Actitud solidaria para enfrentar desafíos de la globalización
Intervención de la Canciller de Chile, María Soledad Alvear V., en la Primera Reunión Ministerial CAN-Mercosur-Chile

La Paz, julio de 2001

Señor Presidente, reciba nuestro reconocimiento y gratitud por la hospitalidad y los excelentes preparativos para esta reunión que marca un punto de inflexión en los esfuerzos de integración regional, de diálogo y coordinación política, a los cuales atribuimos la mayor importancia.

Asimismo, por su intermedio señor Presidente, deseo manifestar a su Excelencia el Presidente Banzer, nuestra solidaridad y mejores deseos para una pronta recuperación, en nombre del pueblo y del Gobierno de mi país.

En estos tiempos de globalización, verificamos cotidianamente la interposición de los espacios políticos, económicos, sociales y aún culturales y con un crecimiento exponencial de las relaciones internacionales.

La interdependencia dejó de ser sólo de carácter cultural, social y económico. También implica nuevos desafíos político-jurídicos para los Estados: La paz, la democracia, las libertades, los derechos humanos, entre otros temas esenciales de la convivencia de las comunidades nacionales y de la comunidad internacional, surgen como un reconocimiento a las naciones y al individuo frente al Estado. Su protección es ahora un tema universal: la comunidad internacional defiende estos valores subsidiariamente si son abandonados por la acción estatal.

La globalización se manifiesta, además, en ámbitos tan diversos como la protección del medioambiente, el combate a las drogas, a la delincuencia y su proyección transnacional, las migraciones, el terrorismo, el crimen organizado, la salud y tantos otros temas específicos que ocupan espacios cada vez mayores y trascendentes en la agenda multilateral.

Esta realidad reclama una acción concertada en nuestra región para maximizar nuestras opciones y beneficios en la aproximación de los mismos en los diversos foros donde se debaten estas materias.

La globalización es un proceso que ofrece tanto oportunidades como amenazas, por ello constituye un reto ineludible en la gestión de la política exterior de nuestros países la construcción de una nueva normativa internacional, que reconozca las aspiraciones que compartimos y regle en forma más justa, equitativa y solidaria la convivencia internacional.

En este marco, consideramos fundamental ser participantes activos del proceso, en vez de quedarnos a la espera de cómo se desenvuelve el fenómeno y cómo nos afecta o nos sobrepasa.

El Presidente Lagos, en este cuadro, ha dicho que debemos proyectar nuestra política exterior "desde lo que somos", desde nuestra identidad latinoamericana, y hacer nuestra contribución en este nuevo escenario de la mano con los países con los que compartimos historia, geografía e identidad cultural.

La tarea es amplia, prolongada, y urgente. Por ello, debemos dar los pasos necesarios para incorporarnos a los ámbitos de decisión de los temas que se han instalado con fuerza en la agenda internacional, sean ellos tradicionales o emergentes.

DEMOCRACIA

Uno de los asuntos que nos preocupan principalmente en coincidencia con la tendencia mundial es el de la democracia.

En efecto, nuestra acción política en el último decenio se concentró en la consolidación de Chile como una nación abierta al mundo, respetuosa de sus compromisos, y, fundamentalmente, comprometida con la democracia, las libertades individuales, el respeto y promoción de los derechos humanos, la justicia y la equidad social.

Creemos que la democracia y una atmósfera de pleno respeto a los derechos humanos son indispensables para nosotros, y para el conjunto de los países que conforman la comunidad internacional.

Constatamos que se ha registrado una importante expansión de la democracia en el mundo y en especial en esta región. Sin embargo, hay que precaverse contra una actitud de complacencia en la implementación de estos principios, por cuanto algunas nuevas democracias parecen todavía frágiles y se verifican violaciones sistemáticas de los derechos humanos.

En la última década, nuestra región ha sido particularmente activa en el desarrollo de estos mecanismos adicionales de cooperación multilateral para el fortalecimiento de las instituciones democráticas. El establecimiento de la Unidad para la Promoción de la Democracia (UPD) en la Organización de Estados Americanos, la creación del Centro de Estudios de Justicia de las Américas, y la adopción de la Convención Interamericana contra la Corrupción, son importantes componentes de la estructura que soporta y perfecciona la democracia en el hemisferio.

Hoy, y cada día más, la democracia como forma de gobierno, está dejando de ser algo meramente deseable y se le reconoce progresivamente un carácter de obligación jurídica internacional.

DERECHOS HUMANOS

Otra característica de esta época de globalización e interdependencia es que la seguridad -entendida como defensa de la soberanía nacional y de la integridad territorial- resulta una noción insuficiente para responder a una serie de amenazas presentes en prácticamente todas las regiones del mundo.

Numerosos convenios de carácter obligatorio han estructurado un nuevo régimen internacional, con un conjunto de instituciones y normas de orden universal y regional que imponen compromisos y obligaciones para nuestros países.

Las Américas comenzaron ya desde la creación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a mediados del siglo pasado, a construir un verdadero sistema de protección internacional.

