Presidentes
andinos firman declaración por los
derechos humanos,la democracia, los
pueblos indígenas y la lucha contra la
pobreza
Diario El Peruano
30 de julio del 2001
Cusco.– Mediante la
Declaración de Machu Picchu, los
presidentes de la Comunidad Andina de
Naciones (CAN) –en presencia de ocho
mandatarios latinoamericanos– se
comprometieron a defender la democracia
y los derechos humanos, principalmente
de las comunidades indígenas, así como a
luchar decididamente contra la pobreza.
El documento fue
rubricado en la víspera por el
presidente en ejercicio de Bolivia,
Jorge Quiroga Ramírez; y por los jefes
de Estado de Ecuador, Gustavo Noboa
Bejarano; de Colombia, Andrés Pastrana
Arango; de Venezuela, Hugo Chávez Frías,
y del Perú, Alejandro Toledo Manrique,
con motivo de la toma de mando de este
último.
El texto de la
referida declaración, que en un
principio se mantuvo en reserva, fue
leído por el canciller Diego García-Sayán
al término de la tradicional ceremonia
del Hatun Haywa, que se celebró en Machu
Picchu, en el contexto de los actos por
la asunción al mando del presidente
Toledo.
En el documento, los
países de la CAN se comprometen a
respetar los derechos de los pueblos
indígenas y expresan su decisión de
continuar el desarrollo de estrategias y
políticas dirigidas a revalorizar la
pluralidad étnica y la multiculturalidad
de nuestras naciones, con la finalidad
de promover la plena participación de
los pueblos indígenas y de las minorías
étnicas.
Apoyarán, asimismo,
los esfuerzos encaminados a la promoción
y protección de los derechos y
libertades fundamentales de los pueblos
indígenas. Entre ellos: el derecho a su
identidad y tradiciones en lo
espiritual, cultural, lingüístico,
social, político y económico; individual
y colectivo.
De la misma manera, a
no ser desplazados, como pueblos, de sus
tierras; a la propiedad intelectual
colectiva, a mantener y desarrollar su
patrimonio cultural histórico; a sus
sistemas, conocimientos y prácticas de
medicina tradicional, incluido el
derecho a la protección de sus lugares
rituales y sagrados, así como al derecho
a la educación en la diversidad, a ser
elegidos y desempeñar cargos públicos.
Los jefes de Estado
andinos se comprometieron también a
impulsar la elaboración y aprobación de
la Declaración Americana sobre los
Derechos de los Pueblos Indígenas.
En dicho mecanismo
participarán organizaciones indígenas,
de derechos humanos, de la sociedad
civil y representantes de cada uno de
los Estados miembros, a fin de integrar
plenamente a los pueblos indígenas en la
vida económica, social y política de
nuestras naciones, respetando y
promoviendo al mismo tiempo su
diversidad cultural.
Por medio de la
Declaración de Machu Picchu, los
mandatarios andinos expresaron asimismo
su firme convencimiento de que la
democracia, el desarrollo y el respeto a
los derechos humanos y las libertades
fundamentales son interdependientes y se
refuerzan mutuamente.
Reiteraron, además,
su convicción de fortalecer la
democracia como un sistema de gobierno y
elemento insustituible de nuestra
identidad política, así como promover
sus valores como forma de vida y de
defender la institucionalidad
democrática y el estado de derecho en
América Latina y el Caribe.
En cuanto a la lucha
contra la pobreza, los presidentes
expresaron su voluntad de robustecer la
cooperación política en el proceso de
integración subregional, otorgando una
prioridad sustantiva a la agenda social.
La declaración se
firmó en presencia de los presidentes de
Argentina, Fernando de la Rúa; Brasil,
Fernando Henrique Cardoso; Chile,
Ricardo Lagos; Costa Rica, Miguel Angel
Rodríguez; Panamá, Mireya Moscoso;
Paraguay, Luis Angel González; República
Dominicana, Hipólito Mejía; Uruguay,
Jorge Battle; el príncipe de Asturias; y
el secretario general de la CAN,
Sebastián Alegrett
En el último punto de
la Declaración de Machu Picchu se
reconoce el destacado papel cumplido por
el saliente mandatario Valentín Paniagua
en la consolidación democrática;
igualmente, se felicita al presidente
Toledo por el liderazgo que asumió para
la reinstitucionalización de la
democracia y por su asunción al mando.