|
Palabras de la
Ministra de Relaciones Exteriores de
Colombia, Carolina Barco, en la
inauguración de la Reunión de los
Ministros de Relaciones Exteriores,
Comercio Exterior, Hacienda y
Agricultura de la Comunidad Andina
Lima, 14
de octubre de 2002
Señores
Ministros:
Como
Presidencia de la Comunidad Andina me
permito darles un cordial saludo a la
reunión del día de hoy donde tenemos la
importante tarea de definir nuestro
Arancel Externo Común. Igualmente,
aprovecho la oportunidad para darle la
bienvenida al Doctor Guillermo Fernández
de Soto.
La tarea
que estamos a punto de iniciar en la
jornada de hoy es de capital importancia
para el futuro de nuestra Comunidad. La
suerte del proceso integrador está en
nuestras manos; en la capacidad de
cumplir la tarea que nos encomendaron
nuestros Presidentes en las pasadas
Cumbres de Carabobo y de Santa Cruz.
Estamos es
un momento definitivo. Tenemos la misión
de consolidar la Comunidad Andina al
tomar decisiones sólidas, con visión de
futuro y voluntad política, que nos
permita continuar adelante con un
proceso que, en sus más de treinta años
de historia, ha mostrado tan importantes
resultados.
Todos
nuestros países reconocen las bondades
de la Comunidad Andina y los importantes
logros alcanzados en estas tres décadas,
no sólo en el ámbito comercial sino
también en el político y en el social.
Hemos consolidado un proyecto de
integración amplio, multidimensional,
que permite a nuestros países enfrentar
en mejores condiciones, los retos y
desafíos que nos plantea el nuevo
contexto internacional.
Desde el
punto de vista político, la concertación
y proyección comunitaria nos facilitan
la credibilidad externa, nos generan
márgenes de acción y sobre todo nos dan
peso político para las negociaciones con
terceros.
La
Comunidad Andina es un escenario
propicio para concertar posiciones
frente a temas de interés común, en los
que se puede moldear visiones y
soluciones propias que respondan a
nuestras reales necesidades. Gracias a
esto, nuestras voces cuentan con un
importante respaldo político, alcanzando
mayores márgenes de acción
internacional.
Adicionalmente, la Comunidad Andina nos
permite una proyección externa común
frente a áreas que representan grandes
oportunidades para nuestros países y a
las que individualmente, tendríamos poco
acceso. Tal es el caso de los vínculos
con Mercosur, la Uniòn europea, China,
Canadá o Rusia.
Otro de
nuestros más importantes logros en el
marco andino, es el diseño y puesta en
marcha de políticas comunitarias que nos
permitan hacer frente a amenazas que nos
son comunes desde una perspectiva
regional y atendiendo a las necesidades
de nuestras problemáticas. El Plan
Andino contra las drogas ilícitas y la
Política Andina de Seguridad Común son
una muestra de ello.
Igualmente, en el marco de la Comunidad
Andina hemos incrementado la cooperación
subregional para adoptar estrategias
comunitarias en materia de prevención y
atención de desastres y de
Biodiversidad, para mencionar sólo
algunos.
En materia
comercial, los avances de la Comunidad
Andina son impresionantes. Las cifras lo
demuestran. Es el mercado más dinámico
para las exportaciones de nuestros
países, con un incremento promedio del
8% anual, con lo cual hemos alcanzado el
monto récord de 5.160 millones de
dólares para el año 2001. Y sigue
creciendo.
Esta
sinergia del comercio hace que el
mercado subregional se convierta en el
segundo socio comercial para la mayoría
de nuestros países, superando incluso al
mercado europeo. Con la ventaja
adicional de que es el mercado más
diversificado para nuestras
exportaciones, con más de 4.000 sub
partidas arancelarias.
Además de
ello, no podemos olvidar que el mercado
andino es el principal destino para los
productos de mayor valor agregado de
nuestras economías. En efecto, más del
90% de los bienes que exportan nuestros
países a la subregión son productos
manufacturados con un importante valor
agregado, lo cual se traduce en
generación de empleo y en real
crecimiento de nuestras economías.
Por todas
esas razones es que debemos apostarle a
la integración. Los resultados
alcanzados en estas tres décadas son la
prueba más contundente de que la
Comunidad Andina es la mejor herramienta
para asegurar una inserción positiva de
nuestros países en el escenario
internacional.
Por eso
nuestra reunión de hoy es de
trascendental importancia. La coyuntura
económica y comercial de nuestros
países, sumidos en negociaciones
sumamente complejas y en procesos de
adaptación que permitan a nuestras
economías beneficiarse de las dinámicas
internacionales, hacen imperativo que
consolidemos nuestra Comunidad.
Y esta
consolidación pasa necesariamente por la
aprobación de un Arancel Externo Común y
el perfeccionamiento de nuestra Unión
Aduanera. Las imperfecciones del AEC
vigente, podrían comprometer el óptimo
desempeño de la Comunidad Andina y
limitar un adecuado desarrollo de las
corrientes comerciales al interior de la
subregión y de ésta con el mundo.
Adicionalmente, una falta de definición
en nuestra agenda económica incidiría en
la consolidación de los demás pilares de
la integración, en especial en el
desarrollo de nuestra agenda política y
en las proyecciones en materia social y
de política exterior.
Señores
Ministros:
Las
ventajas de un nuevo Arancel Externo
Común perfeccionado son claras. La Unión
Aduanera significa la existencia de un
mayor tamaño del mercado para el
comercio y los proyectos de inversión de
nuestros países. Igualmente, genera
condiciones de competencia más
equitativas para el comercio
intraregional, además de favorecer la
credibilidad económica y política de los
Países Miembros y la estabilidad de
mediano plazo.
Pero no
son sólo las bondades del AEC los
motivos principales para trabajar en su
construcción. Existe otro elemento
central que nos obliga a obtener avances
el día de hoy: Sin un AEC, sin una Unión
Aduanera que tenga compromisos claros y
sin perforaciones, la Comunidad no
tendría las mismas ventajas para
enfrentar las negociaciones comerciales
en las cuales está avanzando en este
momento en el ámbito hemisférico y
regional.
Para
países como los nuestros, con
debilidades marcadas y con un menor peso
negociador, la manera más eficiente de
enfrentar estos escenarios comerciales e
insertarnos positivamente en la economía
global y regional, es a través de la
Comunidad Andina.
Y hoy
tenemos la oportunidad de hacerlo.
Trabajemos por el AEC. Saquemos adelante
nuestra Unión Aduanera. Nuestra solidez
e imagen internacional están en juego.
Nuestros propios ciudadanos andinos lo
reclaman. Las futuras generaciones no
podrían entender ni tampoco perdonar que
desperdiciemos esta oportunidad para
fortalecer un proyecto económico,
político y social que tanto nos puede
dar.
Como
Presidencia de la Comunidad Andina,
Colombia confía en que el día de hoy
prevalezca nuestra visión andina. Hoy
estamos llamados a pensar como
Comunidad, a tener visión de futuro y a
sincerarnos y comprometernos con nuestro
proceso integrador.
Los invito
entonces, a dar inicio a tan ardua
jornada, segura de que los resultados
que alcancemos el día de hoy nos
permitirán imprimirle a la Comunidad
Andina el dinamismo y la sinergia que la
conviertan en el vehículo que todos
deseamos para afrontar los retos que nos
son comunes.
Muchas
Gracias.
|