Intervención del Embajador, Antonio Cardoso Mota, Representante de la Comisión Europea en el Foro de Alto Nivel Comunicación Integración y Desarrollo

Medellín (Colombia), 24 de abril de 2006

Todos los distinguidos participantes y asistentes a este auditórium, reciban el más cordial saludo que me ha encomendado para ustedes la Comisión Europea, institución que tengo el honor de representar. A los señores organizadores, nuestro agradecimiento por la invitación, así como a la ciudad de Medellín, a través del Señor Alcalde, por su calidez de acogemos.

Pretendo vincular mi saludo y las breves palabras que voy a decir en esta ocasión, mirando hacia el pasado pero tratando de ver el futuro del proceso de integración nuestros pueblos. Si usted Excelentísimo Señor Presiden y el auditorio me lo permiten podría empezar diciendo que Comunicar e Integrar son verbos que conjugan con el desarrollo, por ser tareas esenciales que tienen una íntima relación.

La experiencia histórica de construir la Unión Europea nos ha dejado - y nos sigue dejando - lecciones sobre la importancia de considerar la comunicación como un componente fundamental para nuestro proceso integracionista. Estas experiencias solamente las voy a mencionar, sin la pretensión de dar ningún consejo.

En 1950 decidimos cambiar la guerra por la paz y el esfuerzo conjunto. Transcurridas algunas décadas (1985) nos propusimos hacer una profunda reflexión sobre nuestros logros y fracasos, pero fundamentalmente sobre nuestras perspectivas. Y entonces, nos encontramos con algunos “déficit”: entre otros, uno de los más importantes, la ausencia de una “ciudadanía europea”, asunto incompatible con una sociedad humanista, como la nuestra.

Decidimos entonces lanzar el Proyecto: La “Europa de los Ciudadanos”, es decir, propusimos construir una comunidad de ciudadanas y ciudadanos europeos. ¡ Exactamente, como el motivo del evento andino que hoy nos congrega ¡. En este camino, tomamos entonces muchas acciones y bien podríamos afirmar hoy que la ciudadanía europea está latente, vigorosa y en expansión, Pero lo más importante es que se ha convertido en la “argamasa” de la construcción de nuestro edificio comunitario.

También aprendimos que el buen conocimiento y la amplia difusión de nuestras metas y principios resultan fundamentales en un proceso de movilización de la opinión pública, cuando se quiere que el “el viento sople a favor”. Es el caso, por ejemplo, del proceso de ratificaciones de Tratados, incluyendo el de la Constitución Europea. ¡Ahora la valorarnos más que nunca ¡

Creemos que la fórmula es: informar para conocer y persuadir para convencer... y comprometerse profundamente.

Reconocemos pues la necesidad de involucrar, a los medios de comunicación para buscar llegar a la opinión pública y con su orientación rectificar nuestro camino hacia la integración, si fuere necesario. Podemos concluir con certeza que la integración requiere de la comunicación para movilizar la participación de los ciudadanos a favor del proceso.

Por eso la Comisión Europea le atribuye la mayor importancia a este Foro de Alto Nivel, donde se reúnen comunicadores, autoridades y los representantes de la Sociedad Civil. Y este es, precisamente, uno de los temas que hoy nos complace evocarlo, porque acto seguido efectuaremos el lanzamiento del Proyecto de Cooperación Unión Europea — Comunidad Andina en acción con la Sociedad Civil.

Este Proyecto, que es primero en su tipo que la cooperación europea alienta en América Latina, tiene como objetivo específico ampliar la participación de la Sociedad Civil en el proceso de integración regional de la Comunidad Andina. Se buscará la creación de un espacio donde se den foros, seminarios, talleres que faciliten la construcción de una integridad andina. De este modo, se propone la difusión y el intercambio de experiencias y un ejercicio de consenso para la toma de decisiones sobre los problemas de la integración andina.

