no podemos perder de vista,
pero, ¿qué tenemos por delante? ¿Hacia a
donde debemos avanzar?
Primero, en la
necesidad de pensar en un manejo
macroeconómico conjunto de todos
nuestros países. Esta es una gran meta.
No es fácil de alcanzar, pero sin duda
es una meta suficientemente atractiva
como para que caminemos hacia allá.
El momento en que
toda la región pueda tener una economía
estable con decisiones similares, la
idea de una región bien integrada, el
viejo sueño de Bolívar, estará más cerca
de conseguirse.
Debemos pensar en
niveles de inflación bajas, en una
imagen externa fuerte para traer
inversiones hacia nuestros países, en
manejos responsables de las grandes
variables económicas, pero sin duda la
economía es una cara de la medalla.
La otra cara
necesaria es la parte social. Hubo hace
poco en Quito, una reunión del
Parlamento Andino en donde se planteaban
una serie de temas en las que el
Parlamento quería traer a conocimiento
de esta Reunión de Presidentes.
Lo económico trae de
la mano a lo social, no puede haber un
avance social, en salud, en educación,
en infraestructura, en vivienda, en
generación de empleo, si no tenemos
resueltas las variables económicas.
Por eso hay que
trabajar con decisión en la economía
para cosechar con decisión en lo social
y junto con esto lo económico y lo
social también empieza a soñar nuestra
región con la posibilidad de tener en el
futuro una política exterior compartida,
a lo mejor única. Ese es otro sueño que
todavía está muy lejos, porque habrá que
avanzar paso a paso y poco a poco. Pero
que bueno sería tener una región que se
identifique como tal, que se integre
como tal, que se maneje como tal y que
frente a los demás mantenga esas
posiciones comunes.
Creo que treinta años
son tres décadas sobre las cuales se ha
venido reflexionando, sobre las cuales
tenemos que construir el futuro y por
las inmensas oportunidades que nos
ofrece el mundo actual hay un gran
espacio para moverse.
Tenemos sin duda
problemas en nuestros países, todos
nosotros, hemos tenido un año duro, el
99 va a ser un año difícil, ya lo hemos
visto, pero siempre en los momentos
difíciles tenemos dos opciones; o
buscamos las oportunidades que siempre
existen o nos quedamos en las
dificultades y no intentamos un futuro
mejor.
Por el conocimiento
personal que tengo de ustedes Señores
Presidentes, por la vocación de nuestros
países, sin duda estamos llamados a
buscar esas oportunidades, a
reconocerlas y a aprovecharlas.
Y esta reunión sin
duda es una gran ocasión para conseguir
todo eso.
Muchas Gracias