La Comunidad Andina y las relaciones hemisféricas
Presentación del Secretario General de la CAN, Embajador Sebastián Alegrett, en la Conferencia "Bussines Future of the Americas"

Lima, 17 de noviembre de 1998

Antes que nada quiero agradecer a la Asociación de Cámaras de Comercio Estadounidenses en América Latina y a la Cámara de Comercio Peruano-Estadounidense por su gentil invitación.

Quisiera también participar de la cordial bienvenida a todos los delegados que han venido a la ciudad de Lima para asistir a esta conferencia, recordándoles que esta hermosa ciudad de los Reyes es también la sede de la Comunidad Andina.

Como bien saben, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, Estados Miembros de la Comunidad Andina, se han propuesto como próxima meta de su proyecto de integración económica alcanzar durante la primera década del nuevo milenio la formación de un mercado común.

Hoy en día nuestro logro más conocido es el establecimiento de un área de libre comercio. Gracias a la eliminación de las tarifas y de las barreras no-tarifarias, durante la presente década se produjo un verdadero boom comercial. Entre 1990 y esta fecha el comercio intra-andino ha crecido más de cuatro veces y media. Nuestro comercio hoy supera los 6 000 millones de dólares, y sería aún mayor si no fuera por el impacto de la crisis asiática sobre nuestro crecimiento durante el presente año. Una característica interesante de nuestro comercio interior es su composición. Cerca del 90% del comercio intra-andino son productos manufacturados.

El comercio ha venido acompañado de un auge en la inversión extranjera. El flujo anual de inversión extranjera en la subregión se ha multiplicado en más de 12 veces durante la presente década, al pasar de 1,200 millones de dólares en 1990 a 14,100 millones de dólares en 1997.

Por otra parte, se han desarrollado interesantes flujos de inversión entre los Países Miembros, así como numerosas alianzas estratégicas entre empresas privadas andinas para operar en el mercado ampliado

Además del Programa de Liberación, Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela ha establecido una tarifa externa común (AEC). Con la implementación del AEC se redujeron las tarifas aplicables a las importaciones de terceros países. Mientras el promedio arancelario en 1989 era de 33%, el nivel promedio del AEC en 1997 se redujo a de 13.6%.

La seguridad de la aplicación de la normativa andina y la estabilidad de las corrientes de comercio generadas están protegidas por un sofisticado sistema de solución de controversias, cuya más alta expresión es el Tribunal Andino de Justicia, con sede en Quito, Ecuador. La Comunidad Andina cuenta también actualmente con normas comunitarias sobre: propiedad intelectual, inversiones, procedimientos aduaneros, medidas sanitarias, fitosanitarias y zoosanitarias, estándares técnicos, origen, competencia y transporte.

Nuestro nuevo reto es la consolidación del Mercado Común Andino, para lo cual se avanza en los siguientes campos: la liberalización del comercio de servicios, la armonización de políticas macroeconómicas, la apertura de la compras del sector público, y la progresiva eliminación de las aduanas. Al mismo tiempo, los Países Miembros adelantan los trabajos para el diseño de una Política Externa Común.

Al mismo tiempo, los Países de la Comunidad Andina están procurando avanzar de forma cada vez más coordinada en el desarrollo de sus relaciones comerciales internacionales. Tal es el caso de la participación andina en las negociaciones para el logro de un Area de Libre Comercio en las Américas (ALCA). Gracias a nuestra participación conjunta, los Países Andinos obtuvieron importantes posiciones en la dirección del proceso negociador. Además, hoy, los Países Andinos participan en cada Grupo de Negociaciones con vocería única.

El ALCA tiene el pleno respaldo de la Comunidad Andina y nuestros países continuarán participando activamente en las negociaciones.

Sin embargo, no se sorprendan si antes del año 2005, fecha en la que deben culminar las negociaciones del ALCA, la Comunidad Andina ya haya liberalizado su comercio con el resto del hemisferio. Ya todos los Países Miembros tienen acuerdos de libre comercio con Chile, y acuerdos comerciales diversos con México.

Actualmente la Comunidad Andina está abocada a un intenso programa de negociación con los demás bloques y países del hemisferio. Además de las negociaciones del ALCA, la Comunidad Andina está negociando simultáneamente con Mercosur, y busca aproximarse además a Panamá, Centroamérica, la Comunidad del Caribe y Canadá.

En abril de 1998, se suscribió el Acuerdo Marco para la Creación de la Zona de Libre Comercio entre el Mercosur y la Comunidad Andina. El principal objetivo de dicho Acuerdo es la liberalización comercial que se desarrollará en dos fases. La primera fase tiene previsto la celebración de un acuerdo de preferencias arancelarias sobre la base de las preferencias existentes entre los países de ambos grupos el cual podrá incluir productos nuevos.

