A partir de enero
próximo, los ciudadanos de Venezuela,
Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú ya
no requerirán visa para pasar de uno a
otro país y la sola presentación de
una cédula de identidad permitirá el
libre tránsito por toda la Comunidad
Andina de Naciones.
El nuevo paso hacia
la integración de la región será
aprobado este fin de semana al más
alto nivel político durante la XIII
Cumbre Presidencial Andina que hoy
instalarán los gobernantes en
Valencia, indicaron fuentes de la
reunión de cancilleres y ministros de
Comercio que deliberó ayer.
La medida está
contenida en la Declaración de
Carabobo que mañana suscribirán los
presidentes de Venezuela, Hugo Chávez;
Colombia, Andrés Pastrana; Ecuador,
Gustavo Noboa; Bolivia, Hugo Bánzer; y
el canciller Javier Pérez de Cuellar,
de Perú.
Con este mandato,
ninguno de los nacionales de los cinco
Estados miembros de la CAN requerirá
de visa para hacer turismo dentro del
área andina y la simple presentación
de su documento o cédula nacional de
identidad será suficiente para tener
las puertas abiertas.
Frente a este
avance, la Declaración de Carabobo
también incorpora la creación de un
pasaporte común a partir del 31 de
diciembre de 2005 -como el utilizado
por los ciudadanos de la Unión
Europea-, lo que supondrá un impulso a
la libre circulación de personas pero,
sobre todo, representa un sello de
identidad común para los ciudadanos de
los cinco Estados socios.
A diferencia de
citas anteriores, en las que aún no se
había establecido un plazo para llegar
a un mercado común (propuesto para
2005) los resultados quedaban en
retórica, las conclusiones de las
cumbres actuales son pragmáticas y
vinculantes (de obligatorio
cumplimiento). "Los compromisos de
ahora vienen con cronograma
incorporado", opinó uno de los
asistentes a los encuentros
ministeriales.
El documento final
incluye también la adopción de un Plan
Andino de Cooperación en la Lucha
contra las Drogas, así como mandatos
para acelerar el camino hacia una
agenda social (que incluya las áreas
de educación, salud, empleo y
vivienda), una política exterior
comunes y un plan de integración y
desarrollo fronterizo.
Los andinos se
proponen convertir áreas vecinas a sus
fronteras, eventuales zonas de
conflicto, "en puentes de unión y
zonas de desarrollo", indicaron las
fuentes, que prefirieron el anonimato.
Se ordenará la construcción de
instalaciones fronterizas donde se
aplicarán proyectos de crecimiento
sustentable y se establecerán centros
binacionales de atención de fronteras.
El modelo -basado
también en la experiencia europea-
incluye la edificación de obras
ubicadas en territorio compartido (a
uno y otro lado de la zona limítrofe)
con miras a prestar un sistema
eficiente de control del tráfico
binacional.
Todas estas
decisiones recibieron ayer el visto
bueno de cancilleres y ministros de
Comercio Exterior, durante dos
reuniones preparatorias a la cita de
los jefes de Estado.
Conscientes de la
necesidad de impulsar las
negociaciones al más alto nivel
político, los gobernantes aprobarán
también la realización de una reunión
de cancilleres en La Paz, Bolivia,
para el día 17 de julio, con sus pares
del Mercado Común del Sur (de
Argentina, Brasil, Paraguay y
Uruguay).
"La idea es armar
un mecanismo de complementación que
busque fortalecer la negociación de
CAN y Mercosur para la conformación de
una zona de libre comercio
suramericana", según una fuente
diplomática, pues "una integración o
asociación entre ambos bloques no va a
avanzar si sólo se la ve como una
alianza comercial, con prescindencia
de los contenidos políticos".
En América del Sur
sólo Chile, Guyana y Surinam no están
plenamente encuadrados con la CAN o el
Mercosur.
Los presidentes
también se pronunciarán sobre la
extensión del Arancel Externo Común de
la CAN, la negociación de una prórroga
del sistema de preferencias
generalizadas concedido por la Unión
Europea a los andinos -el actual
período caduca a fines de este año- y
la incorporación de Venezuela a la Ley
de Preferencias Arancelarias Andinas
de Estados Unidos.