Resultados positivos de la Cumbre Andina
Editorial de El Telégrafo
Quito, 27 de junio de 2001

La Cumbre Andina celebrada en Carabobo, Venezuela, acaba de finalizar con la firma de acuerdos de fortalecimiento y cooperación en el ámbito comercial, con miras a prepararse para afrontar el ALCA. Tal posición deja entrever que existe el pleno convencimiento de que el reto mayúsculo de este nuevo proceso globalizador no es estar preparados individualmente, cada uno por su parte, sino como región, como grupo. Eso es bueno, porque, como se dijo, "la unión hace la fuerza". Y fuerza es lo que más se necesita para salir al paso al período competitivo que supone el ingreso al Área de Libre Comercio de las Américas.

Pero hay todavía algunos aspectos que los países andinos deben ajustar para aumentar las expectativas del resto del mundo sobre esta parte de América, que busca alinearse en la senda que conduce hacia el desarrollo. Estos tienen que ver con la necesidad de fortalecer el aspecto jurídico para brindar mayores garantías a los inversionistas. La captura y entrega del ex asesor presidencial peruano Vladimiro Montesinos -acusado de hechos delictivos que de una u otra manera involucran a varios países del continente- es una señal positiva que dice al mundo que la juridicidad en esta región del planeta evoluciona, pero todavía faltan ultimar procedimientos para no sólo realizar eficientes persecuciones y apurar procesos legales a quienes se les imputa el cometimiento de actos corrupción, sino para evitar que éstos puedan darse mediante la prevención y el control estatal. También para evitar que el sindicalismo mal interpretado dificulte las iniciativas privadas.

El fortalecimiento del aspecto jurídico en los países miembros de la comunidad andina puede ser el punto clave para que el efecto multiplicador de la globalización siente raíces en esa región. Los mandatarios andinos deben pensar en una zona comercial que brinde confianza para que los capitalistas inviertan sin ningún tipo de prejuicios en ella, en la actualidad tan apreciada por la calidad de su producción pero temida por las acciones que la dificultan.