Una vez concluida esta primera fase, se iniciarán las negociaciones del acuerdo de libre comercio. Dichas negociaciones abarcarán la totalidad del universo arancelario y deberán culminar el 31 de diciembre de 1999. En este acuerdo se incluirán disciplinas en diversos aspectos del comercio. La Zona de Libre Comercio entrará en vigencia el 1 de enero del 2000, cuando se inicie el proceso de desgravación.

Con el Mercado Común Centroamericano (MCCA) y la Comunidad del Caribe (CARICOM) también se han iniciado contactos tendientes a establecer un marco más amplio de intercambio comercial con dichos bloques.

Por su parte, Canadá es actualmente uno de los grandes promotores del ALCA. Con dicho país, la Comunidad Andina ha iniciado contactos a nivel técnico y político a través de los cuales venimos analizando un convenio de comercio e inversión.

Obviamente, otro de nuestros grandes retos es consolidar nuestro relacionamiento comercial con nuestro principal socio, los Estados Unidos. Para ello, hemos creado un Consejo sobre Comercio e Inversión entre la Comunidad Andina y los Estados Unidos. El hecho que Estados Unidos haya suscrito un acuerdo que establece esta nueva instancia de relacionamiento con nuestro bloque es un reconocimiento del nivel de consolidación que ha logrado nuestro proceso de integración subregional. La realidad es que en la medida en que nuestra integración avanza, un mayor número de temas en la agenda bilateral con Estados Unidos comprenden normativas del ámbito comunitario.

Según cifras del Departamento de Comercio de los EE.UU., el comercio total entre los Países Miembros de la Comunidad Andina y los Estados Unidos superó los US$ 37.8 mil millones durante 1997.

Como bloque, la Comunidad Andina es también uno de los más importantes socios comerciales de Estados Unidos, en el hemisferio, algo que comúnmente no se conoce. Sólo en bienes, los Estados Unidos exportó más de 15.6 mil millones de dólares a la Comunidad Andina en 1997. Esta cifra sin embargo, no incluye el valor de los servicios que prestan las empresas estadounidenses en la subregión andina.

La importancia de la Comunidad Andina se percibe más fácilmente cuando se compara la cifra anterior con las exportaciones estadounidenses a otros países que tradicionalmente se han considerado mercados de importancia. Creo que basta citar algunos ejemplos para ilustrar este punto:

Dentro de la región, las importaciones andinas de productos estadounidense en 1997 fueron equivalentes a las exportaciones estadounidenses al Brasil, el doble del valor de lo exportado por EE.UU. a los otros tres países del Mercosur, y cuatro veces lo exportado a Chile. Como un conjunto, la Comunidad Andina ocupa el puesto décimo segundo como mercado para los Estados Unidos. Se trata, por lo tanto, de una relación comercial de interés para ambas partes.

Las exportaciones andinas a los Estados Unidos también han evolucionado favorablemente superando los US$ 22.2 mil millones, incluyendo petróleo, durante 1997.

Parte de las exportaciones de cuatro de los cinco Países Andinos gozan de exenciones arancelarias en Estados Unidos gracias al régimen especial que establece la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA). Venezuela, que espera ser incorporada a este régimen, goza también de algunas preferencias arancelarias bajo el Sistema Generalizado de Preferencias Arancelarias de los Estados Unidos (SGP).

Para los cuatro países andinos beneficiarios del ATPA, las preferencias arancelarias que otorga dicho programa han brindado un impulso importante a las exportaciones a los Estados Unidos. Las exportaciones andinas bajo el ATPA alcanzaron US$ 1.353 millones en 1997.

Por la importancia que tiene el ATPA como mecanismo de fomento de nuestras exportaciones a Estados Unidos, nuestros países han solicitado que la vigencia de dichas preferencias se extienda más allá del año 2001, fecha en la que expira su autorización legislativa inicial. Los cuatro países beneficiarios además han respaldo la aspiración de Venezuela de acceder a dicho programa. Asimismo, la ampliación del ATPA a nuevos productos que actualmente están excluidos, como los textiles, las confecciones, algunos artículos de cuero, entre otros, sería otro paso importante para promover un mayor flujo comercial entre la Comunidad Andina y los Estados Unidos.

El apoyo del sector privado a estas iniciativas es de fundamental importancia. Por eso quiero aprovechar la oportunidad para agradecer las gestiones que han realizado hasta la fecha las Cámaras de Comercio Estadounidenses en los Países Andinos y la Asociación de Cámaras de Comercio Estadounidenses en América Latina.

Esperamos que el establecimiento del Consejo sobre Comercio e Inversión entre la Comunidad Andina y los Estados Unidos facilite la renovación y ampliación del ATPA, así como la incorporación de Venezuela al mismo, y que a la vez permita una discusión franca de nuevas iniciativas tendientes a aumentar el comercio y la inversión entre los Países Andinos y los Estados Unidos.

Como podrán ver, la Comunidad Andina está seriamente comprometida con la integración comercial de nuestro hemisferio.