Excelentísimo Señor Presidente, distinguido auditorio, les ruego permitirme también decir unas palabras sobre la integración Como todos ustedes saben, para nosotros la integración se ha convertido en el instrumento idóneo que nos permite no solo coexistir pacíficamente - corno fue en el principio — sino además desarrollarnos hacia la prosperidad.

En el caso particular de Europa, tenemos que recordar que la integración nació para poner fin a la guerra, la cual la convierte en sinónimo de paz. Pero la paz es también el fruto de la justicia y de la libertad, Y la paz, la justicia y la libertad, solo pueden existir donde hay democracia y donde se respetan los derechos humanos.

No podría existir la integración sin libertad, sin la apertura y sin la cooperación solidaria. En esta premisa la Unión Europea basa su relación con el resto del mundo, particularmente con los países del mundo en desarrollo.

Por eso es que la integración es nuestro instrumento de desarrollo y como tal debe llevarnos a lograr ‘el mejoramiento persistente del nivel de vida de nuestros habitantes”, tal como se señala expresamente el Acuerdo de Cartagena y antes, en los Tratados de Roma, que instituyeron las Comunidades Europeas. En otras palabras la integración también significa progreso, pero además es el “Link”, acepción que sirve de vínculo entre nuestros procesos.

Pero evocar la prosperidad y el progreso, en nuestro común objetivo integracionista, nos lleva inexorablemente a reconocer que América Latina es la región con los peores indicadores de igualdad de ingreso en el mundo (lo cual no quiere decir de ninguna manera que en Europa no hayan pobres). En nuestras sociedades los costos que derivan de la desigualdad, y la exclusión social son muy altos: incrementan los niveles de pobreza, reducen el crecimiento y generan inestabilidad política y social.

La desigualdad impide que significativos estratos poblacionales puedan participar y contribuir en el desarrollo. Esto, de algún modo, se traduce en un desafío para la paz y la estabilidad de la región. Entonces, nuestro papel en esta lucha es apoyar estrategias coherentes y adecuadas que mitiguen la exclusión social de grandes segmentos de la población, fomentando su inclusión como individuos y ciudadanos.

Por eso es que desde la Cumbre de Presidentes y Jefes de Estado de La Unión Europea, América Latina y el Caribe (UE/LAC), de Guadalajara en el mayo del 2004, los conceptos medulares sobre las que buscamos edificar las relaciones de nuestras dos regiones hacia el futuro fueron: la integración y la cohesión social”

Tras la Cumbre de Guadalajara empezamos a trabajar al menos en dos frentes, Por un lado poniendo énfasis en las políticas sociales y fiscales para promover la equidad. De otro, subrayando la necesidad de promover la inversión productiva que genere empleo. El desempleo, en tanto vinculado a la pobreza y a la exclusión, tiene un impacto muy negativo en la participación del ciudadano en el proceso político.

De manera especifica, además del conjunto de programas y proyectos que la cooperación europea ofrece a América Latina, hemos puesto en marcha el Programa Regional EUROsocial, cuyo objetivo es contribuir a aumentar el grado de cohesión social de las sociedades latinoamericanas.

Como todos ustedes saben, en pocos días, el 11 y 12 de mayo próximo, tenemos la nueva Cumbre EU/LAC en Viena, donde es estandarte será nuevamente la cohesión social y la integración. Pero, además, la Cumbre estará acompañada de una serie de eventos de la mayor importancia y significación, como es el caso de foros empresariales; reuniones interparlamentarias, y diferentes encuentros sobre ciencia y tecnología, sociedad de la información, migración, droga y otros.

Gracias, Excelentísimo Señor Presidente, distinguido auditorio, por haberme concedido su atención. Este breve mensaje que me fue encomendado no era para decirles lo que debemos hacer. No, de ninguna manera. He pretendido solo contarles lo que estamos haciendo juntos - como este proyecto de involucrar a la Sociedad Civil en el proceso andino. En todos los casos, lo que queremos es ratificar nuestra vocación y voluntad integracionista inquebrantable, sobre todo en este momento histórico para la Comunidad Andina.

Muchas gracias