Palabras del Primer Vicepresidente de la República de Perú y Ministro de Comercio Exterior y Turismo, Raúl Diez Canseco Terry, en la ceremonia de toma de posesión del Secretario General de la Comunidad Andina

Lima, 19 de setiembre de 2002

Con la ceremonia del día de hoy se inicia, con buenos augurios, el mandato de don Guillermo Fernández de Soto, en momentos cumbres de nuestra Comunidad Andina. Habría que recordar que nuestro distinguido Secretario General viene de haber ocupado unos de los cargos más importantes en el Gobierno democrático de don Andrés Pastrana: ex Canciller de Colombia. Desde este puesto de combate por la democracia, fue un activo participante en la ayuda que recibiéramos en el retorno a nuestra joven e incipiente democracia.

Qué duda puede caber aquí, apreciado señor Secretario General, sobre los importantes momentos que viven las naciones andinas. Habría que pensar primero, que el Perú siempre tuvo una vocación integracionista, que el sueño de Bolívar lo hicimos nuestro desde el comienzo, que los proyectos de la integración, como la Marginal de la Selva, con una visión sin precedentes en el Perú, nos fue acercando a los pueblos andinos. Todavía recordamos aquella visita que el Presidente Belaunde hizo a Venezuela, navegando los ríos Amazonas, Elcasiquiare y entrando por el Orinoco.

Esta tierra de Belaunde, de Haya de La Torre, de Bolognesi, de Grau, le abre las puertas, deseándole una mejor gestión, deseándole un buen norte para todos nosotros. Estamos en un momento cumbre: acabamos de obtener, gracias al trabajo conjunto de Colombia, Ecuador, Bolivia, de Perú, la extensión y la ampliación del Acuerdo de Preferencias Andinas con los EE.UU. Hemos sido, con el Canciller Wagner y antes con el Canciller Diego García Sayán, testigos de excepción de cómo en Washington no había nacionalidades. Los Embajadores -en esa época el Embajador nuestro, Alan Wagner en Washington, con el Dr. Moreno de Colombia, la gente de Bolivia-, todos unidos buscaban la mejor manera de llegar a nuestros pueblos. Es más, luchamos hasta final para incluir a nuestra hermana Venezuela y no lo obtuvimos, pero pensamos que llegará el día que podamos lograr ese anhelo de las naciones.

Pero este reto todavía no termina, apreciado Secretario General, porque estamos en todo este proceso difícil de elegibilidad y, como conejos sacados de un sombrero, siguen apareciendo casos inesperados. Estamos seguros que una vez más, los países andinos, en este caso liderado por ustedes, lograremos pasar a ese lugar. Nuestro presidente Alejandro Toledo logró una hazaña sin precedentes: logró que el Presidente Bush venga al Perú. Pareciera que fue ayer cuando estuvieron en el Perú, en Palacio de Gobierno, nuestro hermano Andrés Pastrana, el presidente de Bolivia, Jorge Quiroga, y el vicepresidente de Ecuador. En esa reunión se le hizo saber al presidente Bush lo importante que era para nuestras naciones el lograr este paso: era un acuerdo de comercio, era el tema de afianzar nuestras democracias, era el tema de luchar contra la pobreza, era el tema de erradicar los cultivos de coca. Así lo entendió el presidente Bush. Y un esfuerzo efectuado presidente tras presidente en Washington, ha logrado alcanzar su objetivo. Ahora tenemos que aceptar las reglas de juego porque, como todos sabemos, los beneficios arancelarios son entregados en forma unilateral. Pero más importante que esto (nos hizo sentarnos en la misma mesa, que no fue cuadrada ni rectangular sino redonda) es que nos permitió entender que el comercio exterior nos brinda la gran posibilidad de unificar nuestros países, que allí no hay fronteras, señor Secretario General. Los países vemos que lo único que nos separa -de repente no nos separa sino nos integra- son los ríos, las cumbres y los valles.

Allí está Colombia de la mano con el Perú; allí está Ecuador igualmente, allí está Bolivia, allí está Venezuela, buscando ese Arancel Externo Común que nos va a permitir no solamente comerciar más, sino movilizarnos como una Comunidad Andina unida.

Si algo hemos podido aprender peruanos, ecuatorianos, colombianos, bolivianos y venezolanos es que la unión hace la fuerza. Desde muy pequeño, señor Secretario General, nos hablan de eso, pero ya hemos podido probar que eso es cierto, porque sin esa unión no hubiéramos avanzado en el Acuerdo de Preferencias Andinas, y estoy seguro que en esta casa, que cobija a las naciones andinas, siempre entraremos con la alegría de encontrar respuestas, con la paz de encontrar caminos y con la seguridad que en los temas democráticos estas naciones hermanas sabrán defendernos para que nunca nos vuelva a suceder lo que nos pasó a nosotros en la década reciente.

Señor Secretario General, tiene usted la plaza andina llena, los tendidos están atentos. Estoy seguro que su faena nos hará sentir orgullosos que un colombiano, hoy peruano, nos extendió la mano para salir adelante.

Muchas gracias.