Un secretario para los nuevos tiempos
Por Manuel José Cárdenas, Ex embajador de Colombia en Uruguay
Portafolio
Bogotá, 15 de julio de 2002

El Acuerdo de Cartagena, que dio origen en 1969 al proceso andino de integración, tenia fundamentalmente una orientación económica. Con la aprobación del Protocolo de Quito la Comunidad Andina ha adquirido un enfoque multidimensional. No se limita a los temas económicos sino que ha ampliado su campo de acción a los temas políticos y sociales, dentro de los cuales se destaca la necesidad de proteger los sistemas democráticos de los Países Miembros, la lucha común contra las drogas, la adopción de una agenda social, y una mayor participación de la sociedad civil. En el plano puramente económico se busca crear un mercado común en el año 2005, participar activamente en las negociaciones comerciales internacionales de ALCA, OMC y con la Unión Europea y MERCOSUR, profundizar la integración física, crear un mercado común de telecomunicaciones y estimular la integración y el desarrollo fronterizo.

Adquiriendo la integración andina una dimensión política el perfil del nuevo Secretario General tenia que ser una persona que tuviera el dominio global de la política internacional y nadie mejor que Guillermo Fernández de Soto para convertir a la CAN en un actor central en el escenario hemisférico. El ha aceptado este reto no solo como un desafío profesional sino con el convencimiento de que nuestros países necesitan trabajar la opción de la integración, y su consolidación, como una exigencia ineludible del nuevo entorno internacional para que puedan participar en el proceso de globalización en mejores condiciones equidad.

Para alcanzar este propósito, es indispensable, ante todo, lograr una mayor profundización y consolidación interna del proceso. Al respecto debe resolver simultáneamente dos grandes desafíos: Avanzar en el camino del crecimiento y la cohesión social e incorporarse de manera dinámica en la nueva economía basada en los conocimientos, para pasar de una economía industrial a una digital. Con este objeto debe profundizar los programas de competitividad, con el fin de perfeccionar los factores más escasos del mercado como son el recurso humano y la tecnología; de conectividad, para utilizar plenamente los nuevos sistemas de la información; y de integración física para superar este formidable obstáculo a la integración.

En materia externa debe perfeccionarse la Política Externa Común en los tres grandes campos de la agenda internacional: político, económico-comercial y socio-cultural Será necesario examinar hasta donde se puede buscar una coordinación en temas que hoy forman parte de la agenda internacional como las políticas de desarme, lucha contra el terrorismo, operaciones de paz de Naciones Unidas, reforma del sistema financiero internacional, políticas para la liberación y el fin del proteccionismo en el comercio internacional, apoyo al Tribunal Penal Internacional, defensa de los derechos humanos y la democracia, protección del medio ambiente, combate contra el narcotráfico y el crimen transnacional organizado, y el desarrollo científico y tecnológico.

Le deseamos al nuevo Secretario General buen viento y buena mar.