Integración y
unidad andina y sudamericana
Medicamentos: Histórico Acuerdo
Por Mauricio Bustamante García,
Secretario Ejecutivo del Organismo
Andino de Salud, Convenio Hipólito
Unanue
Lima, Junio de 2003
¿Por qué
es trascendental e histórico el Acuerdo
de Intención que firmaron los ministros,
viceministros y representantes de salud
de Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador,
Venezuela, Chile, Argentina, México,
Paraguay y Uruguay, y las empresas
farmacéuticas, al culminar el proceso de
negociación conjunta que buscaba reducir
los precios de los medicamentos y
reactivos que se utilizan en el
tratamiento de personas que viven con el
VIH/SIDA?
Es
trascendental porque gracias a él se
reducirá significativamente el costo del
tratamiento. En algunos medicamentos, en
promedio, por encima del 70 por ciento,
en algunos de los países. Ello hará
posible atender a 150 mil personas más
que viven con el VIH SIDA, con
tratamiento antirretroviral que es el
único capaz de convertir el SIDA, de una
enfermedad mortal en una enfermedad
crónica. Cabe anotar, además, que los
parámetros estuvieron sustentados en la
calidad de productos que cumplan con
estándares internacionalmente exigidos.
Es
histórico porque es la primera vez en el
mundo que una negociación de este tipo
ha incluido medicamentos genéricos, de
marca y reactivos para diagnóstico.
Es
trascendental porque logrará homogenizar
los precios de los tratamientos por el
menor costo, sin afectar la calidad.
Antes de la negociación, un mismo
medicamento podía costar mucho más en un
país que en otro.
Es
histórico porque con la acción conjunta
de los Ministros de salud se ha logrado
añadir al componente integracionista el
componente de unidad subregional y
regional. Integrados y unidos, es como
lucen los Ministros ahora y eso
significa un gran espaldarazo político a
la lucha por la equidad y la justicia,
pero sobre todo a la integración de los
pueblos.
Es
trascendental porque de 37 medicamentos
antirretovirales, se ha logrado
reducciones en 15.
Es
histórico porque este acuerdo apunta a
la institucionalización de un proceso
exitoso en beneficio de los menos
favorecidos, en un mundo en donde la
globalización pareciera no tener esto en
cuenta. En ese sentido los Ministros
fueron claros en señalar que en base en
esta exitosa experiencia se lanzará una
política cada vez más amplia de
negociación de medicamentos. Hoy han
sido los antirretrovirales contra el
SIDA, mañana serán los medicamentos
contra el cáncer.
Es
trascendental porque la participación de
los laboratorios que acudieron a la
invitación constituye en sí mismo un
importante logro, toda vez que se
demostró que juntos, el Estado, las
empresas y la sociedad civil pueden
contribuir a alcanzar las metas de
prevención y tratamiento que permitan
controlar la epidemia de VIH/ Sida y en
general mejorar la calidad de vida de
los pueblos.
Es
histórico porque la preparación,
coordinación y acciones que se
concretaron en el Acuerdo, marcaron una
sinergía muy importante entre las
instituciones que lo promovieron y
facilitaron desde sus respectivas
competencias: Ministerios de Salud, como
conductores del proceso, Organización
Panamericana de la Salud, OPS,
Secretaría General de la Comunidad
Andina y Organismo Andino de Salud,
Convenio Hipólito Unanue, en el apoyo
técnico y en la coordinación de
esfuerzos conjuntos.
En este
arduo pero dinámico proceso es muy
importante resaltar que los gobiernos ya
están tomando medidas para que el
acuerdo de negociación se haga realidad
en adquisiciones, como por ejemplo en el
caso de Colombia, tras la recientísima
firma de un convenio con la Federación
Nacional de Cooperativas de Hospitales
de Colombia, para generar un canal de
comercialización para todo el país a
bajo costo, y en el caso del Perú, se ha
iniciado ya el proceso de adquisición de
antirretrovirales para la población de
madres y niños menores de 5 años que
viven con el VIH/SIDA, además de
elaborarse una estrategia para el
mantenimiento de un stock de seguridad
de estos medicamentos. Concurrentemente
se está valorizando el tratamiento a
otros grupos para iniciar el proceso de
adquisición correspondiente.
La salud
demuestra con hechos concretos su enorme
potencial integracionista. La enfermedad
no conoce fronteras y sì solidaridad.
Los Ministros andinos y sudamericanos la
han hecho palpable en un proceso que es
sin duda largo pero que tiene logros
trascendentes e històricos a la vista.