Palabras del Señor Presidente de la República del Ecuador, Dr. Jamil Mahuad, en el acto de inauguración de la XI Cumbre Presidencial Andina

Cartagena de Indias, 26 de mayo de 1999

Señores Presidentes, Señoras Primeras Damas, Distinguidas Autoridades, Señoras y Señores.

Quiero expresar en nombre del pueblo del Ecuador, mi saludo a Cartagena, Colombia.

Son 30 años de vigencia del Pacto Andino y en esos treinta años como ha sido recogido en las intervenciones que se han producido hemos avanzado mucho.

Decía Sebastián Alegrett, que el haber constituido un Tribunal de Justicia que está operando, que el haber avanzado en la búsqueda de un sistema arancelario común, son dos logros que no podemos perder de vista, pero, ¿qué tenemos por delante? ¿Hacia a donde debemos avanzar?

Primero, en la necesidad de pensar en un manejo macroeconómico conjunto de todos nuestros países. Esta es una gran meta. No es fácil de alcanzar, pero sin duda es una meta suficientemente atractiva como para que caminemos hacia allá.

El momento en que toda la región pueda tener una economía estable con decisiones similares, la idea de una región bien integrada, el viejo sueño de Bolívar, estará más cerca de conseguirse.

Debemos pensar en niveles de inflación bajas, en una imagen externa fuerte para traer inversiones hacia nuestros países, en manejos responsables de las grandes variables económicas, pero sin duda la economía es una cara de la medalla.

La otra cara necesaria es la parte social. Hubo hace poco en Quito, una reunión del Parlamento Andino en donde se planteaban una serie de temas en las que el Parlamento quería traer a conocimiento de esta Reunión de Presidentes.

Lo económico trae de la mano a lo social, no puede haber un avance social, en salud, en educación, en infraestructura, en vivienda, en generación de empleo, si no tenemos resueltas las variables económicas.

Por eso hay que trabajar con decisión en la economía para cosechar con decisión en lo social y junto con esto lo económico y lo social también empieza a soñar nuestra región con la posibilidad de tener en el futuro una política exterior compartida, a lo mejor única. Ese es otro sueño que todavía está muy lejos, porque habrá que avanzar paso a paso y poco a poco. Pero que bueno sería tener una región que se identifique como tal, que se integre como tal, que se maneje como tal y que frente a los demás mantenga esas posiciones comunes.

Creo que treinta años son tres décadas sobre las cuales se ha venido reflexionando, sobre las cuales tenemos que construir el futuro y por las inmensas oportunidades que nos ofrece el mundo actual hay un gran espacio para moverse.

Tenemos sin duda problemas en nuestros países, todos nosotros, hemos tenido un año duro, el 99 va a ser un año difícil, ya lo hemos visto, pero siempre en los momentos difíciles tenemos dos opciones; o buscamos las oportunidades que siempre existen o nos quedamos en las dificultades y no intentamos un futuro mejor.

Por el conocimiento personal que tengo de ustedes Señores Presidentes, por la vocación de nuestros países, sin duda estamos llamados a buscar esas oportunidades, a reconocerlas y a aprovecharlas.

Y esta reunión sin duda es una gran ocasión para conseguir todo eso.

Muchas Gracias