CAN-Mercosur,
una alianza posible
Escribe Luis Alfonso Dávila
García
Ministro de Relaciones Exteriores de
Venezuela
Tal Cual Digital
27 de junio de 2001
La semana pasada
nuestro Presidente estuvo presente en
dos Cumbres que son de gran significado
para Venezuela, me refiero a la del
Mercosur y la Comunidad Andina de
Naciones (CAN). La primera en Asunción
(Paraguay) y la segunda en nuestra
Valencia. La presencia activa del señor
Presidente puede ser decisiva para que
se allane el camino que permita el
establecimiento de una Zona de Libre
Comercio con el Mercosur y así poder
satisfacer con más facilidad la
aspiración de Venezuela de ser miembro
asociado.
En efecto, el pasado
30 de abril, el gobierno de Venezuela
manifestó su determinación de iniciar
las gestiones preliminares para
solicitar formalmente su ingreso al
Mercado Común del Sur (Mercosur); tres
días antes, en Lima, se reunieron los
negociadores de ambos bloques
latinoamericanos. Allí la posición del
Mercosur fue: negociaciones rápidas y
una desgravación corta, sin vulnerar el
patrimonio histórico común, no
incorporar nuevas sensibilidades y
limitarlas al máximo, todo con el fin de
llegar a un acuerdo para la Zona de
Libre Comercio (ZLC) el 31 de diciembre
de este año. Por su parte, la CAN
manifestó su interés en que el
cronograma de desgravaciones sea a 10
años como promedio, que se pacten plazos
mayores para productos sensibles y
mantener el encapsulamiento de productos
en los casos de aplicación de políticas
públicas. Se diseñó un cronograma de
negociaciones que culmina con una
reunión entre los equipos negociadores
de ambos bloques en Montevideo del 24 al
27 de julio. La semana antepasada
Mercosur presentó a la Secretaría
General de la CAN su propuesta para la
conformación de la ZLC. Corresponde
ahora a la CAN y particularmente a
Venezuela, analizar dicha propuesta y
continuar en el proceso de negociaciones
establecido. La presencia del Presidente
Chávez en la Cumbre del Mercosur es
extremadamente importante porque
dinamiza el proceso negociador y
flexibiliza las posiciones adoptadas
hasta ahora. Ese éxito, que
indudablemente se anotará nuestro Jefe
de Estado, permitirá el avance hacia la
pronta suscripción del Acuerdo, dentro
del lapso establecido en la Declaración
de Brasilia (enero 2002).
Al lograrse la
consolidación de la ZLC CAN-Mercosur, no
habría ya ninguna dificultad para que
Venezuela sea aceptado como miembro
asociado del Mercado Común del Sur, lo
cual es uno de los objetivos
prioritarios que ha adoptado nuestro
país en el manejo de su política
exterior y a su vez refleja la altísima
valoración que le otorga el actual
gobierno a la cara idea de la
integración latinoamericana. En ese
objetivo están presentes, desde
pensamiento y visión integradora de
Miranda y Bolívar, hasta el espíritu
genuino de la actual Constitución
Bolivariana, la cual estimula la
integración latinoamericana al
incorporar por primera vez el principio
de la supranacionalidad en aspectos
vinculados a la inserción de Venezuela
en los procesos de integración
continental y extracontinental. Hoy, en
ejercicio de ese mandato y consecuentes
con la grandeza del pensamiento
integrador bolivariano, impulsamos
activa y eficazmente la consolidación de
un gran bloque latinoamericano y, por
qué no decirlo, albergamos el sueño de
que esa integración trascienda lo
puramente económico y comercial y, en el
futuro, se extienda a lo social,
político y cultural. Sueño que, con el
impulso de los líderes progresistas de
Latinoamérica, se acerca cada vez más a
la realidad. Hace dos meses, en Sta.
Cruz (Bolivia) se reunieron los
representantes de nuestros países para
abordar la creación de un mecanismo de
consulta y concertación política CAN-Mercosur
en el cual se definieron los temas de la
agenda para la 1ra. Reunión de
Cancilleres de ese mecanismo prevista
para el 17 de julio en La Paz (Bolivia)
y los métodos de funcionamiento de la
misma.