Diálogo entre los Estados Unidos  y países andinos debe ser entre socios

La República
Lima, 6 de octubre de 1999

Acuerdos son para mejorar condiciones de vida de población, dice embajador Fisher

Es muy importante hablar como socios, no como si Estados Unidos fuese el hermano mayor. En esos términos se refirió el representante comercial adjunto de Estados Unidos, Richard Fisher, a la reunión que sostuvo ayer en la mañana con los viceministros Andinos de Comercio Exterior para analizar las divergencias y coincidencias que tienen con relación al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y la Organización Mundial de Comercio (OMC). Ambos entes sostendrán reuniones ministeriales en noviembre próximo.

Refiriéndose al ALCA, el diplomático señaló que el objetivo es avanzar a un texto preliminar para el 2001, de tal forma que se culminen las negociaciones en el 2005, abriendo paso a la zona de Libre Comercio de las Américas para ese año.

Fisher dijo que para Estados Unidos el ALCA es muy importante, ya que el 38% de las exportaciones estadounidenses se orientan a los países latinos.

Agregó que en el ALCA EEUU tomará en cuenta sus mejores experiencias de negociación comercial para sacarla adelante. «El ALCA tiene que ser realidad y si no ocurre los capitales de la región emigrarán a otras latitudes», refirió.

En relación con la OMC dijo que se busca llegar entre los países Andinos y EEUU a una agenda más manejable. Precisó que uno de los temas de mayor preocupación, tanto de los Estados Unidos como de los países andinos, es la excesiva concentración de subsidios en Europa, situación que limita el desarrollo de las exportaciones de los países del continente americano. «El 85% de los subsidios que hay en el mundo se concentran en Europa. Es interés de los países andinos y de Estados Unidos reducir o eliminar estas barreras para dejar libres estos mercados a sus exportaciones», dijo.

Anotó que se intenta en la OMC aumentar la transparencia de esta entidad, así como la colaboración del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en la elaboración de sus políticas.

Agregó que también se busca diseñar mecanismos que aumenten la transparencia de las compras estatales.

Comercio Perú-EEUU

Fisher precisó que actualmente el intercambio comercial entre Perú y Estados Unidos suma US$ 4,000 millones, con un ligero déficit para la economía norteamericana. En cuanto a inversiones estadounidenses en el Perú detalló que suman US$ 2,500 millones.

«Es importante mencionar estas cifras, por eso para nosotros las relaciones con el Perú son muy importantes», añadió. «Las relaciones son buenas, hay pocas fricciones bilaterales», agregó.

Con respecto al acuerdo de inversiones con el Perú mencionó la disposición de su gobierno a continuar las negociaciones cuando su similar peruano lo considere conveniente.

Salarios y medio ambiente

Cuando se le preguntó por qué Estados Unidos limita la importación de productos manufacturados con bajo costo en la mano de obra y sin exigentes normas de control del medio ambiente, Fisher respondió que estos temas son importantes porque la sociedad civil debe tomar interés en lo que hacen los ministros de Comercio.

Agregó que hay preocupación estadounidense por mejorar la situación de los trabajadores. «Lo que tratamos de hacer es trabajar para mejorar las condiciones de vida de nuestra gente. Queremos que el intercambio comercial entre los países andinos y los Estados Unidos mejore las condiciones de vida de los trabajadores de todos nuestros países».

En cuanto a los temas de medio ambiente mencionó que también tenían importancia en las negociaciones comerciales, ya que se aspira a un desarrollo sostenible en el que se cautele la situación de los recursos sin depredarlos.

«Queremos que haya intercambio comercial, pero sin que esto ocurra a costa del desarrollo de largo plazo del Perú. Tenemos que balancear las dos cosas», afirmó.

Sin embargo, el diplomático estadounidense reconoció también que es importante que los países no utilicen los temas salariales y ambientales para cerrar sus mercados.

Difícil que ingresen textiles

Fisher expresó, asimismo, que en la cita se trató el tema de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas.

Sobre la probable incorporación de Venezuela a los beneficios de esta norma el embajador Fisher lo consideró «factible». En relación con la prórroga de esta norma que vence en el 2001 anotó que dependía de la decisión del Congreso de Estados Unidos. «Vamos a ver», señaló diplomáticamente.

Donde sí reconoció notables dificultades fue con respecto al probable ingreso de nuevos productos, como los textiles, a las ventajas arancelarias de esta norma. «Es lo más difícil», reconoció explicando que el temperamento de los empresarios textiles norteamericanos ha cambiado después del Nafta, solicitando la incorporación de más insumos estadounidenses en las importaciones textiles para la aprobación de estos tratados. «Es muy temprano para hablar de la extensión de la ley a los textiles. Además en el 2005 las cuotas de exportación textiles van a desaparecer», dijo.

Fisher, quien ofreció estas declaraciones acompañado del embajador de EEUU Alexander Hamilton, reconoció la importancia del mercado andino ya que en conjunto es más grande que el brasileño y equivale a lo que Estados Unidos vende a China.