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Declaración de la Ministra de Comercio
Exterior de Colombia, Marta Lucía
Ramírez de Rincón, en la IV Conferencia
Ministerial de la OMC
Doha,
Qatar, 9 al 13 de noviembre de 2001.
Colombia saluda con entusiasmo esta
Cuarta Conferencia Ministerial en la
cual estoy segura, habrá de prevalecer
el espíritu constructivo que nos permita
el 13 de noviembre anunciar al mundo la
Ronda Qatar de Negociaciones
Comerciales.
En
efecto, las circunstancias históricas
que hoy vivimos, así como las
circunstancias de la economía mundial,
nos obligan hoy mas que nunca a unir
esfuerzos para luchar sin descanso
contra el terrorismo, contra la pobreza,
contra el atraso, contra la falta de
educación, contra la marginalidad y
contra la injusticia de ver impotentes
que una parte del mundo crece y se
desarrolla a costa, o por cuenta, de
otra parte del mundo. Este es el momento
de avanzar todos, de progresar todos, de
alcanzar todos el crecimiento económico
y a través del crecimiento lograr el
verdadero desarrollo.
Para
ello, no existe un factor con mayor
potencial de impactar positiva y
favorablemente a todos los países del
mundo que el crecimiento de la economía
mundial mediante el mayor crecimiento
del comercio mundial. Y de eso
justamente se trata esta Conferencia, de
garantizar un aumento de corto y largo
plazo en el comercio mundial. No es a
través de barreras disfrazadas, ni a
través de salvaguardias, contingentes ni
medidas técnicas como garantizaremos que
esta desaceleración de la economía
mundial tenga una duración muy corta
como todos aspiramos.
Es por
el contrario, el momento de garantizar
un verdadero acceso a todos los
mercados, un acceso justo y equitativo
que permita recuperar la confianza de
los agentes económicos en la economía
mundial, que permita recuperar la
confianza de los Miembros en esta
organización, que permita encontrar en
la globalización una oportunidad y no
una amenaza para todos.
Es el
momento pues de fortalecer un sistema
multilateral que a partir del principio
de trato especial y diferenciado asegure
la apertura total de los mercados y la
reglamentación de los intercambios,
garantizando que el comercio
internacional se convierta en el factor
que asegure el desarrollo sostenible de
todos los miembros. Una Ronda que se
caracterice por la dimensión del
desarrollo requiere voluntad política y
no puede tener ambigüedades en cuanto al
mandato de las negociaciones
subsiguientes, procurando el objetivo de
equidad. Equidad que permita a todos
participar por igual del mercado
internacional bajo las mismas reglas
pero también bajo las mismas
condiciones.
Cómo
puede ser equitativo un comercio mundial
en el cual unos países ricos y
desarrollados con una gran caja fiscal
para subsidiar a sus agricultores se
enfrentan de igual a igual con unos
competidores de países pobres, con un
ingreso per cápita de apenas cinco
dólares diarios? Debemos tener presente
que en el mundo en desarrollo los
gobiernos no solo no tenemos la
capacidad fiscal de subsidiar a los
agricultores, sino que enfrentamos todas
las dificultades propias de la falta de
infraestructura física, de la educación
deficiente, la precariedad en la
innovación y de la falta de tecnologías
que nos haga verdaderamente
competitivos.
A este
respecto, los planteamientos y
ambiciones que a nombre del gobierno de
Colombia me permití expresar en Seattle
hace 2 años tienen hoy mas vigencia que
nunca.
Sigue
vigente la necesidad de hacer una
reforma fundamental a la agricultura y
acabar con la discriminación a la que
esta siendo sometida desde hace tiempo.
Sigue vigente, la urgente necesidad de
sacar adelante de forma prioritaria
decisiones sobre la aplicación de los
acuerdos. Sigue vigente la insistencia
de lograr un trato especial y
diferenciado que sea operativo y
vinculante. Esa es la señal clara que
estamos esperando los países en
desarrollo durante esta reunión.
Por
ello estamos convencidos que las
próximas negociaciones comerciales deben
ofrecer suficiente espacio para que las
economías menos desarrolladas tengan la
posibilidad de ejecutar políticas
internas orientadas al desarrollo y que
faciliten, la diversificación y el
crecimiento de las exportaciones al
tiempo que permita elevar los niveles de
competitividad.
