Palabras del Presidente de la República de Bolivia, General Hugo Banzer Suárez, con ocasión del XIII Consejo Presidencial Andino
(Versión no oficial, transcripción del discurso)

Valencia, Venezuela, 23 de junio de 2001

Estamos reunidos en un ámbito y en un momento propicio para reflexionar sobre el presente y el futuro de la integración que iniciamos hace tres décadas. Aquí hace 180 años se libró la batalla decisiva para la Independencia de Venezuela, este país de afectos entrañables para todos nosotros; aquí reafirmaremos nuestros ideales como expresión de una voluntad de unidad que nace con la historia, de anhelos comunes desde el momento mismo en que decidimos asumir la conducción del destino de nuestros pueblos, un destino que no tendría sentido ni posibilidad de realizarse si optábamos por seguir caminos separados. Es una nueva forma igualmente decisiva de consolidar nuestra Independencia en este tiempo, lo mismo que en el pasado, luchando juntos, asumiendo los mismos desafíos, reafirmando la identidad de los pueblos que representamos y la vigencia de los mismos valores.

No podemos ignorar que los países andinos están atravesando por diversas dificultades, enfrentando factores adversos, con distintos matices: a las limitaciones estructurales se suma una compleja coyuntura internacional que reduce nuestras posibilidades de crecimiento y posterga las aspiraciones de nuestros pueblos. Ante esta situación, las sociedades andinas manifiestas sus protestas en diferentes formas, lamentablemente en algunas ocasiones con actitudes que revierten progresos logrados con mucho sacrificio. A pesar de este complejo panorama, es alentador que nuestro proyecto comunitario no se detiene, continúa progresando hacia niveles más profundos y lo que es más importante, está incursionando en múltiples dimensiones.

En los primeros años de vida de la integración andina cualquier perturbación que presentaban nuestros países detenía el avance el progreso, si es que no lo hacía retroceder significativamente. Hoy, la situación ha cambiado; su vulnerabilidad ante los problemas nacionales ha disminuido y esto se explica porque sin duda ha madurado, viene cobrando mayor autonomía y asentando su identidad, esta tendencia se refuerza significativamente porque el proceso se proyecta de una manera cada vez más importante en la esfera internacional fortaleciendo nuestra capacidad negociadora. Es posible que los pasos que estamos dando parezca insuficientes, es comprensible que nuestros pueblos encuentren todavía débiles las respuestas de la integración subregional confrontadas con las dimensiones de sus demandas; eso lo entendemos, pero lo importante es que persistimos en las metas que nos hemos trazado hace más de tres décadas. En este encuentro, a través de decisiones que adoptaremos, continuará fortaleciéndose nuestra voluntad comunitaria; aprobaremos un plan de cooperación en la lucha contra el narcotráfico basado en la experiencia que hemos acumulado y a la que ha contribuido Bolivia de manera ejemplar; figuran además, en la Agenda de esta Decimotercera Cumbre Andina, trascendentales resoluciones: en primer lugar quiero destacar la decisión sobre el reconocimiento de documentos nacionales de identificación, ya que la considero de múltiples beneficios; facilitará el tránsito y desenvolvimiento de nuestros connacionales por la subregión, hecho que hará que asuman una identidad andina y esto a la vez irá en beneficio de la integración puesto que se estará consolidando la base de sustentación social del proceso.

También quiero poner de relieve la decisión de crear el pasaporte andino que podría considerarse como complementaria de la anterior mientras aquella promoverá una ciudadanía andina que el pasaporte proyectará esta ciudadanía al resto del mundo. Tenemos que subrayar asimismo que en esta reunión concretaremos pasos muy importantes en la aplicación de nuestra política de desarrollo fronterizo. Nuestras fronteras, estimados colegas, deben constituirse en verdaderos polos de integración. Estoy convencido de que vamos en la senda correcta hacia el cumplimiento del objetivo que nos hemos trazado de conformar un Mercado Común hasta el año 2005.

La dinámica con que se desenvuelven las relaciones internacionales, con las que se constituyan en bloques económicos y políticos, nos impone prisa, si nuestro propósito es conservar y consolidar un perfil andino. Creo que la voluntad política con la que respaldamos a la Comunidad Andina, es la prueba evidente de dicho objetivo.

Señores Presidentes:

Bolivia concurre a esta cita, como lo hemos hecho en las cumbres anteriores, decidida a comprometer sus máximos esfuerzos. Sabemos que nos espera una ardua tarea. Ninguna obra verdaderamente grande es fácil de alcanzar. Debemos consolidar las tendencias de crecimiento de nuestro intercambio comercial, preservando y perfeccionando el funcionamiento de la Zona de Libre Comercio. Tenemos que avanzar en la liberalización de los servicios, así como fortalecer nuestra acción externa, pero ante todo, tenemos el deber ineludible de encaminar acciones firmes y certeras en nuestra Agenda Social.

Asignamos a nuestro Encuentro de Carabobo una gran importancia, a la que corresponde ese pasado histórico, a la grandeza de su presente y a las perspectivas de su futuro. Estamos seguros que este escenario es el marco propicio para continuar fortaleciendo nuestros esfuerzos conjuntos en procura de una independencia integral que reúna los factores formales, los económicos y los sociales. La integración es el instrumento irremplazable para ser protagonistas de nuestro propio destino, así lo entendemos los bolivianos, así lo queremos los bolivianos. Muchas gracias.