El establecimiento de la Corte Interamericana y la aceptación de su jurisdicción por los principales países de América Latina constituye un avance trascendental en el desarrollo de este sistema.

Tenemos que intensificar su progresivo fortalecimiento, especialmente asegurando los recursos necesarios para su eficaz funcionamiento.

Nos interesa fortalecer los mecanismos globales de defensa y promoción de los derechos humanos, y en especial asegurar la protección internacional de los derechos de los grupos minoritarios y especialmente vulnerables.

En la búsqueda de este objetivo, es que entendemos también este nuevo foro como una instancia para alcanzar posiciones concertadas.

Así podremos contribuir a instalar, en el marco de la globalización, el reconocimiento de una doctrina de consolidación de la más amplia y plena vigencia de los derechos humanos.

LA CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ REGIONAL

En el proceso de globalización, la preservación de la paz mundial es una aspiración compartida por la mayor parte de la comunidad internacional.

Subsisten, sin embargo, situaciones de conflicto que amenazan la seguridad en diversas regiones del mundo y la nuestra no es excepción a esta lamentable realidad.

Es un hecho comprobable que los regímenes democráticos y respetuosos de los derechos humanos tienden a evitar la agresión bélica y agotan esfuerzos por encontrar una solución pacifica a las controversias y se resisten a emplear la fuerza o la amenaza de su utilización.

Por otra parte, la ausencia de democracia y de reconocimiento de los derechos humanos en las manifestaciones de ciertos regímenes en el ejercicio del poder, acompaña normalmente a la agresión y la guerra.

No obstante, el fortalecimiento de la democracia, el respeto irrestricto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales, que si bien constituyen elementos esenciales para la preservación de la paz, por si mismos, no son suficientes ni constituyen una garantía para evitar las agresiones.

Esta realidad nos impone la tarea imperativa de que la aspiración de consolidar la paz en nuestra región sea fortalecida por expresiones inequívocas en este sentido, que vayan conformando, como en el caso de la defensa de la democracia y los derechos humanos, una estructura de principios, instituciones y mecanismos destinados a alcanzar este preciado objetivo.

Es verdad que en el hemisferio, desde hace décadas, se han hecho esfuerzos en este sentido y adoptado consensos para el fortalecimiento de la paz en la región.

Este foro de diálogo constituye una nueva instancia para continuar en este proceso. Estimamos de la mayor importancia avanzar en este ámbito en el fortalecimiento de los mecanismos de consulta que contribuyan a la consolidación de la paz, para, a través del diálogo constructivo, promover los mecanismos de solución pacifica de controversias en la región y desarrollar esfuerzos para alcanzar en los foros multilaterales la plena vigencia de los instrumentos de desarme y no-proliferación de las armas nucleares, químicas y biológicas.

INFRAESTRUCTURA

Otra área prioritaria en el diálogo regional al que atribuimos especial trascendencia es el tema de la infraestructura.

La interconexión de las vías de comunicación física, energética, comunicacional, y electrónica, no sólo constituye una base para un mejor posicionamiento en los mercados mundiales para la región, sino que además involucra el establecimiento de canales que, a través del desarrollo de proyectos conjuntos y armónicos, propende a la integración, pero que colabora también al acercamiento social y cultural de nuestras naciones.

La facilitación del tráfico de personas, bienes, servicios, información y tecnología son herramientas esenciales para el crecimiento y bienestar de nuestros pueblos.

En cumplimiento de los acuerdos consignados en la Declaración de Brasilia de 1 de septiembre de 2000, asimismo, se celebró la reunión de Ministros de Transporte, Telecomunicaciones y Energía de América del Sur en Montevideo, a fin de orientar la ampliación y modernización de la infraestructura física de la región. En la oportunidad se aprobó el mecanismo de ejecución y seguimiento del Plan de Acción y se creó el Comité de Dirección Ejecutiva de la Iniciativa para la integración de la Infraestructura Regional de América del Sur, que llevó a cabo su primera reunión en Santa Cruz, el 27 de abril de este año.

Hemos dicho que este es un tema prioritario para Chile y estamos convencidos que lo es para la región. Lo consideramos viable y esencial para nuestro desarrollo.

Abogamos, una vez más por otorgarle todo el respaldo político que sea necesario y agotar el ingenio e iniciativa que permita su financiamiento con los recursos de los gobiernos, organismos financieros internacionales y del sector privado.

Su concreción sólo redunda en beneficios para nuestras economías y, en consecuencia, para nuestras naciones. Al materializarlo, estaremos en mejores condiciones para enfrentar el fenómeno la creciente interdependencia que enfrentamos en el nuevo orden globalizado de la comunidad internacional.

SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

Junto con lo anterior, corresponde considerar que en las ultimas décadas ningún ámbito ha alcanzado un mayor crecimiento y desarrollo acelerado como la información.

Las supercarreteras electrónicas han generado un esquema comunicacional que ha derribado las fronteras y ocupado todos los espacios del quehacer social, sea este político, económico o cultural.

El cúmulo de fuentes de información y las posibilidades de intercambio y acceso son enormes, sus beneficios indudables para el desarrollo educacional, la modernización, los avances tecnológicos, la investigación y las ciencias, en general en todas las áreas, no hay rincón ni materia que sean ajenos a la avalancha de información disponible.