No en
vano solicitamos la extensión del
periodo de transición al que tenemos
derecho al amparo del Acuerdo de Medidas
de Inversión Relacionadas con el
Comercio con miras a preservar por un
plazo adicional uno de los instrumentos
esenciales de nuestra política
agroindustrial. Fue también por ello que
logramos la extensión de la moratoria
para aplicar plenamente el Acuerdo de
Valoración en Aduanas con el fin de
poder implementar un sistema aduanero
mas moderno y ágil que nos permitiera
mejorar los niveles de eficiencia en las
operaciones de comercio exterior.
Al
analizar la Declaración Ministerial,
vemos con beneplácito unos textos
balanceados, en la que hay espacio para
los intereses de todos los miembros y en
esto debo extender mi felicitación tanto
al Director General, señor Mike Moore,
como al Presidente del Consejo General,
señor Stuart Harbinson, por su liderazgo
y la forma transparente e inteligente
con la que asumieron la redacción de
ambos documentos.
Con la
decisión sobre aplicación de los
acuerdos y los mandatos para las
próximas negociaciones, a nuestro
parecer, se abre la puerta para seguir
aplicando políticas de desarrollo pero
no con la ambición que hubiéramos
deseado.
Tenemos todas nuestras esperanzas
fijadas en que a través de las
decisiones que se tomen en matera de
aplicación, así como en el futuro
programa de trabajo de esta
Organización, los países en desarrollo
quedemos en una mejor posición en el
escenario multilateral y logremos los
espacios que requerimos para continuar
implementando políticas de desarrollo
que nos permitan crecer con equidad.
En el
contexto del Acuerdo de Subvenciones, es
necesario propiciar el espacio para que
todos los países en desarrollo sin
distinciones y criterios arbitrarios,
podamos gozar del periodo de transición
al que tenemos derecho al amparo del
articulo 27.4. Actualmente las políticas
orientadas a apoyar las exportaciones no
tienen otro objetivo distinto que
fomentar el desarrollo económico,
incrementar los niveles de empleo y de
inversión de todos los países y en
particular, los países en desarrollo.
Mal haríamos en discriminarnos entre
países en desarrollo, máxime cuando nos
une un mismo objetivo de política.
En el
centro de este proceso que iniciamos, se
encuentra la negociación en agricultura.
Para Colombia hubiese sido deseable un
mandato que llamara a la culminación de
la reforma para alcanzar un sistema de
comercio agropecuario equitativo y
orientado hacia el mercado. Por eso
hemos hecho un llamado desde el grupo
Cairns para lograr reducciones
sustanciales en la ayuda interna que
distorsiona la producción y el comercio;
eliminar las subvenciones a la
exportación y mejorar sustancialmente el
acceso a los mercados. Estamos
dispuestos a trabajar constructivamente
en una redacción que recoja el manejo
político que requieran nuestros socios
comerciales, pero que también defina con
mayor claridad el grado de compromiso
para el logro de un objetivo común como
debe ser la eliminación de la
discriminación a la agricultura.
Los
mal llamados remedios comerciales, pues
no remedian nadan sino que perjudican el
acceso de los países en desarrollo a los
mercados industrializados, se han
convertido en una verdadera pesadilla
para las exportaciones del mundo en
desarrollo. Estas medidas de agresión
comercial están afectando industrias que
por sus condiciones de competitividad
tienen que ser castigadas por medio de
su uso y abuso generalizado en el mundo
desarrollado. De ahí la conveniencia de
aclarar y mejorar las disciplinas del
Acuerdo Antidumping teniendo en
consideración las necesidades de los
países en desarrollo, y asumir que
cualquier modificación a dichas
reglamentaciones debe hacerse desde una
base multilateral.
Desde
nuestra condición de país en desarrollo
y a pesar de nuestra critica situación
de orden publico, Colombia esta mas
comprometida que nunca con el
multilateralismo.
Reafirmo que me siento muy orgullosa de
participar como testigo de un
acontecimiento histórico tan importante
en la economía mundial, como es el
ingreso de China y el Taipei Chino a la
OMC. Espero que los ministros aquí
presentes tengamos el talante y decisión
que el momento exige de nosotros, para
ser no testigos, sino actores
fundamentales de otro acontecimiento
histórico, como sin duda será el
lanzamiento de la Ronda Qatar de
negociaciones comerciales.
Este
país maravilloso y nuestros excelentes
anfitriones, el Emir Shakh Hamad bin
Khalita y nuestro amigo el Ministro
Yousuf Hussain Kamal quedaran por
siempre inscritos en los recuerdos mas
gratos de nuestra vida personal y
esperamos que también de nuestra vida
profesional.
Muchas
gracias.
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