El Acuerdo de
Cartagena, que dio origen en 1969 al
proceso andino de integración, tenia
fundamentalmente una orientación
económica. Con la aprobación del
Protocolo de Quito la Comunidad Andina
ha adquirido un enfoque
multidimensional. No se limita a los
temas económicos sino que ha ampliado su
campo de acción a los temas políticos y
sociales, dentro de los cuales se
destaca la necesidad de proteger los
sistemas democráticos de los Países
Miembros, la lucha común contra las
drogas, la adopción de una agenda
social, y una mayor participación de la
sociedad civil. En el plano puramente
económico se busca crear un mercado
común en el año 2005, participar
activamente en las negociaciones
comerciales internacionales de ALCA, OMC
y con la Unión Europea y MERCOSUR,
profundizar la integración física, crear
un mercado común de telecomunicaciones y
estimular la integración y el desarrollo
fronterizo.
Adquiriendo la
integración andina una dimensión
política el perfil del nuevo Secretario
General tenia que ser una persona que
tuviera el dominio global de la política
internacional y nadie mejor que
Guillermo Fernández de Soto para
convertir a la CAN en un actor central
en el escenario hemisférico. El ha
aceptado este reto no solo como un
desafío profesional sino con el
convencimiento de que nuestros países
necesitan trabajar la opción de la
integración, y su consolidación, como
una exigencia ineludible del nuevo
entorno internacional para que puedan
participar en el proceso de
globalización en mejores condiciones
equidad.
Para alcanzar este
propósito, es indispensable, ante todo,
lograr una mayor profundización y
consolidación interna del proceso. Al
respecto debe resolver simultáneamente
dos grandes desafíos: Avanzar en el
camino del crecimiento y la cohesión
social e incorporarse de manera dinámica
en la nueva economía basada en los
conocimientos, para pasar de una
economía industrial a una digital. Con
este objeto debe profundizar los
programas de competitividad, con el fin
de perfeccionar los factores más escasos
del mercado como son el recurso humano y
la tecnología; de conectividad, para
utilizar plenamente los nuevos sistemas
de la información; y de integración
física para superar este formidable
obstáculo a la integración.
En materia externa
debe perfeccionarse la Política Externa
Común en los tres grandes campos de la
agenda internacional: político,
económico-comercial y socio-cultural
Será necesario examinar hasta donde se
puede buscar una coordinación en temas
que hoy forman parte de la agenda
internacional como las políticas de
desarme, lucha contra el terrorismo,
operaciones de paz de Naciones Unidas,
reforma del sistema financiero
internacional, políticas para la
liberación y el fin del proteccionismo
en el comercio internacional, apoyo al
Tribunal Penal Internacional, defensa de
los derechos humanos y la democracia,
protección del medio ambiente, combate
contra el narcotráfico y el crimen
transnacional organizado, y el
desarrollo científico y tecnológico.
Le deseamos al nuevo
Secretario General buen viento y buena
mar.