La falencia está en la falta de recursos, mecanismos y métodos para acceder, procesar, y aplicar esta opción que se nos abre en el mundo de hoy.

Crear condiciones óptimas para enriquecer la formación de nuestros jóvenes es para éstos un derecho y para los gobernantes una obligación.

La nueva generación no solo pertenece a la sociedad de la información, sino que "ellos son" la sociedad de información, y no podemos pretender marginarlos de ella.

Debemos, entonces, aunar esfuerzos, desarrollar políticas, mecanismos y medios convergentes y armónicos, que eviten la dispersión de esfuerzos y anticipen la convergencia que necesariamente deberemos alcanzar. Es esto lo que hemos planteado en el Grupo de Río y esperamos avances significativos en la próxima Cumbre

COORDINACIÓN Y DIÁLOGO EN TEMAS DE LA AGENDA INTERNACIONAL

La agenda internacional contempla una diversidad de temas, algunos que se pueden calificar de tradicionales y otros como nuevos o emergentes.

Entre los primeros están el terrorismo, el tráfico de drogas, el crimen organizado, los temas medioambientales, de desarrollo sustentable, flujo y liberación del comercio internacional, transferencia tecnológica. Han asumido también relevancia en esa agenda la ya mencionada Sociedad de la Información, la nueva economía, biodiversidad, cambio climático, la participación de la sociedad.

En lo que se refiere a la participación e la sociedad, el Mercosur Ampliado ha dado pasos en este sentido, reconociendo en ella, en sus diversos estamentos, un elemento fundamental en las bases de sustentación y legitimidad de los procesos de integración.

En el ámbito interno y en la región debemos arbitrar medios y mecanismos de consulta que sean reflejo de una sociedad comprometida y participante, como corresponde a los regímenes democráticos que representamos.

No podemos concebir el ejercicio de la democracia sin abrir caminos de participación de los gobernados.

AGENDA SOCIAL

Ahora bien, toda acción internacional o nacional debe tener en consideración que el centro de la sociedad es la persona. La democracia, los derechos humanos, la paz o cualquier otro principio carece de sentido si no está objetivamente dirigido a que hombres, mujeres, adolescentes y niños tengan una vida digna y con oportunidades de realización personal y familiar.

Por ello es que el Presidente Lagos ha dicho que el sentido profundo de su gobierno es hacer que el crecimiento económico llegue a todos; es hacer que la economía de mercado funcione, creando al mismo tiempo una red social que proteja a las personas del infortunio y entregue oportunidades a los que han sido discriminados.

Chile ha abierto su economía y está buscando mercados en el mundo; y por otra, la colaboración con nuestros semejantes de la región.

En consonancia con lo anterior, somos partidarios de trabajar por una agenda social que permita establecer proyectos en áreas concretas, haciendo más eficiente la lucha contra la pobreza, el desempleo, la indigencia, en suma la injusticia social, que constituye un objetivo que el Mercosur ampliado y la Comunidad Andina han identificado como prioritaria.

En los aspectos señalados, y otros que sin duda surgirán en el transcurso de este debate y en futuros encuentros de este foro, es que estimamos prioritario abocarnos a la tarea de lograr posiciones comunes, que nos aseguren ser artífices de nuestro destino en el nuevo e inevitable escenario regido por la globalización.

Finalmente, en nombre de mi Gobierno, estimo fundamental manifestar nuestra satisfacción por el Diálogo que iniciamos.

Entendemos que este nuevo ámbito de trabajo contribuye a fortalecer y proyectar todas las iniciativas que hoy la región impulsa. Este diálogo debe ser la antesala de un Grupo de Río cada día más fuerte, de un proceso de cooperación política en el ámbito hemisférico, como el que desarrollamos en el marco de la OEA. La Carta Democrática que próximamente aprobaremos en Lima es una fuerte indicación en este sentido.

Es este un diálogo político, sin duda alguna. Pero la realidad actual nos enseña que no existen líneas nítidas de separación entre lo político y lo económico. Resulta entonces, que los esfuerzos que aquí concretemos, redundarán en el fortalecimiento del proceso de integración, y este fortalecimiento implica a la región en su más amplia acepción.

Esperamos confiados que estos avances sean capaces de proyectarse a la región centroamericana como un todo, a México y al Caribe y a instituciones regionales como el SELA y la ALADI, y a aquellos de carácter subregional como la CAF, el Banco de Desarrollo Centroamericano o el del Caribe.

Señor Presidente, reciba una vez más nuestro profundo reconocimiento por esta iniciativa plasmada por el Presidente Banzer, con la visión de estadista que le es reconocida, y que, como decía al iniciar mi intervención, viene a llenar un vacío en el diálogo regional.

Al concluir, permítame felicitarle por la excelente labor desarrollada con esmero, eficiencia y profesionalismo de todos los que han colaborado en la organización de este encuentro que ha facilitado nuestra tarea y ha hecho muy grata nuestra estadía en esta tierra que tan bien nos ha recibido.