En la medida en que
la Comunidad Andina viene adelantado
negociaciones con otros bloques y países
de la región, debemos tener presente que
las negociaciones dentro del ALCA serán
básicamente con Estados Unidos y Canadá.
Estados Unidos es el
principal socio comercial de los Países
Miembros de la Comunidad Andina,
mientras que Canadá constituye un
mercado con un potencial muy atractivo.
En ambos países nuestras exportaciones
tienen un tratamiento preferencial, bien
sea a través de la Ley de Preferencias
Comerciales Andinas (ATPA) o del Sistema
Generalizado de Preferencias (SGP).
Sin embargo, ambos
programas excluyen sectores importantes
de nuestra producción, como los textiles
y las confecciones, y en los dos casos
se trata de programas unilaterales
sujetos a renovación periódica que no
ofrecen la seguridad jurídica necesaria
para promover grandes inversiones. Más
aún, en algunos sectores las
exportaciones andinas enfrentan una
desventaja en el tratamiento arancelario
que conceden Estados Unidos y Canadá a
otros países, como México y los países
del Caribe. Por ello, es necesario que
los países andinos continúen
desarrollando una estrategia de acción
conjunta para lograr la renovación,
ampliación e incorporación de Venezuela
al esquema del ATPA.
En ese sentido, uno
de los principales objetivos que debe
perseguir la Comunidad Andina en las
negociaciones del ALCA es la
consolidación de su acceso preferencial
a estos mercados. Ello se logrará
incorporando estas ventajas arancelarias
en el tratado final del ALCA,
brindándole así seguridad jurídica a las
mismas. Además, es necesario eliminar
los aranceles en los sectores que
actualmente se encuentran excluidos de
estos programas preferenciales, como son
el sector de las confecciones y los
textiles.
Pero otro objetivo
que podría ser aún más importante es la
adopción de disciplinas más estrictas en
lo que se refiere a las barreras
para-arancelarias. Aún con las ventajas
arancelarias que tienen los países
andinos bajo el ATPA y el SGP, lo cierto
es que muchas de nuestras exportaciones
no tienen acceso a los mercados de
Estados Unidos y Canadá porque enfrentan
una serie de obstáculos de otra índole,
tales como las medidas fitosanitarias,
las normas técnicas y las
investigaciones antidumping, entre
otras. Por lo tanto, es imperativo que
en las negociaciones del ALCA se adopten
disciplinas más estrictas que las
existentes en la OMC para evitar que a
través de estos mecanismos se impida
nuestro acceso a dichos mercados.
No será este un
objetivo fácil ya que este tipo de
medidas normalmente son muy complejas y
requieren de un gran conocimiento
técnico, pero es un desafío que debemos
asumir si queremos tener éxito en las
negociaciones.
El próximo 7 de abril
se realizará en Buenos Aires la Sexta
Reunión de Ministros de Comercio del
Hemisferio donde se adoptarán
definiciones de gran importancia y se
discutirán las propuestas de texto
presentadas en esta última etapa de
negociaciones. También se acordarán
plazos para la definición de modalidades
de desgravación y se adoptarán nuevas
medidas de facilitación de negocios.
Asimismo, a partir de
Buenos Aires, el Ecuador asumirá la
Presidencia del proceso ALCA, lo cual no
sólo es motivo de satisfacción sino
también una oportunidad para toda la
Comunidad Andina.
La Comunidad Andina
seguirá preservando sus posiciones
comunes y vocería única en defensa de
sus intereses propios.
4. Importancia de la
participación de la sociedad civil
En vista de la
trascendencia de las negociaciones del
ALCA, de la complejidad técnica de los
temas y la necesidad de contar con un
amplio respaldo en las propuestas que
presenten nuestros países, será
fundamental que la sociedad civil
participe activa y eficazmente con los
organismos nacionales competentes en la
formulación de las estrategias
nacionales y comunitaria de negociación,
a través de la presentación de
iniciativas específicas.
El sector empresarial
conoce por propia experiencia los
obstáculos que enfrentan sus productos
en terceros mercados y entiende muchas
de las materias complejas y técnicas que
forman parte de las negociaciones.
La Comisión ALCA/Perú
constituye un excelente ejemplo de los
vínculos de cooperación entre los
actores y agentes de la sociedad civil
aquí representados, para asegurar que
los intereses individuales y colectivos
de los diversos grupos se incorporen en
el análisis, debate y formulación de las
propuestas. La Comisión ALCA / Perú
además ha contribuido a la vinculación
del sector académico a este proceso.
Esta experiencia peruana podría
extenderse a la subregión quizá
promoviendo la creación de una Comisión
ALCA / Comunidad Andina.
Aprovecho la
oportunidad para reiterarles la plena
disposición de la Secretaría General de
la Comunidad Andina de estrechar los
vínculos de trabajo con los diversos
sectores de la sociedad civil de la
subregión, que permitan generar
mecanismos de apoyo a nuestros
negociadores en el ALCA.