Este fin de semana
tendrá lugar en Valencia la reunión
del XIII Consejo Presidencial de la
Comunidad Andina de Naciones (CAN).
Durante varios días, los equipos
técnicos, bajo la coordinación de la
Secretaría General de la CAN, han
estado dedicados al estudio de los
diversos asuntos que serán objeto de
las conversaciones entre los jefes de
Estado. Nueve reuniones preparatorias
de técnicos, expertos y ministros, han
ido trabajando en Lima y Caracas. A
Venezuela vendrán los presidentes de
Bolivia, Colombia, Ecuador y el jefe
del Consejo de Ministros del Perú. Al
cabo de 30 años, la CAN se perfila
como uno de los esquemas de
integración con mayores posibilidades
y perspectivas. La agenda de la XIII
Cumbre lo comprueba: la integración
política, el desarrollo social y el
mercado común, son algunos de los
enunciados generales del temario.
Su amplitud,
variedad y complejidad traducen,
paralelamente, los avances y el camino
recorrido de manera persistente. Esos
enunciados se subdividen en materias
especificas como la coordinación de
políticas macroeconómicas, (abordado
en Caracas por los ministros de
Finanzas y presidentes de bancos
centrales), políticas exteriores
comunes, arancel externo común,
políticas agrícolas comunes, etcétera.
Para la toma de decisiones de los
jefes de Estado en la XIII Cumbre
figuran asuntos como la libre
circulación de las personas. Se
considera que un avance en esta
materia implicaría mayor consolidación
de la conciencia integracionista. En
suma, todo aquello que va a conducir a
nuestros países al Mercado Común
Andino, cuya meta se estima posible
para el año 2005.
Es comprensible que
no sean las cumbres presidenciales las
únicas instancias del proceso andino
de integración. Durante todo el
tiempo, bajo los auspicios de la
Secretaría General y de sus equipos
técnicos, el trabajo es permanente,
tanto en lo que concierne al desempeño
de los países y sus avances, como en
las negociaciones que la CAN lleva a
cabo con otros bloques. De estas, la
más importante es la que tiene que ver
con las relaciones CAN-Mercosur. Desde
hace tiempo, ambos bloques vienen
acordándose progresivamente. Se estima
que para inicios del año 2002 esas
negociaciones estén concluidas de
forma efectiva.
Además de lo que
podrían considerarse organismos
estatales, dentro de la CAN funcionan
los consejos consultivos empresarial y
laboral. La participación de
empresarios y trabajadores es
sustancial. Entre el 18 y el 19 de
junio, ambos consejos celebraron en
Caracas la III Reunión conjunta. En la
declaración aprobada en esta ocasión,
se les reitera a los jefes de Estado
el pedido formulado en la II reunión,
(Arequipa, julio 2000) "para que las
autoridades nacionales competentes
establezcan con los sectores
productivos un cronograma de trabajo
para el análisis conjunto de las
estrategias que permitan perfeccionar
el funcionamiento de la unión
aduanera". La palabra "reiterar" no
puede pasar inadvertida: quiere decir,
simplemente, que durante un año los
gobiernos no han tomado las
iniciativas correspondientes.
El atraso en
aspectos como los observados por los
consejos empresariales y laborales,
debe ser objeto de la atención de los
jefes de Estado. La integración tiene
su ritmo; no pueden los Estados marcar
un paso, y otro los organismos no
gubernamentales, pero igualmente
vitales. No hay manera de avanzar si
los unos y los otros no se unen en el
mismo esfuerzo. La integración, en
gran medida, es un proceso de
integraciones ordenado y consistente,
que va desde la coordinación dentro de
los países hasta de la CAN con
terceros, como Mercosur, la Unión
Europea, y Estados Unidos en asuntos
como la renovación de la ley de
preferencias arancelarias (ATPA) y la
inclusión de Venezuela. Nada puede
sustituir las negociaciones bloque a
bloque, porque lo que un país decida
afecta a los otros. De manera que se
debe actuar en conjunto.
Además de los
diversos asuntos de la agenda, los
presidentes de Bolivia, Colombia,
Ecuador, el jefe del Consejo de
Ministros del Perú, y Venezuela,
tendrán como es natural y ocurre con
frecuencia, otros temas para el
diálogo. Se entiende que Colombia
abordará los problemas del
narcotráfico. Otros presidentes
traerán otras prioridades. El tiempo
será breve para el análisis de tan
diversas materias. Hay una realidad
que los jefes de Estado reconocerán
por igual: la dinámica de la
integración, por sí misma, demuestra
que es una de las alternativas más
inteligentes para el combate contra la
pobreza, el estímulo a la
productividad y a la creación de
empleos.